"Dejarla"

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Kyle supo inmediatamente que estaba en grave peligro, entonces una palabra en su cabeza resonaba.

Corre.

Y eso fue lo que hizo, correr por su vida mientras el jefe y sus compinches iban tras él persiguiéndolo.

-        ¡SMITH! Podrás correr pero nunca esconderte del ojo del jefe.

-        ¡ESO ES LO QUE TÚ CREES!–, grito Kyle mientras corría y trataba de escapar de la vista del jefe.

-        ¡Atrápenlo!

-        Solo espero que Angelique tenga éxito en su reunión.

Susurró para sí mismo mientras apretaba su pecho con su mano y corría realmente por su vida.

Angelique en la oficina se sentía ligeramente inquieta pero desconocía la razón. Pensaba en no hacer caso a esa sensación y continuar con su trabajo aunque le pareciera demasiado aburrido, escuchar lo que tenían que decir cada uno de los ejecutivos y la respuesta de los otros, ella decidió pensar y pensar, no hacer caso a algo de lo que sucediera ahí.

Pero todo en su cabeza era relacionado con Kyle Smith, no le molestaba pero deseaba que tampoco le agradara.

-        ¿Directora Ejecutiva?–, escuchó que la llamaban a lo lejos.

-        ¿Angelique?–, volvió a oír más fuerte, lo que hiso que sus pensamientos se detuvieran y su mente regresara a la sala.

-        Disculpen, no he estado sintiéndome bien del todo pero eso no es asunto de nadie más que mío. Díganme.

-        Queremos que hables de tus proyectos ahora, por favor permíteme la carpeta que tienes entre tus manos.

-        ¿Eh?–, ella la apretó con fuerza pero luego resolvió que lo mejor era acabar las cosas lo más pronto posible–, Tome Presidente.

Al entregar la carpeta a su padre este quedó con una expresión de sorpresa.

-        ¿Qué es esto Angelique?–, levantó un poco la voz mientras el nerviosismo de Angelique aumentaba con cada minuto.

-        Así que creías que podrías escapar–, el jefe observaba a Kyle con asco y también mucho enojo–, Eres un perro asqueroso, un perro callejero que va a cumplir su promesa el día de hoy.

-        ¿Piensas que vas a poder amedrentarme con lo que me dices? No me interesa.

-        ¡INSOLENTE!–, Lo mandó al piso dándole una patada en el estómago.

-        No… Yo… Digo lo que… te mereces…–, trató de hablar mientras tomaba bocanadas de aire y tocía.

-        Voy a cobrarme, te voy a sacar los órganos para cobrar el dinero que me debes.

-        Púdrete.

-        Mátenlo–, grito el jefe–, Mátenlo a golpes.

-        ¿Qué?–, el miedo empezó a crecer en el cuerpo de Kyle–, ¡ESPEREN! Pero… ¿Cómo vas a cobrar la deuda si yo muero y golpeas mis órganos?

-        ¿No lo entiendes? No voy a cobrar la deuda contigo, lo haré con tu Lady. PERSONALMENTE.

-        ¡¿QUÉ?! ¡NO! ¡NO! A ELLA NO LE TOQUES NI UN PELO O TE VAS A ARREPENTIR.

-        El que se va a arrepentir eres tú. Mátenlo ahora sí.

-        ¡NO! ¡NO!

Lady CastleDonde viven las historias. Descúbrelo ahora