Capítulo 82

7 0 0
                                        

Leonardo no sabía dónde se hallaba Marco, pero supo la ubicación de Miguel.

Me dijo que Miguel estaba en el taller de fotografía (eso si no me lo esperaba).

-¿Dónde está el taller de fotografía? -le pregunté desesperado a Leonardo.

-Está a un lado del nuestro. Ahí es el taller de fotografía, pero sus talleres son hasta las 2:00 p.m. -me respondió Leonardo.

Yo al escuchar eso, sentí un poco de decepción. Tendría que esperar hasta que dieran las 2:00 p.m. para encontrarlo...¡pero qué tonto soy! No me acordaba que Miguel estaba en el grupo 4. No me preocupaba la duda de que siguiera estudiando en la escuela, así que por esa razón salí enseguida del salón.

-¿A dónde vas Christian? -me preguntó Fercho.

-Ahorita vuelvo. No tardo. -le respondí a Fercho y me dirigí al salón 24.

Llegué hasta ahí y me puse a ver disimuladamente a todos los compañeros de ese salón. Eran menos que en mi grupo. Fácilmente eran como unos 27 (en mi salón éramos 32).

Busqué rápidamente a Miguel y lo encontré. Tal y como acostumbraba en los dos primeros semestres, estaba sentado hasta adelante.

Pronto me di cuenta qué maestro les estaba dando clase. Era mi maestro de Historia del primer semestre, llamado Víctor.

Eso me hizo sentir un poco más confortable y seguro al mirar a su grupo. Ese profesor fue uno de los mejores que haya tenido en mi vida.

***

Me puse a esperar en todas mis clases nuevas (en las cuales tuve Formación Cívica y Ética, Economía, Matemáticas VI, Inglés VI, Laboratorio de Física y pues mi primera materia que tuve en el día, el cual era Formación Ambiental).

Cuando apenas eran la una, me di cuenta de que nuestras clases ya habían finalizado.

-¿Qué? ¿A poco tenemos solo 6 horas de clases en sexto semestre? -le pregunté desconcertado a Karina.

-Pues por lo visto sí. -me respondió un poco dudosa de sí misma.

Me levanté y me dirigí al salón 24 con mucha determinación.

Al dirigirme ahí, me di cuenta de que Miguel estaba saliendo en compañía de otros dos amigos suyos y una amiga suya.

Con toda simulación, le pegué un papel en su hombro derecho en donde decía:

Te espero en la cafetería. Soy el que tengo gafas azules para el sol y una chamarra de cuero.

Atte. ADN

Me puse ADN para darle una sorpresa inolvidable a Miguel.

Ya en la cafetería, me hallaba en la mesa de un rincón del lugar.

Eran la 1:15 p.m. y no llegaba. Cuando estaba a punto de irme, vi que se aproximaba a mí.

-¿Eres tú ADN? -inquirió Miguel.

-Sí. -le respondí.

-¿Y para qué querías verme? -me preguntó un poco desconcertado Miguel.

Yo al pensar la respuesta dos veces, finalmente le dije:

-Promete no decirle a nadie mi verdadero nombre. -le pedí a Miguel.

Como parte de eso, Miguel me hizo la "Garrita", dándome la señal de que la promesa sería cumplida.

Acto seguido, me quité las gafas de sol que mi hermano Eduardo me regaló hace unos meses.

Miguel casi se ahogaba con un trago de agua que estaba bebiendo de las botellas de agua que vendían en la cafetería.

Noches De Nostalgia [Editando]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora