Capítulo 30

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Al llegar a la escuela, bajamos María y yo en la entrada principal para que Edgar pudiera entrar a la escuela sin problemas (ya que él era dos años mayor que María, y por ende, ya podía tener carro y manejar, pero para ello tuvo que hablar con la coordinadora del plantel para tener su permiso de ingreso con del carro).

Me adelanté a María y mostré mi tarjeta para entrar. Después de ello, caminé lo más rápido posible para llegar más temprano a mi salón.

Subí las escaleras del edificio de primeros y me dirigí a mi salón. Al entrar me encontré directamente con Israel, que estaba haciendo bromas enfrente de una pequeña multitud de compañeros, que no paraban de reir.

-Qué onda Isra. -saludé a Israel.

-Qué onda Chris. ¿Cómo estamos? -tendió su mano para que lo saludara.

Le tendí mi mano y al apretar la mano de Israel, grité por haber recibido descargas eléctricas. Me había dado toques con otra de sus bromas.

Sólo me quedé mirando a Israel, como hacía reir a los demás.

Me dirigí a mi lugar preferido, que era hasta adelante (esa era otra ventaja de estar en esta prepa, se podía poder escoger el lugar que más te agradara, cosa que no podía hacer en la secundaria, ya que ahí te asignaban un lugar en el que te tenías que sentar obligatoriamente).

Me dirigí a mi lugar y vi que Ariadna se hallaba detrás de mi lugar viendo en su Facebook.

-Hola Ariadna. -la saludé.

-Hola Christian. -me devolvió el saludo con un beso en la mejilla.

-¿Hiciste la tarea de mate? -le pregunté.

-¡¿Qué?!, ¡¿había tarea de mate?! -me preguntó sorprendida.

-Eh...sí. -le contesté yo-. No me digas que no la hiciste de nuevo. -anticipé lo que me iba a responder seguramente.

-No, no la hice. Así que préstame tu libreta para copiar la tarea, por favor. -dijo mostrándome su mano para que le diera la libreta.

-Sabía que me ibas a decir eso. -dije yo como si ya supiera la historia de Ariadna ante las tareas. Siempre tenía que copiar las tareas porque siempre se le olvidaban hacerlas.

Le presté a Ariadna mi libreta de mate y me volví hacia adelante para ver que Leonardo me hablaba.

-Hola Christian. -me saludó Leonardo.

-Ah, hola Leo. -lo saludé yo.

-¿Hiciste la tarea de mate? -preguntó intrigado.

-Yo sí. Ariadna no. -le dije señalando a Ariadna con mi dedo pulgar hacia ella.

-Ariadna no tiene remedio, ¿verdad? -me preguntó Leonardo mirando a Ariadna.

-Desde la primaria entonces es así. Ella hacía lo de ahorita todos los días en la primaria. -le respondí en un susurro para que ella no me hiciera nada.

En ese momento Ariadna se dirigió hacia a mí:

-Oye Christian... -dicho eso me asusté por que me fuera a remendar por lo que dije de ella, pero no- ...¿esto son fracciones o qué son? -preguntó confundida por saber de qué había sido la tarea.

-Son binomios y trinomios en forma de fracciones. -le contesté.

-Entonces no ha cambiado en nada en cuestión de tareas. -me dijo Leonardo.

-No, para nada. -le susurré para que Ariadna no me remendara por lo que habíamos dicho de ella.

***

Antes de que fuera la clase de Lógica a las 11:00 a.m., tuvimos Química. Ariadna empezó a tener confianza en mí que me contó que alguien del salón le gustaba, uno que le decían Güero.

Por ello, tenía planeado poder hablar con él en esta hora libre (ya que la maestra nos había dicho que hoy no iba a haber Lógica), y para ello, me tomó como parte de su plan para poder hablar con él.

Su plan consistía en que yo hiciera enojar al Güero para que él se sintiera estresado, pero algo fallaba en su plan. El cual era que yo le iba a echar bronca en vez de ceder ante sus actos intimidantes.

-Ariadna por favor, no conoces mi lado rudo, y si lo hago, tendré problemas, y no solo con el Güero, si no además con la escuela, que me calificarían como alguien problemático. -le advertí cuando ya se iba a llevar a cabo su plan.

-Pues controla tus emociones. -me dijo Ariadna empujándome hacia el Güero.

Ya el Güero se encontraba al frente mío.

Me iba a atrever a decir el diálogo que Ariadna me había asignado el cual era:

Oye Güero, ¿qué te traes conmigo eh?

Eso de verdad sonaba muy estúpido que antes de decir el diálogo me di la vuelta y le reclamé a Ariadna.

-Oye Ariadna, de verdad, esto es muy estúpido. Tener que decirle al Güero: 《Oye Güero, ¿qué te traes conmigo eh?》.

Esto último dicho me estuve arrepintiendo internamente ya que esto lo escuchó el Güero y se levantó ante mí.

-¿Que qué problema traigo contigo, eh Emo? -me dijo el Güero.

Ante esto me detuve de reclamarle a Ariadna por escuchar al Güero. Una de las cosas que a mí me molestaba de aquí de la escuela, era que me dijeran Emo, sólamente porque me habían oído poner música de PXNDX (una banda de rock de aquí México) tras haber estado en la primera semana de clases triste por el noviazgo perdido ante Mónica.

-¿Me has dicho Emo? -le pregunté molesto al Güero, que lo encaré frente a frente.

Todos los que se hallaban en el salón habían volteado a vernos frente a frente (y digo los que estaban en el salón porque la mayoría de las veces que no había alguna clase, unos se iban a echar desmadre a otra parte, mientras que otros se iban a comprar su desayuno).

-Si. Y te acabo de preguntar que qué problema te causo yo. -el temperamento del Güero era casi parecido al mío, solamente por una pequeña excepción.

-Ninguno. -le contesté y me di la media vuelta, para abandonar por completo el plan de Ariadna en tratar de poder hablar con el Güero de asuntos sentimentales que ella tenía por él.

-Así me gusta marica. -dijo molesto el Güero.

Ante escuchar la palabra "Marica", me di media vuelta velozmente para lanzarme contra el Güero.

Noches De Nostalgia [Editando]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora