Capítulo 18

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8 de octubre 

Los dos días restantes la pasamos normal, a excepción de que Mónica cachó a Luis y a Cinthya haciendo el amor en la cama de ella, por lo cual no les habló en una semana hasta que se calmó y los perdonó. 

Además Miguel se había estando mostrando algo sospechoso y siempre ponía una canción que tuviera que ver con el rock y las Power Ballads

De ahí en adelante ya no pasó nada malo. Ya era 8 de octubre y ese día entregaban boletas de calificaciones a los padres de familia. 

Yo no me preocupaba porque ya sabía qué iba a sacar (un 10.0). Ya iba empezando bien, ya sólo tenía que sacar 4 dieces más para sacar el 10.0 de promedio total del año. 

Mónica iba a sacar un 9.7; Miguel iba a sacar un 9.8; Emiliano un 9.9; este Ángel me había empatado (un 10.0) y esta Nadia iba a sacar un 9.6. 

Mientras esperaba vi que mi mamá iba saliendo de la escuela y me felicitó. 

-Felicidades hijo. Sacaste 10.0. Sigue así y conseguirás tu recompensa. -me felicitó mi mamá.

-Gracias mamá. -le agradecí.

Se fue mi mamá y me dirigí hacia a Mónica que estaba esperando a su mamá también y la saludé con un beso tierno. 

-¿Aún no ha salido tu mamá? -le pregunté mientras me acomodaba en un escalón de cemento.

-No, aún no. -me respondió con su rostro pegado a uno de los barrotes de la reja de la escuela.

En ese entonces apareció Lionel y saludó a Mónica de beso de mejilla y se dio cuenta de mi prescencia. 

-¿Y tú qué haces aquí? -me preguntó con brusquedad. 

-¿Más bien qué haces tú aquí? -le contesté retador. 

-Vine por lo de la boleta y ya me voy. -la razón por lo que dijo esto es porque como salíamos temprano ya sólo esperábamos nuestro resultado y nos íbamos. 

-Y yo sólo estoy aquí porque quiero. -le contesté inteligentemente.

Este Lionel me quería decir algo pero ya no tenía palabras que decirme y se alejó de nosotros. 

-Bueno, creo que ya se fue. Entonces…¿te quedas aquí Mónica? -le pregunté para asegurarme si estaría bien sin mi.

-Sí, mi mamá me llevará a casa. -me respondió.

-Ok. Nos vemos el lunes. -le dije a Mónica.

-Oye Christian, espera…no te vayas aún. -me detuvo a un paso de avanzar a la parada para irme a casa.

-¿Qué pasa? -le pregunté desconcertado.

-Te doy mi número de celular. -me dijo Mónica.

Me dio su número de celular y lo apunté en mi celular al instante. 

Ahora si me fui. Me fui a Pie de la Cuesta para tomar el camión (la 88), ya que era la única ruta que nos llevaba hasta los rumbos de Milenio (por donde se hallaba nuestra casa). 

La tomé y me fui a casa. Al llegar a casa no había nadie (eran apenas las 12:00 p.m. cuando llegué, y mi hermano Eduardo salía de la escuela a las 12:30, al igual Dulce, y mi tía Carmen había salido de la ciudad por problemas familiares. Además mi hermana María todavía se encontraba en la escuela). 

Me dirigí hacia mi cuarto y empecé a escuchar a lo lejos el sonido de una televisión y me acerqué. Eran sonidos de perversión.

Me acerqué lo más sigiloso a María y la sorprendí.

-¿Pensé que estabas en la escuela? 

Lo que dije la tomó por sorprendida y apagó su televisión rápido. 

-¿Tú qué haces aquí? -me preguntó sorprendida. 

-Pues ya llegué de la escuela, recuerda que hoy salía temprano. -le recordé ágilmente.

-Cierto. -admitió María.

-¿Por qué estabas viendo eso? -le pregunté seriamente a María.

Ella solamente se quedó callada tratando de continuar con sus deberes.

De ahí me dirigí hacia mi habitación y empecé a practicar en mi piano. 

Las canciones que practiqué fueron: 

* Never Say Goodbye, BON JOVI 

* Always, BON JOVI 

* Everything I Do (I Do For You), BRYAN ADAMS 

* The Park Is Closed (Jurassic World

Llegó la tarde y me enfoqué en entrenar más duro en la música. 

Toqué más canciones y aumenté un poco más mi velocidad al tocar mi piano. 

También me puse a entrenar más mi voz para que el día de las audiciones sonara espectacular. 

Entrené sin dejar de pensar en Mónica. Ella era mi fuente de inspiración para realizar esas grandes hazañas. 

Ya me imaginaba ahí tocando en el concurso canciones geniales. Ya me imaginaba tocando en mi primaria antigua en la que estudié, de ahí tocando en la escuela en la que mi amigo Marco asistía, de ahí en la escuela a la que quería asistir y de ahí tocar en el lugar donde sería mi graduación. 

Todo eso me motivó más para el concurso de la facultad de Bellas Artes de la UAQ. 

Ya sólo esperaría hasta el miércoles que serían a partir de ese día las audiciones del concurso. 

Noches De Nostalgia [Editando]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora