Capítulo 64

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Me encontraba en el pasillo de Coordinación.

Mientras estaba pensando en mis actos cometidos, mi hermana María llegó muy molesta.

-¿Qué fue lo que hiciste esta ocasión? -me preguntó igual de severa mi hermana como aquella vez en que ensangrenté al Güero.

Yo solamente estaba callado. No quería enojarme más Enójate más y lastimar a alguien más.

Tras la llegada de mi hermana a Coordinación, salió Zenón de su oficina.

-Qué bueno que llegaste María. Me llegó la notificación de que tu hermano menor, Christian, lastimó gravemente a otros de sus compañeros hace unos minutos. -le dijo Zenón a María.

El hombre de cuatro ojos (me refería a Zenón) estaba mirándome amenazadoramente.

-Ya es suficiente, te llevaré con mamá y papá para que te den tus correctivos. -sentenció María.

Ya a punto de llevarme rápido a casa, Zenón empezó a hablar.

-De hecho...yo creo que Christian ya ha tenido suficiente. Creo...según yo...que él tenga que hablar con ellos. -dijo Zenón

Yo al escuchar eso, supe a la perfección que esto no iba a estar nada bien.

-¿Lo está diciendo en serio? -le preguntó sorprendida María a Zenón.

-Por supuesto que sí. Es hora de que él se recomponga y deje de tener esas actitudes. -sentenció Zenón.

-¿Pero qué es lo que lo hace tomar esa decisión?, solamente necesita un psicólogo para dejar de lado su rebeldía. -le dijo María a Zenón.

Tras un momento de silencio, Zenón reveló lo que me hizo sentir mucho más mal.

-Durante el pequeño evento de violencia provocada por él... -Zenón me señaló y continuó- ...golpeó a una de sus compañeras. ¡Una compañera! Eso es inaceptable en la conducta de un varón. -dijo autoritariamente Zenón.

Yo solamente estaba cabizbajo, debido a que no quería recordar ese momento.

-¿Golpeó a una compañera? -preguntó sorprendida María.

-Por supuesto. Dile a quién fue que golpeaste. -me ordenó Zenón a decirlo.

Yo solamente estaba cabizbajo con toda la vergüenza del mundo, a lo que solamente musité:

-A Mónica.

Como María no me escuchó bien, me preguntó:

-¿A quién golpeaste?

-Golpeé a Mónica. -le dije en un tono de voz elevado.

María había quedado impactada. Ella sabía que Mónica había sido mi exnovia, a lo cual no lo podía creer.

No quise recordar ese momento, pero enseguida se me vino a la mente el momento en que golpeé a Mónica.

Durante mi violencia a los Álvarez, Mónica intentó detenerme entre sollozos que dejara en paz a Diego y a sus primos, pero yo no le hice caso que la golpeé del labio todo furioso. Ella cayó al suelo y yo había continuado golpeando a Diego, Ernesto, Lionel, Bernardo y Óscar.

Después de haber golpeado a Mónica, fue cuando llegó Lohendy entre todo el alboroto y me mandó a la coordinación totalmente enojada.

Por eso no quise recordar ese momento. Me sentía totalmente culpable de haber golpeado a la chica que había estado amando todavía desde el momento en que ella me terminó.

Tras unos momentos de silencio, María dijo finalmente:

-Tiene autorización de mandarlo con ellos.

Al escuchar eso, cerré mis ojos tratando de borrar todos mis actos que había cometido hace unos minutos. En mi cabeza estaba escuchando The Scientist de COLDPLAY por querer regresar el tiempo y nunca haber cometido semejante tontería de ponerme totalmente violento.

***

Cuando Zenón y María dijeron algo de ellos, se referían al Consejo Universitario.

El Consejo Universitario era la máxima autoridad en cuestión de los problemas surgidos en cada plantel surgido de la UAQ.

Ahí me mandaron Zenón y María al día siguiente.

-Que pase el joven Christian Alberto Martínez. -anunciaron los del Consejo Académico.

Entré a su habitación. Habían tres personas.

-Se le acusa de haber aplicado violencia a 6 de sus compañeros en la escuela de Bachilleres Plantel Norte, incluidos entre ellos una muchacha. -me dijo la persona de en medio.

-Sí, soy el acusado. -dije yo.

-Este problema nos lo notificó el secretario académico de la escuela de Bachilleres Plantel Norte. -dijo el que estaba al lado derecho de la persona de en medio.

-Y por ello, como no podemos hacerlo tan largo este caso debido a que este problema tiene una solución directa de acuerdo al reglamento... -hizo una pausa la persona que estaba a la izquierda del de en medio y continuó- ...¡Christian Martínez, quedas parcialmente expulsado de la UAQ!

Yo al escuchar eso, sentí que todo el mundo se me venía encima. Me habían expulsado de la UAQ...¿parcialmente?

-Momento, ¿qué quiere decir con parcialmente? -les pregunté al Consejo Académico.

-Eso quiere decir que no vas a tener autorización para entrar a cualquier escuela de la UAQ, incluso las facultades por un año. -me dijo el de la derecha.

-Serás enviado a un reformatorio psicológico para que cambies de actitud, esto quedó a petición de Zenón. -aclaró la persona de en medio.

-Y esta sentencia será procesada a partir del día de mañana. -dijo el de la izquierda.

Yo al escuchar eso, me di cuenta de que eso significaba que no participaría en el concurso de la "Guerra de Bandas" de la UAQ, además de que no podría presentar los exámenes del tercer parcial de este semestre.

-¿Y qué hay de mis exámenes y del concurso de la "Guerra de Bandas"? -les pregunté.

-Respecto a los exámenes, se te aplicarán cuando regreses hasta el quinto semestre. Y con lo del concurso de la "Guerra de Bandas", les vamos a dar autorización a los muchachos que iban a participar contigo de que te sustituyan. -aclaró el de la derecha.

Yo entonces deduje que me perdería el tercer y cuatro semestre por estar en un reformatorio psiquiátrico.

Eso pues...ya no sería tan malo en mi caso. Lo único malo, sería que me iba a despedir de mis amigos (de Marco, Miguel, Leonardo, César, Israel, Karina y Ariadna, incluidos Chuy, Fercho, Míster, Gerardo y Héctor). Ya no los iba a volver a ver dentro de un año.

-Así que esto queda así: ¡Christian Martínez, estás condenado a un año en el reformatorio psiquiátrico, quedando parcialmente expulsado de la UAQ! -sentenció finalmente el de en medio.

Yo al enterarme de eso, acepté mi destino. Un año sin poder ver de nuevo a Mónica besuqueándose con Diego.

***

Ya estaba afuera de la UAQ esperando a ser llevado al reformatorio por varios policías de Querétaro. Me hallaba fuera de mi casa esperando mi destino final.

Cuando al fin me estaban llevando a la camioneta para llevarme al reformatorio, di un vistazo de reojo a mi casa. Solamente sería un año sin poder tener comodidades. Eso si iba a se algo triste para mí, pero me lo merecía.

Mientras la camioneta de policías me llevaba a mi destino, en mi cabeza resonaba la canción de The Scientist de COLPLAY, y en el último verso, solté una lágrima en donde combiné el odio, amor y tristeza.

Ese último verso decía:

I'm going back to the start

Noches De Nostalgia [Editando]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora