Los días que pasaron luego de lo sucedido, el rubio se las arregló de manera impecable para estar acompañado en todo momento, ya sea de sus dos grandotes amigos, Crabbe y Goyle, o de su mejor amiga, Pansy.
Pero Harry estaba atento a cada uno de sus movimientos, porque sabía perfectamente que en algún momento tendría que encontrarlo solo, no podía escapar de él por siempre, ¿O sí?
Al menos, el moreno esperaba que no.
Necesitaba (o eso es lo que él creía) conocer la respuesta a la pregunta que tanto rondaba por su cabeza esos días. Cada noche despertaba por la madrugada, luego de haber tenido algún sueño nuevo, malditamente sucio con cierta cabellera rubia. No sólo su cabello, sino también su boca, esos delgados labios, su pálida tez, sus manos, incluso... ¡No! No debía seguir pensando en eso más de lo que era debido, o se obsesionaría.
Había estado demasiado estresado esa semana, aún cuando apenas estaba empezando. Pronto empezarían los entrenamientos de Quidditch y tenía que relajarse definitivamente. Por eso mismo iría esa noche al baño tan espectacular de los prefectos, y si se encontraba con el rubio, mucho mejor.
Al parecer, iba a tomar un baño todas las noches, a cierta hora, porque nadie más visitaba el pasillo a esa hora. Sólo esperaba que la suerte le acompañara, para finalmente acorralar al slytherin.
Pero sus impulsos lo obligaron a intentar seguirlo cada vez que lo divisaba en los pasillos repletos de gente, hablando o gritando.
Incluso después de la clase de Pociones de ese día (justo después de haber perdido una considerable cantidad de puntos para gryffindor), vio como ágilmente se escabullía entre la multitud de alumnos que salían del aula. Harry había agarrado sus cosas desparramadas con apuro, yendo detrás del ajeno, ignorando los gritos y llamados de sus dos mejores amigos, que pronto se sintieron lejanos.
Su mirada recorrió todo el pasillo como desesperadamente en diversas direcciones, hasta encontrar a Draco ahí, más adelante doblando por el pasillo apresuradamente, como si supiera que estaba siendo seguido.
Al llegar casi al final del mismo pasillo, una mano lo jaló dentro de los baños de chicos, provocándole un buen susto.
─¿Podrías dejar de seguirme, Potter?
Draco susurraba, como si tuviera miedo de que le escucharan, mientras cerraba con seguro la puerta del baño.
─¿Y tú podrías dejar de escapar de mí, Malfoy?
─No... No entiendo a qué te refieres. ─ Draco ni siquiera le miraba mientras hablaba, arrastrando levemente las palabras.
—¡Y una mierda, Malfoy! ¡Prácticamente me violaste y me dejaste como un idiota! ─ Sí, estaba dramatizando, pero deseaba que se diera cuenta.
─¡No te violé! ¡Y no le he dicho nada a nadie, lo juro!
—¡No es eso!
Cuando el moreno se dio cuenta de que estaba alzando demasiado la voz, comenzó a disminuir el tono de la misma, hablando un poco más suave.
─Mira... Agh, me odiaré por esto luego. Cada noche, despierto jodidamente caliente por tu culpa.
—¡Es mi culpa que seas tan maricón?─¿Maricón? Mira quien lo dice, ¡Tú empezaste esto!
Malfoy no pudo evitar soltar un gruñido al escucharlo. Se tomó su tiempo para pensar su respuesta, pero se dio cuenta de que no tenía caso, porque no tenía ningún tipo de respuesta para eso.
─Ya... Pero no hay nada que yo pueda hacer por ti.
—Hacerte cargo de esto.
—¿A qué te refieres exactamente con esto?
─Verás, yo creo... Es que... Dios.
—Ve al maldito grano.
"Quizássihacemosalgopodríaquitarmeestasmalditasganasytodoterminaría". ─ Habló de una manera atropellada, casi inentendible, mientras su mirada se encontraba mirando un punto fijo en la pared.
Draco se quedó en silencio, pero su cabeza se levantó de inmediato, como si no pudiera creer lo que Harry estaba diciendo, como si se hubiera vuelto loco.
─Alto ahí, Potter. ¿Estás insinuando que debemos follar o algo así? ¿Es que te has vuelto loco?
—Después de todo, es tu culpa.
—En lo que a mí concierne, puedes joderte.
—Bueno, para eso he acudido a ti, ¿No?
Draco se notaba mucho más pálido que lo de costumbre, mientras Harry evitaba su mirada a toda costa, debido a que él se encontraba como un tomate, tal vez igual o incluso más de lo que había estado cuando se encontraron en el quinto piso por primera vez.
─Olvídalo, olvida que dije esto, fue un error. — Harry había entrado en pánico, moviendo sus piernas, para desaparecer lo más rápido posible de la habitación, y de la mirada atenta del rubio.
Pero antes de que lograra llegar a la puerta, Draco lo detuvo, empujándolo contra la pared, provocando un jadeo por parte del moreno debido a la sorpresa. El rubio no sabía bien que estaba haciendo, pero si dejaba pasar eso, quizás el tampoco jamás resolvería sus dudas.
─Ugh... Malfoy...
—Sólo... Cállate y escucha. Ve esta noche al baño de prefectos, ya sabes la hora, ni un minuto más, ni un minuto menos o tú te lo pierdes, ve con tu maldita capa o lo que sea, no quiero que nadie te vea, o te juro que...
—¡Vale, vale! ¡Ya entendí, tranquilo! ─Bien.
Acto seguido, Draco escapó del baño a paso apresurado.
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Baño de prefectos - Drarry.
FanfictionRon le ha dado la contraseña del baño de prefectos a Harry, para que disfrute de las delicias de ese baño, pero cuando va por primera vez, se da cuenta de que ya hay alguien dentro.
