- Aaron, explícale. - Dijo Michael fríamente por mi pregunta. - Explícale quién es Crystal, o más bien, era.
- Yo no tengo porqué dar explicaciones de nada. - Dijo Aaron defendiéndose.
- ¿Fue una novia tuya o algo así? - Pregunté hacia Aaron. éste solo negó.
- Desgraciadamente no fue así. Arruinó la vida de esa pobre chica. - Interrumpió Michael.
- ¡He dicho que cierres la puta boca! - Obligó Aaron a Michael. Éste solo siguió fumando y al terminar su cigarrillo, se levantó y se acercó a Aaron, viéndolo frente a frente.
- Me apenas de verdad. - Soltó Michael. - Tu y ella me dan pena. Pobre chica, le arruinaste la vida porque no soportaste la situación. - Dijo.
Aaron no hacía más que apretar su mandíbula y cerrar los puños, Michael a veces se merecía un buen golpe, pero creo que no era buen momento. Aaron contenía sus lágrimas y hacía su mayor esfuerzo para no deformarle el rostro a Michael a golpes.
- Te contaré la historia, Luke. - Prosiguió Michael. - Crystal era una "paciente" vamos a decir, del otro edificio. Entonces ella un día se pasó para nuestro lado porque ella era muy amiga de Aaron. ¿Que hizo el desgraciado éste? - Preguntó refiriendóse a Aaron. - Se abusó de la confianza de la pobre cristiana.
- ¿De qué forma? - Pregunté.
- Vuelve a decir una palabra más y te juro que será la última Michael. - Amenazó Aaron.
- ¿Te piensas que te tengo miedo? No me interrumpas. - Dijo Michael. - Como te decía Luke, Aaron se abusó de la confianza de ella, ¿cómo? La violó y la mató, ¿y que hizo después? Dejó el cuerpo DESNUDO de la chica en el medio del pasillo de nuestro piso. Eso si es no tener verguenza de uno mismo.
Me quedé sin palabras, estaba congelado, no podía creer lo que Michael había dicho, literalmente estaba esperando a que me diga que había sido todo una broma. Pero al parecer, no lo era. Aaron estaba petrificado en donde estaba, derramando lágrimas una tras de otra. Michael se levantó de su asiento y se dirigió hacia Aaron, éste lo miraba con cara de "¿cómo pudiste?".
Era verdad, Michael no solía tener sensibilidad por los demás, el simplemente hablaba y hablaba sin importar como puede afectar al otro.
- ¿Y me vienes a decir que tu estás curado? - Dijo Michael. - Espero que esa pobre niña algún día te perdone, tienes un lugar asegurado en su infierno.
Aaron no dijo más nada y subió las escaleras, a lo que a los pocos segundos, se escuchó un portazo proveniente de lo que yo creería su habitación. Michael suspiró y se sentó en el sofá-cama que estaba ahí.
¿Jamás han ido a un sitio y se sintieron como si quisieran salir corriendo de ahí? Así estaba yo, al parecer eso era lo que tanto afectaba a Michael por su relación con Aaron.
- ¿Estaba consciente? - Pregunté sentándome a su lado.
- ¿Qué?
- Que si Aaron estaba consciente de lo que hacía cuando lo hizo.
- ¿Te refieres a su ataque? Evidentemente no estaba bien, entonces bajo el efecto de ese ataque cometió semejante atrozidad.
- Yo...Por Dios, no sé que decir o qué hacer. - Dije, me sentía demasiado aturdido.
- Luke, ya no queda nada más que hacer tampoco. Fue hace dos años ya, debió haberlo superado.
Suspiré y el acarició mi espalda en gesto de consuelo.
- Te dije que el no era lo que pensabas. - Se lamentó Michael.
Volteé a verlo y estaba el observándome con sus ojos verdosos, me abalancé sobre el y le entregué un beso en los labios, a lo cual el aceptó, sentir la calentura de sus labios sobre los míos me hacía morir de amor lentamente, necesitaba demasiado a Michael en mi vida y creo que teniendo estos momentos, soy feliz, sumamente feliz.
Logré olvidar estos problemas que nos agobiaban, Michael era, debo admitirlo, un chico demasiado hermoso para mi, sus caricias, sus abrazos, su tacto, cualquier cosa me era suficiente para vivir, desde que lo conocí solo andaba por mi cabeza, todo el tiempo pensando en Michael.
Michael de por sí, era perfecto, tal vez no su carácter pero no es algo que me perjudique tampoco, sabía cuando una mala situación se le hacía presente y sin embargo salía con vida como si de una estupidez se tratase. Su piel era suave, su cabello era suave, sus labios eran suaves, todo era suave en él, poder disfrutar de ese tacto que me permitía explorar cada parte de sus labios me completaba.
Su cuerpo empezó a abalanzarse sobre el mío, yo lo tomé de las mejillas mientras seguía besándolo, podría llamarlo tranquilamente mi paraíso. Nuestras respiraciones empezaron a agitarse y Michael decidió guardarse un poco de espacio apartándose del beso y abrió sus ojos para mirarme, yo sólo mantuve mi mirada en sus ojos, y me sonrojé ante tal imagen, Michael era todo lo que quería y necesitaba, creo que si el no hubiese formado parte de mi vida, no sé que sería de mi ahora, sin el probablemente yo estaría muy perdido, suena algo exagerado pero así era, necesitaba de el siempre porque el ya es algo básico para mi vida y lo necesitaría cuando sea. (me puse gay ya es que soy michael girl y bueno yo sola me torturo ahre)
Dejé salir esas palabras que me prometí a mi mismo nunca decir para no arruinar mi amistad con Michael, simplemente no lo soporté.
- Te amo, Michael. - Dije, y el sólo sonrió y volvió a unir sus labios con los míos, no obtuve respuesta de su parte, pero ya me pareció suficiente sus besos.
***
Desperté en la mañana y Michael estaba durmiendo a mi lado de frente hacia mi, me puse de costado para poder observarlo mejor, definitivamente era la persona más hermosa que jamás en mi vida ví. Le dí un pequeño beso en los labios y me levanté, había música sonando fuertemente que venía de arriba, me puse un abrigo, realmente hacía frío ahí adentro. Noté que las cosas ya no estaban sobre la mesa, supuse que Aaron bajó y ordenó todo mientras dormíamos, decidí subir para verlo, anoche Michael fue muy duro con el y tal vez necesitaría hablar.
Preparé café y serví el contenido en dos tazas, y dejé el pote de azucar al lado, puse todo eso en una bandeja y subí cuidadosamente las escaleras. Algo peludo se me cruzó por entre medio de mis pies y creí que posiblemente Michael me esté haciendo una broma, bajé mi vista y era un gato, sonreí al verlo, no creí que a Aaron le gustasen los gatos. El felino me siguió hasta la habitación a la cual supuse yo era de Aaron.
- ¿Aaron? - Pregunté adentrándome a la habitación. La música seguía sonando fuertemente y el no se encontraba en la habitación. Dejé las cosas sobre una pequeña mesa de ahí y me dispuse a buscarlo, bajé un poco el volumen de la música, no tenía ni la menor idea de donde podría estar. El pequeño gato empujó una puerta que se encontraba entreabierta y se adentró a la habitación de ésta, por curiosidad, seguí al felino. Era el baño. - ¿Estás aquí Aaron? - Pregunté sin obtener respuesta. La cortina de la ducha se encontraba cerrada, así que por si acaso, decidí abrirla.
El peor error de mi vida. Aaron estaba colgado de la lítera, ahorcado. Jamás en mi vida debí haber gritado tanto.
- ¡MICHAEL! - Grité desesperado y me apoyé contra la pared, cayendo al suelo quebrado en llanto. No podía creerlo, Aaron está muerto y colgado en su propio baño, ¿por qué mierda lo hizo?
Michael no tardó en llegar a la habitación.
- Luke, ¿que te ocurre? - Preguntó con tranquilidad, no debió haber visto el cuerpo. Con mi cara entre mis manos, apunté al cuerpo colgado de Aaron ahí. El se levantó y observó el cuerpo con indiferencia. - Que idiota. - Expresó sobre Aaron, no parecía haberle importado, está observando un cuerpo sin vida colgado de una lítera y lo ve como si nada.
- ¡Michael! ¡Está muerto! - Dije entre sollozos. - ¡¿Qué mierda haremos ahora?!
- Luke, para empezar, relájate, ¿si? Esto no es culpa de nadie, solo de el, ya era hora de que lo hiciera. - Dijo seriamente. - Así que no te hagas problema. - Dicho esto, bajó las escaleras.
Yo no quería creerlo, pero estaba ahí enfrente de mis ojos, Aaron estaba muerto y no sabía como expresar lo mal que me sentía por ello, aunque como dijo Michael, no fuera mi culpa. No sé porqué pero no me sorprendía lo insensible que podría llegar a ser Michael, Aaron no se merecía eso, fuera lo que fuera, pero supongo que así liberó sus demonios.
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stay alive, for me; muke
Fanfiction❝ − Luke, por favor. Mantente vivo, por mi. Quédate conmigo. − Siempre me quedaré contigo, Michael. Por siempre. ❞
