Sentimientos

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Estaba metido en un gran lío sentía la gran necesidad de irse pero su cuerpo no respondía, estaba segado por el pánico. Un humano estaba frente a el mirándolo muy determinada mente como si estuviera examinando cada parte de de el , su mirada era demasiado seria que hasta le daba cierto miedo.

Mantenían una distancia prudente y esperaba que a ese humano no se le ocurriera acercarse más, y que simplemente se fuera, lo cual dudaba mucho que hiciera. Comenzó a pensar que tal vez no se había dado cuenta de su cola pues esta aun estaba bajo del mar, tal vez no la había visto, solo tal vez... y si no la había visto tal vez debía actuar como si fuera un de ellos, para simplemente pretender que había salido a nadar por la noche, si eso debía hacer pero ¿Como actuaban los humanos? Ahora es cuando se arrepentía de haber rechazado los estúpidos libros que Yuuri le ofrecía leer para que supiera más acerca de los humanos pues el siempre los rechazaba ya que no estaba interesado en esa especie, tan solo había escuchado cosas malas de ellos y  el había pensado que con eso le bastaba para decir que detestaba a dicha especie por lo cual nunca se interesó en ellos.

Inconscientemente comenzó a temblar cuando se dio cuenta que ese humano se acercan más hasta donde estaba, ¿Que le diría? ¿Como debía hablarle? ¿Se habría dado cuenta de que el no era humano?

— ¿Que haces aquí? 

— Eso no es de tu incumbencia— Dijo sin pensarlo, por un simple impulso para luego darse cuenta de como le había hablado a ese humano y al instante se cubrió la boca con ambas manos.

— Bien,  solo se me hacía raro que a alguien le gustará nadar tan tarde, el agua debe estar fría. — Dijo de forma seria, su mirada seguía estado así, parecía no demostrar mucho sus emociones.

— Lo siento — Ahora ¿¡Por que demonios había dicho eso!? El nunca se disculpaba y menos con un extraño.

Seguía con ambas manos en la boca y ahora tenía un leve sonrojo en las mejillas por la vergüenza que ahora estaba pasando. Al menos aquel humano no se había dado cuenta de que el no era de su especie, mejor así no corría tanto riesgo, aún que seguía mirándolo de manera rara y eso comenzaba a molestar al rubio.

— ¿Que tanto miras? — Soltó cuando la vergüenza ya se le había pasado.

El pelinegro se sorprendió ante su repentina pregunta, eso podía verlo Yuri con tan solo ver la expresión que había puesto, ¡al fin mostraba alguna otra expresión! Pensó para si mismo

— Nada es sólo que.. no quiero ofender o algo pero ¿Por que tienes tantas joyas por el cuerpo? — Dijo extrañado

Era cierto a Yuri le gustaban todo tipo de piedras preciosas, el siempre solía usarlas, le encantaban y creía que se veía bien usándolas. Por lo general siempre recibía cumplidos por su hermosa y delicada apariencia aun a sus quince años y el hecho de que llevará algunas de esas joyas y piedras preciosas aumentaban su belleza, Yuri en ese momento tenía un pequeño collar de perlas y algunas pulseras finas en sus muñecas, junto a una más ancha de color dorado en su brazo.

¡Maldición! ¿¡Ahora como explicaría eso!? No, el no necesitaba dar explicaciones tan solo ahuyentar a ese estúpido humano.

— ¡Que te importa!— contestó muy secamente, dejando al pelinegro anonadado.

— ¿Eso que tienes en los hombros son escamas?

— ¡Déjame ya! — Exclamó con molestia, trataba de convencerse así mismo de que no debería darle explicaciones, que tan solo con responderle secamente lo ahuyentaría.

Pero tan pronto como lo respondió, la mirada de ambos choco, Yuri tenía una clara expresión de molestia, mientras que el pelinegro tenía una expresión relajada. Algo había cambiado, de alguna manera a Yuri se le había quitado el temor que tenía, de alguna manera se sintió protegido, un leve brillo apareció en sus ojos, el se sentía feliz... si, se sentía muy feliz, parpadeo un par de veces sin despegar la mirada de los ojos de  pelinegro, el cual se veía sorprendido.

I'll never forget youHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora