Necesitaba hablar inmediatamente con Sara. Debía aclarar las cosas para así salvar, por lo menos, su amistad.
No creía que fuera justo romper con ella por teléfono, su madurez estaba por encima de eso, pero tampoco era justo ocultarle su nuevo romance por más tiempo.
Su celular se encontraba en la planta de arriba, más específicamente en su habitación cargándose. No se lo diría por mensaje, al menos tendría la decencia de llamarla y prometerle una explicación tan pronto como volviera a la ciudad.
Antes de subir las escaleras el timbre sonó. La señora Katherine se levantó de su asiento y abrió la puerta.
Desde las escaleras escuchó la inconfundible voz de Natasha:
-Buenas tardes señora Cohen
-Buenas tardes Natasha. ¿Quién es tu amiga?
-Oh, lo siento. Ella es mi amiga Luna Compton
Entonces escuchó la voz de la joven:
-Buenas tardes señora Cohen.
-Buenas tardes cariño, solo dime Katherine. Conozco a tu madre, es muy amable.
-Gracias- respondió la joven dulcemente
-¿Y qué las trae por aquí? ¿Acaso te envió tu padre? ¿Algún mensaje para mi esposo?
-No señora Cohen, digo Katherine, vinimos a buscar a los chicos- aclaró Natasha rápidamente
-Supongo que era obvio- reconoció Katherine con una sonrisa- Pueden pasar, voy por los chicos.
Ambas muchachas accedieron a la residencia de los Cohen. Luna se encontraba un poco incómoda puesto que era su primera vez allí, pero Natasha, en cambio sólo estaba emocionada por ver a Daniel.
Diego subió rápidamente a su habitación, tomó su celular y alcanzó a su hermano en la sala.
-¿Chicas qué las trae por aquí?- preguntó Daniel volviendo a su buen humor.
-Vinimos a invitarlos a la playa, vamos hacer un picnic- propuso Natasha alzando la voz producto de su entusiasmo
Diego y Luna no decían nada, simplemente se veían y sonreían.
-Creo que sería una buena idea, tu qué opinas Diego- consultó Daniel
-No tenemos nada mejor que hacer, creo que podré soportar a Natasha un par de horas- contestó Diego mirando por primera vez a la otra joven
-Muy gracioso Diego- replicó Natasha en respuesta
-Perfecto, voy por las llaves de la camioneta.
Los tres chicos se quedaron en la sala mientras esperaban al mayor de los hermanos.
Daniel nuevamente había conseguido obtener las llaves de la camioneta. Se reprochaba a sí mismo no haber traído su carro, en cierta forma era un fastidio tener que estar rogándole a su padre.
-¡Listo, vámonos!- expresó con animo
A diferencia del día anterior ésta vez el viaje en la camioneta era más animado, Daniel había encendido el reproductor y llevaban la música a todo volumen.
Natasha había logrado hacerse con el asiento delantero y no había perdido tiempo para sacarle conversación a Daniel, quién estaba dispuesto a olvidar todos sus problemas con Lindsay y disfrutar el paseo.
En la parte de atrás viajaban Luna y Diego. El joven que tampoco perdía tiempo, ya había pasado su mano por la parte de atrás del asiento y llevaba a la chica abrazada. Luna reía por los comentarios burlescos que él le hacía a Natasha, y Diego se deleitaba viéndola sonreír a ella.
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Mariposas Negras
Teen FictionDiego Cohen es un joven apuesto y de carácter fuerte que tiene una vida perfecta, hasta que su padre lo obliga a pasar sus vacaciones de verano en el viejo lago dónde solía ir con su familia. Allí conoce a Luna, una chica completamente distinta a él...
