Cap 42 (Biblioteca)

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Después de que se fuera Marcos me senté a ver la TV en la sala.

Ya el dolor de cabeza que tenía ha desaparecido. Menos mal que ese chico tuvo la amabilidad de traer mi teléfono, porque si no sería otro dolor de cabeza más.

No suelo ser una persona despistada, pero tomando en cuenta de que el alcohol caminaba por mí no me extraña haberlo perdido.

Sam como todos los días se puso a limpiar partes de la casa, ¿esta mujer no se cansa de trabajar?, bueno creo que no.

Jay aún no ha llegado, debe tener mucho trabajo pendiente, o eso pienso yo, porque si está pelando el diente por allí a mis espaldas lo castro, (no son celos, claro que no.)

Me quede pensando en la conversación que tuve con Marcos, puede que tenga algo de razón, pero debería aprender a no juzgar y menos a personas que no conoce, solo espero que cuando se entere de que yo soy el heredero le dé un infarto como mínimo, así pensara mejor antes de hablar, aunque la información que me dio no la sabia, tengo que investigar más sobre las cosas de mi tía, era una mujer de mundo por lo que veo.

Cada vez se hace más grande el misterio que envuelve a Michell Mazzeratti, que más cosas esconderá mi tía en su tan oculta biografía de vida, Cada vez descubro más de ella.

Hasta los momentos lo que sé, es que era una mujer extraordinaria, todos hablan bien de ella.

-Joven Dereck.- Sam interrumpe mis pensamientos acercándose a mi apresurada, ¿le pasaría algo?

-Está bien Sam.- pregunte a la mujer.- te veo agitada

-Si joven, es que estaba limpiando.- hace una pausa para respirar.- y vi algo escrito detrás de un cuadro que está en el pasillo cerca de la habitación secreta, y como usted me dijo que si veía algo extraño le avisara pues le estoy avisando.

Esta mujer es muy divertida.

-Buen trabajo Sam.- le dedique una sonrisa y me levante del lugar donde estaba.-llévame hasta donde está el cuadro Sam.

-Si joven, sígame.- voy detrás de la rubia quien camina a paso ligero haciendo sonar sus tacones y tambaleando su plumero de un lado a otro.- ese es joven Dereck.

Observe lo que estaba escrito en la pared donde se ubica el cuadro dice;

-"1877 en tu corazón".- la rubia me quedo viendo más confundida que yo.

-Que quiere decir eso joven.- pregunta la mujer a mi lado, como si yo tuviera la solución a este dilema.

-La verdad.- hice una pausa para soltar todo el aire que había retenido.- ni idea de que quiera decir eso Sam, puede ser solo algo que escribieron allí o que se yo, no creo que sea la clave de la puerta, porque en la cerradura se ve que son seis dígitos y estos son cuatro.

-Lo siento joven, pensé que serviría de algo.- la mirada de Sam se apagó un poco, pero no es su culpa solo quiere ayudar.

-Tranquila Sam, no pasa nada.- pongo una mano es su hombro y ella solo me dedica un sonrisa, pero no de esas que llegan hasta los ojos sino una más sutil casi como una mueca.

-Sam donde estas.- la voz de Jay provenía de la entrada.

-Pon el cuadro.- le dije a Sam en voz baja.

-Sam, estas por aquí.- dice Jay acercándose a donde estábamos la rubia y yo.

Pusimos el cuadro en la pared justo a tiempo antes de que Jay nos encontrara.

-Sam que haces, te he estado llamando.- el abogado nos quedó viendo a cada uno, ya se imaginaba algo.- que hacen los dos aquí en este pasillo.

Nos van a cachar, Dios dame inteligencia para una excusa, y como por arte de magia se me ocurrió algo tonto.

EL HEREDERO (BoyxBoy) © Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora