十五 [PARTE DOS]

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Tanto JiMin como NamJoon se quedaron en la oficina toda la mañana, hablando acerca de lo que sucedería hoy, la mayor parte de la mañana, JiMin se la pasó escuchando con atención y anotando los consejos que NamJoon le daba con toda la fanfarronería del mundo. Bueno, porque a ojos del menor, él era el mejor comisario del mundo, y a NamJoon se le subían aquellos halagos a la cabeza de vez en cuando.

La incomodidad de JiMin no se iba desde aquel evento tan extraño que le había ocurrido al leer la frase que estaba en la misma fotografía adjunta con los archivos del caso Jeon.
No le iba a comentar lo que sucedió a NamJoon, porque probablemente lo trataría como un loco, y eso era de esperarse, cualquier persona en el mundo lo trataría como tal ya que no es muy común que ese tipo de cosas pasen, no estaba seguro si era algo tan delicado como para contárselo a NamJoon, después de todo, luego de comentarle aquello de que él sospechaba que todo éste tema más allá de las desapariciones puede estar ligado con algún tema religioso, y que su jefe se burlara de él, no iba a comentarle aquel síndrome paranormal en el que se vio envuelto, porque lo único que recibiría sería un pase libre al manicomio.

—••—

Se hicieron las 15:15 horas, y NamJoon le pidió a JiMin que se preparase. El cuál asintió con la cabeza y procedió a colocarse su chaleco que tenía grabado ''Policía Científica'' detrás. Tomó la cámara de fotos, una libreta para hacer anotaciones y su maletín dónde llevaba guantes de látex para recoger pruebas, bolsas con zipper entre otras cosas. Después de todo, mucho no debía llevar, porque si había escena del crimen, sus compañeros del ala forense de la policía, serían informados y asistirían de inmediato con todo el material necesario.
NamJoon lo interceptó mientras el chico revisaba la cámara de fotos por algún fallo.
Le extendió un arma, JiMin la tomó con algo de miedo, y lo miró confundido.

— Es por tu seguridad. No tengas miedo. — Le respondió con una sonrisa completamente seguro de sus palabras y de su acción. JiMin no sabía si su jefe aún no se había enterado de que él no tenía ni idea de cómo usar una pistola. Pero sí sabía que NamJoon era bastante dejado, y probablemente no le interese que un forense ande con un arma por ahí sin saber utilizarla. La dejó a un lado, algo asustado de la apariencia intimidante que poseía el arma. Esperó que no tuviera que utilizarla en ningún momento.
Ambos chicos y un oficial más que JiMin desconocía, salieron de la oficina dispuestos a ir hacia la morada del joven Jeon. El menor miraba con asombro la apariencia de ambos policías, ambos con chalecos antibalas, armados con sus tan típicas Tonfas y la pequeña Bersa Thunder 9 que por cierto él también poseía, amarrada a su cinturón, dónde también poseían unas esposas, estaban vestidos como los soldados que JiMin solo había visto en películas.

En el camino hacia allí, el otro oficial le había hecho muchas preguntas a NamJoon acerca de por qué JiMin estaba presente, se sentía algo incómodo al escuchar las preguntas del muchacho, pero NamJoon le respondía con paciencia explicándole que solo sería un apoyo por si algo salía mal en todo aquello.
Aun así el muchacho seguía mirándolo algo mal, con un rostro de ''No tienes nada que hacer aquí'' y JiMin terminó por creérselo.

En el camino, JiMin intercambió varias miradas incómodas con el otro oficial, pero el solo veía hacia otro lado, la casa de Jeon estaba ubicada en un vecindario bastante alejado de la ciudad, un vecindario al cual, según NamJoon, la policía nunca llegaba, porque no había muchos conflictos con las personas que vivían allí, que eran contadas con las manos, solían ser ancianos de más de sesenta años, por lo tanto no había muchos problemas con ellos.

Luego de unos 20 largos minutos de viaje, NamJoon estacionó frente a la casa de Jeon, el auto que tenía las estampas y los colores de la policía local.
JiMin miró por la ventanilla la gran casa que estaba al frente, lucía de verdad como la casa de algún asesino en serie, las maderas que conformaban gran parte de la mansión estaban destrozadas y con un color extraño que indicaba que la humedad había tomado la delantera.

infierno - yoonkookHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora