CAPITULO XXIV: Esperada Noticia.

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Seis semanas habían pasado desde que Yuuri había llegado a Hasetsu para ser consentido por su madre, pero este era bastante vigilado por el ruso quien le llamaba tres veces al día por video llamadas y no paraba de enviarles mensajes durante todo el día , Yuuri no se encontraba molesto por aquello, más bien lo disfrutaba ya que conocía que el ruso lo extrañaba a más no poder sintiéndose bastante amado, se podría decir que el nipón tenía al ruso comiendo de la palma de su mano pero ambos eran lo bastante dependiente el uno del otro como ara dejar de hablarse por un día.

La séptima semana los días transcurrían lentos debido a que durante esos días el peliplateado estaría llegando a la zona al onzen a acompañar al rubio por lo que siendo ya el tercer día Yuuri esperaba los mensajes y video llamadas del mayor que nunca llegaron , ya siendo horas de la tarde este no dejaba de dar vueltas por los jardines del lugar impaciente, pues era extraño que su prometido no le escribiera y aún más el que no le llamara, y por más que se cansaba de marcarle este tampoco atendía las llamadas, a pesar de haber marcado a Yakov y a Yuri para tener noticias estos tampoco sabían de él por lo que comenzando a alterarse Mari quien se encontraba cerca le auxilia para ue no se desmayara.

Ya eran horas de la noche y este ya se encontraba con los nervios a flor de piel con sus ojos llorosos, recibiendo repentinamente la llamada de Otabek quien le marcaba este le atiende recibiendo la noticia de que Viktor había sido encontrado inconsciente en su departamento por agotamiento, este no pudo evitar soltar un fuerte suspiro de tranquilidad mientras escuchaba al fondo pelear a Yuri con Viktor y pidiendo este a modo de súplica que se lo pasaran este acepta por lo que lo primero que se escucho fue un fuerte reclamo del castaño que se escuchó hasta en los pasillos de la clínica.

-Maldito Infeliz! Casi muero de un infarto por no tener noticias tuya!!!! Como te atreves a preocuparme de esta manera!! Sentía que moría mientras no sabía de ti... acaso piensas matarme antes de tener a nuestro hijo!!!

-Yu, Yuuri! Cálmate mi amor! Por favor no te exaltes de esa manera si? Te prometo que no lo vuelvo hacer pero por favor cálmate!

-No me prometas nada!! Si realmente te hubiera sucedido algo? Dime que podría hacer!!

-Mi amor él bebe! No puedes tratarme así si, por favor respira! Te amo sí!! –colgando la llamada.

Se podría decir que Yuuri quedo un poco más calmado? Lo cierto es que no volvió a llamar al peliplateado hasta que lo vio entrar a las puertas de la posada, mirándole fijamente Viktor se acercó muy emocionado pues por fin después de largas y tortuosas semanas se volvían a ver este corre directo hacia el castaño para abrazarle pero para su sorpresa recibió un derechazo que le hizo caer desmayado al suelo, pues si Yuuri aún se encontraba enojado, pero al verle desmayado su preocupación le hizo caer en llanto conmocionando esto Hiroko y a Mary quienes observaban la escena.

Minutos más tardes ambos en la habitación del nipón vaya que las ojeras y la palidez de Viktor no dejaban de preocupar a Yuuri quien le veía sin parar de sollozar sintiéndose culpable por el golpe que le había dado, el Doctor que luego de revisarle dejaba las indicaciones en anos del castaño, este después de que el medico salió de la habitación se recuesta junto al mayor que descansaba en su cama. Ambos durmieron largas horas y al despertar el ruso viendo al nipón a su lado este le abraza acurrucándole en sus brazos para volver a dormir.

Los días pasaban y Yuuri se estaba volviendo un cerdito muy mimado por Viktor quien a todas horas no paraba de consentirle en todo, el ruso se había recuperado y vuelto a su energía usual volviendo las noches muy activas para ambos; la barriga cada vez era más notable y esto emocionaba a Viktor por demás presumiendo de su amado a todos y para ser francos cada vez más sobreprotector. Se había llegado al quinto mes de embarazo y ambos se encontraban en el hospital de la ciudad para el chequeo del castaño, pues esta vez se daría respuesta definitiva con respecto al sexo del bebe quien no se dejaba ver debido a lo inquieto que era, y logrando esta vez capturar la imagen descubren que es un lindo y sano varón, dando esto algo de paz al Doctor Leo de la Iglesia quien varias veces se vio amenazado por el ruso por el hecho de que este se atreviera a tocarle a su esposo, varias veces habían estado en el mismo consultorio presentándose la misma escena de celos y enojo por parte de la pareja, pero ambos esta vez muy felices y emocionados pues ya tenían con certeza el sexo del bebe y siendo despedidos amenamente por Leo quien les sonreía incomodo estos se encuentran a Minami antiguo compañero de Yura y que Yuuri conocía por su amistad con el tailandés Pichit, y abrazándose el nipón y el rubio Viktor no disimulo su obvia expresión de celos separándoles rápidamente. Ambos amigos conversaron rápidamente pues el ruso se encargaba de que así fuera y saliendo agarrados de la mano se encuentran una visita un tanto inesperada que en sus manos llevaba un ramo de rosas bastante llamativos.

-Chris que sorpresa encontrarte aquí! –expresaba agradado el castaño.

-Oh! Katsuki –viéndole de arriba abajo –que grata coincidencia!

-Que haces aquí Chris?? –expresaba el ruso con desconfianza.

-Vengo de visita –sonriendo mientras olía el ramo de rosas.

-Qué bueno Chris! Acaso tu enamorada se encuentra acá? –preguntaba curioso el nipón.

-Algo así mi lindo Yuuri! Lástima que no pudiéramos conocernos mejor –acercando sus manos a las mejillas del nombrado.

-No toques lo que es mío Christophe! –deteniendo la intensión del contrario.

-Espero que mi sobrino o sobrina salga a su madre –picándole el ojo al castaño –así podré colocar mis manos en el...

-Eso jamás ocurrirá, el niño saldrá igual a mí...

-Es un varón? Felicidades Yuuri!! –Abrazándole.

-Aléjate!! –gritaba Viktor mientras les separaba.

-Gracias Chris! –sonriéndole con sus mejillas sonrosadas.

-Nos vamos Yuuri! –jalándole lejos del rubio.

-Adiós katsuki! –Regalándole una de las rosas del ramo que tenía en sus manos –Nos vemos pronto!!!! –Gritaba mientras sonría pícaramente.

Chris desaparecía dentro de las puertas del hospital y Viktor un poco enojado jaloneaba al nipón dentro del auto, Yuuri solo sonreía ante los actos malcriados del ruso, pero vaya que sabía llevarlo pues con unos cuantos besos y palabras dulces lograba calmar al mayor. Estando en la posada se quedaron un tiempo más y Yuuri por pisar su sexto mes se encontraban haciendo sus maletas para regresar a Rusia, pues ambos habían recibido regaños de un enojado rubio quien les exigía regresaran con la excusa de que tenía que trabajar ya que las empresas no se sostendrían solas. Ambos despidiéndose de todos sus allegados parten a su vuelo prometiendo pronto dar la gran noticia del alumbramiento.

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