Ginny se negaba a hablar de lo sucedido antes de que supiéramos del incidente de Ron, probablemente se sentía culpable de haber estado feliz mientras su hermano se sumía en la locura. Mientras, no hacer nada me atormentaba la cabeza, así que ayudé a Hermonie a hacer la lista de peleas entre Weasley-Malfoy.
1.- A Seamus se le había caído un pergamino, Draco, para reírse de él, pisó los papeles, y Ron se había reñido solo con palabras.
2.- En clases, mientras Ron guardaba sus cosas, Malfoy había pasado a su lado botando su mochila y rompiendo un frasco de tinta que dejó todo manchado.
3.- Cuando Hermonie se agachó a recoger algo en la biblioteca, el Slytherin se apresuró en pisotearle la mano, tras lo cual, Ron se lo agarró a golpes.
4.- Ron había hechizado la ducha de Malfoy para que saliera muy fría y muy caliente alternadamente.
Y el resto eran altercados menores en los pasillos o insultos no dichos de frente.
Hasta que me harté y salí dando zancadas hasta la oficina de Dumbledore. Mientras caminaba, pensaba en cómo le exigiría que me diera todos los datos. Ginny y su familia merecían saber algo más que los reportes del Diario El Profeta. Sin embargo, cuando me acerqué al último pasillo, me encontré con el director. Todas las preguntas que me había formulado se esfumaron en el aire.
-Señor Director, necesito ayuda. Mis amigos y yo estamos desesperados por saber lo que ha pasado.
-Harry, no es un tema para los pasillos. Subamos a mi oficina.
No había nada más fascinante en el mundo que ese despacho, pero no había tiempo para distraerse con cosas banales.
-Si bien no puedo darte buenas noticias, tampoco puedo darte malas. Simplemente, nadie sabe qué pasó.
-¿Podemos verlo? - Interrumpí.
-A eso iba, Harry, tranquilo. Este fin de semana había una salida a Hogsmeade, pero por temas climáticos, la hemos aplazado. Los profesores queremos visitar a Ronald. Sin embargo, no creo que pueda decir mucho. Deberían ser ustedes. Su familia ya fue a verlo sin éxito, pero lograron que nombrara a Ginny y Hermione. Así que pasado mañana planeaba llevarlas a ambas. Pero por tu intranquilidad, puedo llevarte también.
Me sentía satisfecho. Sentí que el color volvía a mi piel y mi cuello se relajaba. Ron recobraría la conciencia si era capaz de nombrar a Ginny, su hermana pequeña, quizá quería hablar con ella porque necesitaba protegerla, igual que a su casi novia Hermonie. Yo quizás iba a sobrar, pero no me importaba. Era mi mejor amigo. Tenía que aprovechar esta situación para preguntar algo más.
-¿Entonces ya no está en psiquiatría?
-Aún lo está, me lamento, pero puedo hacer excepción para que pasen ustedes.
Me sentía cómodo con cada palabra que decía el director. Ron recobraba la conciencia si era capaz de nombrar a Ginny, su hermana pequeña, quizá quería hablar con ella porque necesitaba protegerla, igual que a su casi novia Hermonie.
-¿Quién los encontró?
-La profesora Trelawney. Ella se había tomado esta semana porque las estrellas le dijeron que sería un mal momento para estar cerca de Hogwarts. Pero pronto quiso ser partícipe de esta desgracia y llegó cuando ambos estaban en el suelo junto a un charco de sangre de Malfoy.
-Su padre debe de estar furioso - Se me escapó.
-No es nada que Lucius Malfoy no haya dicho antes.
Mientras tanto, en la biblioteca, Ginny copiaba sin entusiasmo una lista de hechizos que comenzaban con la letra "P", lo cual era totalmente difícil porque terminaba escribiendo "Potter" a cada momento. Hasta que se dio por vencida y escribió en un trocito de papel "Ginny Potter ❤️."
-¿Qué haces? - le sorprendió Hermione, que acababa de leer aquel nombre que tan bien sonaba. - ¡Pero qué ternura!
Ginny pidió que no hiciera comentarios, pero su amiga echó sus libros a volar y se sentó a su lado.
-No puedo creer que lo hayan hecho - esta conversación ya la habían tenido, pero Hermione quería detalles. - No me dijiste dónde...
-Porque... Harry le pidió a Ron que nadie entrara a su habitación. Lo convenció de mantener al resto alejado sin saber el porqué. Ron, como buen amigo, obedeció. Entonces la voz de Ginny se quebró.
Ahí fue cuando llegué yo, con mucho entusiasmo para contarles la buena noticia. Ron había dicho sus nombres, los dejarían verlo. Luego fui al primer lugar donde se me ocurriría buscarlas. Pero me topé con esta conversación, la cuál no me resistí a escuchar.
-Entonces Ron sospechaba las intenciones de Harry - Dijo Hermione para consolar.
-Tienes razón. Mi hermano no es idiota. Y es que Harry es tan caballero y...
Demonios, como deseaba que Ginny continuara, hablar de lo que pasamos se había vuelto un poco incómodo. Además, ella se sentía culpable por haber echado a Ron de la habitación en la que le juré que mis intenciones no eran buenas.
-Tengo que hacerte una pregunta de chicas - Dijo Hermione. - Y levantó un hechizo silenciador para que no pudiera escucharlas. Mientras Ginny buscó por entre los libros hasta que encontró su agendita rosa y volvió a su asiento, donde la esperaba Hermione. Era suficiente de espiar mujeres así que caminé hasta ellas para contarles de manera precisa mi reconfortante conversación con el director. Me sentía tan bien.
Ginny por reflejo escondió la agendita, pero no consideré que había algo que ocultarme. Al día siguiente, todos parecieron ensimismarse más en correr.
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El Honor De Ronald Weasley
FantasyAdéntrate en el emocionante mundo de Hogwarts y sigue la intensa historia de amistad, amor y misterio que envuelve a Harry, Ron, y Hermonie. Conviértete en un testigo de sus desafíos, alegrías y tristezas mientras enfrentan peligros y secretos oscur...