Ginny y Hermione habían llamado en sueños a Ron, la fiebre les causaba dolores interminables, y a media noche de ese día se cumplirían cinco días desde el incidente, con el dolor de cabeza las mareaba tanto que no podían reconocerse, aunque estaban en la misma habitación: la enfermería.
Comían y bebían todo tipo de pociones, sin poder abrir los ojos debido al malestar.
Al mediodía, Harry logró dar con el paradero de sus amigas y su... novia. Al ver a Ginny con fiebre, sintió el efecto contrario, él estaba helado, se sentía solo y anhelaba el calor de sus amigas y el carisma de su mejor amigo. Ahora no tenía a ninguno de ellos. Se quedó junto a ellas, dándoles de beber anónimamente mientras descansaban. Luego, con mucha pena, se dirigió a clases.
Al regresar, ambas habían sido diagnosticadas: no tenían ningún daño interno, no estaban enfermas ni heridas, pero lo que tenían no era algo curable con medicamentos. Estaban tan apenadas que sus cuerpos no respondían.
Harry estaba a punto de darse la cabeza contra la pared cuando Hermione despertó débilmente.
-Tienes que llevarle las notas a Malfoy - sugirió entre susurros. Él iba a decir que no era tan simple como llegar y salir del colegio, pero ella continuó - Está asustado, eso prueba que él lo provocó.
-Pero ese maldito rastrero asegura que había alguien más en la habitación.
-Si es verdad, lo asegurará. Si no, se pondrá nervioso, tartamudeará, será indeciso y se contradecirá. Tú has peleado con él incansablemente; reconocerás cuando mienta.
Harry no quería dejar sola a las dos; odiaba tener que dejarlas sin protección. Si algo malo les sucedía, él sería el responsable. Durante su caminata por los pasillos, pensaba con mucho remordimiento. Era cierto que había tenido sexo con Ginevra, lo que enfureció a Ron, y estaba dispuesto a aceptar las consecuencias, pero algo faltaba en su rompecabezas. ¿Qué había hecho Hermione?
Una nueva teoría vino a su mente mientras entraba en la lechucería: tal vez Malfoy se enteró de lo que Ginny y él habían hecho, se lo contó a su hermano, y esto lo volvió loco de ira.
Los sonidos de las lechuzas lo despertaron. Se sacó la pluma del bolsillo y en un papel escribió:
Hey Draco, ¿puedes mandarme la verdad de todo con la lechuza? Yo no le diré a nadie - Goyle.
Miró la nota. No estaba seguro de si funcionaría, así que la tiró al suelo y escribió otra:
Señora Prym, soy Harry Potter, Neville Longbottom me ha dicho que usted me puede ayudar. Creo que tengo la respuesta a lo que le sucedió a Ron, pero antes necesito ver a Draco Malfoy.
Esta estaba un poco mejor. El frío comenzaba a entrar por las ventanas, y Harry no quería ir hasta su habitación, por lo que acompañó a sus amigas en la enfermería. Ambas tenían mejor color; los remedios comenzaban a hacer efecto, aunque no estaban enfermas en el sentido tradicional.
Besó a Ginny mientras dormía, con la esperanza de que no se diera cuenta. La primera vez que lo hizo fue muy parecida, cuando todos estaban dormidos en la Madriguera hace muchos meses. Todo su cuerpo parecía pedirle que la besara, pero no estaba seguro de si era lo correcto. Por lo tanto, una noche, hace muchos meses, decidió besarla mientras todos dormían en la Madriguera.
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El Honor De Ronald Weasley
FantasyAdéntrate en el emocionante mundo de Hogwarts y sigue la intensa historia de amistad, amor y misterio que envuelve a Harry, Ron, y Hermonie. Conviértete en un testigo de sus desafíos, alegrías y tristezas mientras enfrentan peligros y secretos oscur...