La primera semana de entrenamiento había pasado volando, Bulma había mejorado mucho, ya manejaba la energía a su antojo, podía crear pequeñas bolas, no tenían mucho poder, pero eran letales. Goku intentaba enseñarle a volar, estaba parado tras ella, sosteniéndola de las caderas- debes estar lo más relajada posible-
Bulma estaba más relajada que nunca, en los días pasados, ella y Goku se habían acercado mucho, jamás había confiado tanto en alguien, pero esto no era bueno, al menos para Uranay.
La anciana caminaba en el pasillo de un lado a otro, invadida por la furia-¿Cómo diablos arreglare esto?, no puedo usar un hechizo para separarlos, mi poder no es tan fuerte- seguía caminando sin encontrar respuesta- tiene que haber una manera- necesitaba alejar a la mujer de Goku y enfocarla nuevamente en Vegeta.
Cada noche, los jóvenes repetían la misma rutina en aquel enorme jardín, ella dejaba que las hermosas palabras del guerrero, llenaran su corazón, mientras que él solo se conformaba con verla reír.
Él la llenaba de regalos, y la daba la atención que jamás obtendría de Vegeta.
Volvía del jardín con una hermosa sonrisa en sus labios y un pequeño oso de peluche, el cual abrazaba con cariño, pero al pasar por el cuarto de Vegeta, algo llamo su atención, la puerta estaba abierta.
Se quedo observando, dudando si entrar o no, escucho unas risas y gemidos salir de adentro, esto la asombro, aun no era el tiempo en que Vegeta volvería. Se asomó, abriendo la puerta lentamente.
Su rostro se llenó de angustia y sus labios empezaron a temblar, el oso cayó al suelo, estaba inmóvil, quería salir corriendo, pero no podía.
La mujer que estaba desnuda arriba de Vegeta se percató de su presencia-Cierra la puerta estúpida-le grito, alertando también a Vegeta, quien la miro sorprendido.
Cerró la puerta y fue a su cuarto, una punzada atravesaba su pecho, el nudo en la garganta no la dejaba tragar, sus ojos se llenaron de lágrimas. Camino lentamente hacia su cama, se acostó como si nada hubiera pasado, pero no podía contener el llanto, uno mudo, que reflejaba el dolor que sentía, dejo que sus lágrimas mojaran su almohada, como si fuera un acto involuntario de su cuerpo, y poco a poco, se quedó dormida.
Vegeta corrió bruscamente a la mujer sobre él, camino hacia la puerta y levanto aquel peño oso de peluche, para luego hacerlo trisas.
Se giró para mirar a la joven que estaba un poco confundida-Vegeta, ven a la cama- dijo en un tono seductor.
Era increíble el parecido que había entre ella, los mismos ojos, el mismo color de pelo, casi la misma belleza, Maron, era una terrícola que habían elegido en este viaje, con el fin de que Radips recuperara algunas secretarias, pero fue ella quien eligió Vegeta, por su parecido con Bulma.
Vegeta sonrió-pero jamás será ella-susurro, para luego volver a la cama.
Otro día de entrenamiento, la pelea seria al día siguiente, así que esa tarde debía entrenar mucho más.
Goku podía notar algo raro en Bulma, era como si se esforzara por sonreír.
-Bulma, ¿estás bien?- le dijo mientras acariciaba su mejilla.
Ella clavo sus ojos en él, esa pequeña caricia, la hacía desear arrojarse en sus brazos y llorar hasta quedar sin lágrimas, pero en cambio, sonrió lo más natural que pudo.
-No es nada- camino lentamente a la máquina de música- Goku, hoy quiero mostrarte de lo soy capaz-
-eso suena esplendido-Goku se posicionó.
La música comenzó a sonar. (Karen Mendez ft Mike Bahia, tu enemiga.)
“No quiero ser tu amiga, quiero ser tu enemiga, hacer de cada noche una guerra de amor“
Era una tonada alegre y pegajosa, Bulma levanto su rostro, suspiro profundo y sonrió. Se giró mirando a Goku”-No pierdo nada en intentar-“pensó.
La pelea comenzó.
“Con besos que asesinan, pelearte con caricias, matarte de alegría cuando estemos los dos, y por fin tener tu amor“
Los movimientos de Bulma eran muy veloces, Goku no podía verla, pero ella no lo atacaba, solo jugaba con él, lo rodeaba, de un lado a otro, lo observaba sonriendo con el ceño fruncido.
“Yo sé que quieres no lo niegues déjate llevar“
Goku recibió el primer golpe, un suave y rápido beso en su mejilla, algo que lo desconcentró y sonrojo a la vez.
“sé que no es fácil aceptar que esto pueda cambiar“
Ella seguía moviéndose rápido y él no sabía qué hacer.
“Y si me quieres ya no esperes, tienes que arriesgar”
Goku respiro profundo y trato de volver a la realidad, pero estaba inmóvil.
“Y no le temas a dañarlo, ya no hay vuelta atrás”
-Hola-dijo ella en su oído.
Esto lo sobresalto haciéndolo retroceder, lo que hizo reír mucho a la joven.
El comenzó a reír también-bien, dos podemos jugar ese juego-
“quiero arriesgar, quiero intentar, quiero jugar con fuego y encender este amor. Que nos falló que nos faltó, para prender el fuego y encender este amor.”
El comenzó a moverse rápido, para igualar los movimiento de ella. Intento tomarla de la cintura, pero ella se zafó con un rápido movimiento hacia abajo, para luego patear su pie dejándolo en el suelo.
“Te lo recuerdo me enamore también solo al mirarte, y las canciones que yo te cante, nadie va a cantarte, no te olvides que fui yo el que te enamoro, te ilusionó, si fui yo quien lo propuso y tu quien lo acepto.”
Sus ojos negros, seguían cada detalle de lo que estaba mirando por la ventana del gimnasio.
-Al parecer, tienen una fuerte conexión-Dijo Uranay.
Vegeta no contesto nada, solo apretó fuertemente los dientes.
“Y si perdemos la razón, perdemos la razón y cometemos un error, cometemos un error. No pensemos en mañana, que esta guerra no se acaba y no se pierde en este amor”
Su ojos se cruzaban, sus movimientos y saltos se coordinaban, los golpes eran caricias y sus corazones se aceleraba un más.
“Yo prefiero esto que nada, a quedarme con las ganas de probarte en este amor”
Ninguno de los dos se había percatado de quien los observaba.
“Déjame solo y tal vez me olvide de todo, tan solo trátame bien, bien y así te vuelvo a querer”
De un segundo a otro la música se había detenido, Bulma estaba acorralada en la pared con las manos de Goku en su cintura. Estaban agitados y cansados, pero no dejaban de mirarse. Él se acercó a sus labio dándole un beso al que ella respondió.
Estaba tan feliz, por fin ella aceptaba su beso, por fin sentía la suavidad de sus labios y sus manos acariciando su nuca. Se separarnos unos minutos, para darse un tierno abraso.
Sus puños se cerraron fuertemente-Kakarotto- dijo con furia en la voz.
-¿Qué sucede vegeta?- dijo Maron, que llegaba al lugar, arrojándose a abrazar su cuello, pero fue arrojada violentamente al suelo.
-No vuelvas a tocarme, perra- dijo con desprecio-Prepárate en una hora, pelearas con Bulma.-
Ella se quedó sorprendida-¡¿Qué?!- dijo muy asustada.
Uranay comenzó a reír-Aparentemente quiere deshacerse de ti, es por eso que te ara pelear con Bulma, su secretaria-
-Así que esa es la perra-Dijo poniéndose de pie y mirando por la ventana-Acabare con ella y Vegeta será solo mío-
