eres azul, tienes el pelo
del color de mi alma, tus
labios me saben a lluvia
que contiene los mejores
recuerdos de julio.
el día en que te fuiste no
hice nada, no lloré, no grité
ni mucho menos tomé un
avión destino a muerte. tú
dejaste de acariciar mi alma,
dejaste de besar el lunar
que está cerca de mi cadera
y tomaste tus cinco plantas
y caminaste hasta la salida
para no volver a regresar.
y yo no hice nada, me quedé
parada en medio de la arena,
con el agua golpeándome
las pantorrillas y las lágrimas
amenazando con salir.
aún dejo la puerta abierta por
si quieres volver, el lado de
tu cama sigue desocupado
y no he encontrado a nadie
que tenga otro par de ojos
como el tuyo.
así que vuelve, mi amor, tira
esa puerta abajo y ven a
recostarte conmigo, léeme
poesía y reclamame en
cuerpo y alma hasta que
tenga las energías desgastadas.
