─── dolor y vacío a la vez.
y tú ríes, cantas, bailas,
aprendes a enamorarte,
te caes, te levantas,
aprendes lo que es llorar
en plena soledad,
miras atardeceres con
la compañía de tu familia,
mueres,
renaces,
vives,
disfrutas.
entonces es en esa parte en
dónde me doy cuenta
que nunca seré alguien
especial para tí, que soy
alguien más que ha pasado
por tu vida, que tiene los ojos
del color de tu café favorito, que
su ropa emana olor a hogar y
que sus besos por encima del
alma no valen nada.
y yo sigo aquí, con una copa en
mano, con el alma desvanecida
y el llanto en el tallo de un
pétalo de una rosa, con la
corona media puesta y el
trono manchado de sangre.
te veo disfrutar de la vida, del
oleaje del mar, de las brisas
primaverales, de las risas
con tus amigos y guardas
fotografías de cada momento.
me digo... me digo...
¿qué se le dice a alguien
que ya está muerta por
dentro? el vacío se ha expandido
por todo mi pecho y siento que
un hoyo negro crece dentro de mí.
pero tú sonríes, vives y
demuestras que eres feliz,
cuando por dentro tu motor
de vida se está deteniendo,
pidiendo por un respiro, por
un momento en donde
puedas tomar una bocanada
de aire y seguir con el curso
de la vida.
y yo muero... muero lentamente
con los ojos tintados en un
color vino, con el alma partida
en dos y con una inocencia
corrompida, con el mal humor
presente en mi ceño fruncido.
pero muero... y eso es lo que
siempre he deseado de una
forma ilógica.
y muero y tú vives,
y yo lloro y tú disfrutas,
y yo grito presa del dolor y
tú ríes con el amor de tu vida,
y yo vago sin compañía y
tú tienes a quién abrazar
cada noche.
