Demonios, me enamoré de tus peligrosos demonios. Y sí te soy sincera me enamoré hasta de la forma en como me haces daño, me gusta y hasta me excita de alguna manera. ¿Suena enfermo? Pues que más da, tal vez estoy enferma.
Me gusta sentir la pequeña punta filosa rozando mi brazo, y luego que se vaya enterrando poco a poco y que mi piel se rompa. Que la sangre se acumule en pequeñas gotas de sangre y que aquella pequeña herida me arda. Oh amo tanto esa sensación.
