Siempre es mejor no acostumbrarse, no acostumbrarse a estar feliz, a que las cosas salgan bien, a que todos estén ahí siempre apoyándote y que siempre te amen. Mejor sólo se feliz mientas dure, pero no te acostumbres a que te hable todos los días, a que te diga bebé, a que siempre despiertes con un mensaje de ella, porque el día en que lo deje de hacer dolerá y mucho.
