El mundo es muy pequeňo, de éso estoy completamente seguro ahora. Sabiendo ésto, mejor me portaba bien con todo idiota que me cruzara, no fuera a ser cosa que me encontrara a mis enemigos en el geriátrico al que mis inexistentes hijos me mandarían cuando me volviera una pesadilla quejica y molesta.
Resulta que la pareja de Namjoon trabajaba anteriormente junto a Jimin en la empresa de comunicaciones, éso antes de cursar la carrera de chef y recibirse con honores.
Según lo que nos contó, varias veces había tenido la oportunidad de salir antes del trabajo y encontrarse a Yoongi esperando a su pareja... Con un amante en el auto.
Incontables veces advirtió a Park sobre las infidelidades de Min hacia él, pero según sus propias palabras: "Parecía tener una venda sobre sus ojos, intentaba justificar lo injustificable".
— Jimin es mi mejor amigo. — Contaba el buen Jin, intentando sosegar su ataque de nervios con un té de manzanilla y suaves caricias en el cuero cabelludo, cortesía de Namjoon. — Sé todo lo que ha pasado entre ellos... Él es una mierda de persona.
Pestaňeé repetidas veces, felicitandome a mí mismo por la clase de hechos agradables que fuí capaz de atraer al trabajo en menos de seis meses: primero baňé a un comensal con jugo de naranja fresco y delicioso y ahora atraía al ex de ése comensal, el cuál parecía ser una especie de "enemigo en secreto", quién no solo había tenido problemas conmigo, sino con Jin.
— Lo que no entiendo es qué estaba haciendo él aquí hablando contigo. — Me apuntó con la cuchara de metal de forma amenazante, lo cuál surtió efecto en mí. — Así que habla, niňo.
Lo que había aprendido a fuego, después de ver como Namjoon se ganaba varios golpes a base de cucharazos de madera en la cabeza, es que nunca... ¿Entendieron? NUNCA se debe hacer enfadar a Jin. Su lindo y angelical rostro parecía ser en parte una fachada, pues de ser un infantil adulto de veintiséis aňos, pasaba a ser la reencarnación del Demonio de Tasmania en persona.
Por ende, entenderán que no quise tentar a mi suerte y decidí contarle.
— Vino a buscar respuestas por un problemita que tuvimos hace unos meses Jimin y yo con él...
Si a terminar con el rostro en compota y con banditas de Mickey en la cara significaba "un problemita", pues sí, fué una cosa muy pequeňa.
Seokjin me observó con la ceja enarcada, en busca de más respuestas.
— ¿Conoces a Jimin? — Asentí, a lo que él pareció pensar su próxima pregunta. — ¿Eres su amigo?
— No... — Inspiré. Que Dios me ayude. — Soy su pareja.
El mayor de los tres escupió el sorbo de té que hacía un segundo había tomado de la taza de porcelana, creando en mi cara una bella mascarilla marrón tibia de manzanilla.
Para exfoliaciones de piel express, llamen a Kim Seokjin. Confiable y efectivo.
Si le cuentas un chisme inesperado, te dá un abrazo gratis.
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Por más felicitaciones y apoyo moral que hubiera recibido de Jin, lo cierto era que al salir de la cafetería, las piernas me empezaron a temblar y no precisamente por frío. Estabamos en plena primavera enfilando hacia el verano y el calor que había atacado la ciudad de Seúl durante el día aún permanecía en las paredes de los edificios y el asfalto, tornando a la metrópolis en una especie de "horno moderado".
Mi temor era el destino incierto que me esperaba en casa al llegar.
El tiempo alejado del origen de mi frustración, haber tenido ése fugaz encuentro con el loco Min y las palabras de Jin y Namjoon fueron suficientes para que mi enojo sucumbiera ante el sentido común y dejara de ahogarme en un vaso de agua.
Jimin no tenía en absoluto la culpa de que yo fuera un torpe bueno para nada, incluso se había preocupado genuinamente por mí, pero sólo recibió ingratitud y rechazo de mi parte. Nunca fuí realmente bueno para pedir disculpas, llámenle orgullo si quieren, pero no soy muy fanático de las palabras, sino de las acciones.
La culpa y los nervios me carcomían de forma recalcitrante, recordando de repente todo lo bueno que él ha estado haciendo por mí durante todos éstos meses... Él me había ayudado a elegir el tema para la presentación, había buscado incansablemente una sala de ensayo decente para ambos y, aunque no lo necesitara en lo absoluto, fingía ensayar a la par mía tan sólo para hacerme compaňía, a pesar de estar cansado por el trabajo.
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El Cisne (VMin)
FanfictionPark Jimin es el primer bailarín del Universal Ballet of Korea. Debido a una traumática ruptura amorosa, decide cerrar su corazón a todos, convirtiéndose en un ser románticamente inalcanzable... excepto para Kim TaeHyung, el peor y más nuevo bailarí...
