Capítulo 43 (+18)

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Mina POV

Ya estaba subiendo la temperatura entre nosotras así que la lleve a mi auto. Estaba estacionado algo lejos de la fiesta. Que buena suerte.

Cuando llegamos al auto, la recargué la puerta y la besé de nuevo. Lentamente abrimos la puerta del auto y la acosté en los asientos de atrás. Entré al auto y cerramos con seguro.

-Chae... ¿Quieres?
-Sí, quiero que me hagas tuya...

Sentí mariposas en mis partes privadas.

Me senté encima de ella, lentamente me quité el suéter negro que traía. Dejé al descubierto mi abdomen marcado y mi brassier de encaje negro que resaltaba por mi piel blanca. Chae se mordió los labios. Poco a poco le quité la chamarra de cuero y su ombliguera negra, dejándola en brassier también. Tenía un cuerpo perfecto, me detuve a observarlo y pasé mis manos por todo su abdomen.

-Chae, te ves deliciosa.

Empecé a recorrer mis labios por todo su torso y le quité el brassier. Vi sus hermosos y pequeños pechos, no dudé ni un segundo y ya los tenía en mi boca. Empecé a lamer uno para después morder levemente el otro. Chae mordía sus labios con fuerza, señal de que lo estaba disfrutando.

Me quité el brassier para después desabrochar mi pantalón. Chae me ayudó un poco ya que el espacio era pequeño. Empecé a bajar con mis labios por su abdomen hasta toparme con su pantalón. Lo desabroché y lo quité de mi camino.

Me puse encima de ella, poniendo mi parte privada encima de la suya. Empecé a moverme lentamente sobre ella, nuestra ropa interior era la única barrera entre nuestras partes. Empecé moviéndome de arriba hacia abajo lentamente, moviendo mis caderas para hacer el movimiento más placentero.

-Mmm, Mina...
-Amor sólo quítame la ropa interior, te lo pido.. ah...
Chaeyoung quería que nos quitáramos la ropa interior pero quería hacerla sufrir un poco.

Dejé de hacer esos movimientos y empecé a besar su pelvis encima de la ropa interior. Después bajé un poco a sus muslos para darles pequeños besos. Chaeyoung se retorcía de placer.

-¡SÓLO HAZLO MINA!
Chae no podía más, arañaba los sillones del auto.
Me quité la ropa interior, después quité la de ella. Estaba muy mojada y eso me gustaba.

Empecé a masturbarla, haciendo movimientos rápidos hacia arriba y abajo en su clítoris. Mis dedos estaban demasiado mojados de sus flujos.
-Ahhh, sí, Mina, sigue...
Chaeyoung tenía la boca abierta y los ojos cerrados, tenía una expresión de placer inmensa y eso me excitaba.
-Pídeme más...
Le dije para bajar mi rostro a su vagina. Me acerqué a el y empecé a besar todo alrededor para hacerla sufrir aún más.
-¡Myoi Mina, por favor! Hazlo, quiero ser tuya en todos los sentidos...
Sonreí y abrí sus piernas... sumergí mi rostro en su vagina y empecé a probarla. Con mis labios atrapé su clítoris, podía sentir como Chae se contraía un poco y me tomaba del cabello sumergiéndome más. Con mi lengua hice círculos y Chae soltó gemidos que llenaban el coche.
Había probado lo más delicioso que existía.

Subí a sus labios de nuevo y metí dos dedos en la vagina de Chae. Empecé a moverlos lentamente mientras mi pequeña depositaba los gemidos en mi boca... después tres dedos y por último cuatro. Mientras movía mis dedos con rapidez Chae parecía estar en un extasis de placer, sus mirada parecía estar en la cuarta dimensión y cada vez más abría su boca... estaba llena de placer.

-¡Ahhh, Mina! ¡AH!
-¡Mmmm, sí, sí, sigue!

Chae soltó un gemido fuerte y sentí sus paredes vaginales contraerse. Saqué mis dedos con cuidado. Sentí que Chae se retorció y después se relajó completamente. Entrelazamos nuestras piernas para acostarnos juntas.

-Mina... eres la mejor. Me encantas ¿Lo sabías?
Apenas si podía hablar mi pequeña de lo cansada que estaba.
-Chae, yo estoy loca por ti y siempre lo estaré... te amo.
La acaricié por qué empecé a ver que sus párpados le pesaban.
-Mina, regresemos...
Se quedó dormida.

Lo que acaba de pasar fue hermoso. Fue un acto donde le entregué todo el amor que sentía por ella. Ella merece esto y más. La amo demasiado, estoy bajo un hechizo... todavía estaba tratando de asimilar lo que había pasado en el auto... fue perfecto.

Los vidrios del coche estaban empañados del calor que generamos. La luz de la luna era lo único que nos iluminaba... Chae se quedó profundamente dormida y yo me quedé a observar su belleza y a apreciar lo valiosa que es mi pequeña. Poco después, me quedé dormida a su lado.

One More Time (Michaeng)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora