¡¿No hay habitaciones?!

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Teddy POV

Hoy es mi primer día en esta universidad, ya me había inscrito y todo lo necesario, solo faltaban mis horarios, libros y la llave de mi habitación que ellos dijeron que me iban a hacer entrega un día antes de que comenzaran las clases.

Les contaré un poco sobre mi experiencia al oír de esta universidad. Es una rara universidad ya que es como un internado donde tienes que vivir aquí y yo nunca he estudiado en un lugar así, otra cosa rara es que hay como unos grupos de alumnos que viven y conviven juntos en una casa; fraternidades, se les dicen y bueno por eso es que concidero un poco rara esta universidad pero creo que eso le da algo de personalidad.

Voy camino a la oficina del decano a pedir mis cosas y solo me encuentro con una secretaria en un escritorio afuera de la dirección.

—Buenos días, vine por mis horarios, mis libros y la llave de mi habitación—digo lo más amable posible.

La mujer de unos treinta voltea a ver detrás de ella y saca unas hojas y unos libros que supongo son las cosas que le pedí.

—Tus horarios—dice dándome dos hojas—Y tus libros—ahora me extiende cinco libros.

La muy hija de su mamá vuelve a hacer lo que sea que estaba haciendo en su computadora que parece ser de los años ochenta en vez de darme la puñetera llave.

—¿Y la llave de mi cuarto?—pregunto ya que me doy cuenta que esta señora ya no me dirá nada más.

—El problema es...—hace una pausa y se quita sus anteojos—Ya no hay habitaciones desocupadas—dice así de simple la vieja esta.

—¡¡¿Qué!!?—grito con los ojos abiertos a más no poder—¿Y entonces donde voy a quedarme?—reclamo pasando mi mano por mi cabello.

—¿No tienes una casa o familia aquí que puedan darte un cuarto?—pregunta entrelazando sus dedos sobre el escritorio.

—Claro que no, vine a esta universidad sin nada porque según ustedes me darían donde quedarme—le reclamo ya enfadada.

—Mira, aquí hay fraternidades que compensan las habitaciones—dice y suspira.

Hago lo mismo ya que no quería meterme a ninguna absurda fraternidad porque siempre son problemas seguros pero creo que me veré obligada a entrar a una si no quiero dormir de bajo de un puente y parecer una vagabunda.

—Okey, ¿digame en que fraternidad puedo unirme?—pregunto ya rendida.

—Ese es otro problema—dice haciendo una mueca con su labio inferior—La cosa es que las fraternidades ya están llenas—dice cerrando los ojos como para no ver mi reacción.

—¿¡¡Entonces donde se supone que me quedaré!!?—grito con enfado y harta de esta situación.

—Calmate—sugiere la vieja—Mira, en el campus hay una casa...—no la dejo terminar.

—¿Pretende que me vaya a vivir sola en esa casa?—pregunto incrédula.

—Hay otros seis chicos, Atena, Renata, Ashton, Justin, Doncan y James que tampoco alcanzaron donde quedarse—dice viéndome directo a los ojos. ¿Cómo memorizó todos esos nombres?.

—¿Qué intenta decirme?—pregunto asustada, estoy empezando a comprender lo que quiere decir.

—Que tu y esos otros seis chicos formen una fraternidad entre los siete y que a más tardar mañana me traigan el nombre de su nueva fraternidad si no quieren vivir en la calle—explica.

—Maldita sea—maldigo, en serio no quería hacer una cosa como esta.

—No maldigas dentro de esta universidad —me reprende.

—¿Y donde están ellos?—pregunto haciendo un ademán con la mano.

—Estan ahí—señala atrás de mi.

Volteo lentamente y veo a siete rubios sentados en una gran banca en el pasillo, dos chicas y cuatro chicos. Una de las chicas tiene un gran cabello que le llega a la altura de su cintura, la otra se ve un poco ruda ¿y los chicos? Hay un aspirante a emo, dos nerds y uno que a simple vista se ve un mujeriego de lo peor, ¿por qué? Porque me esta viendo con cara de “te voy a dar duro contra el muro“.

Volteo de nuevo hacia donde se encuentra la secretaria y me le quedo viendo, juro que la mataré un día de estos cuando siga así de sangrona.

—Estas son las llaves de tu nueva fraternidad, y como tu eres la primera en ser unformada de esto, serás la lider—dice con una sonrisa que juro que cuando acabe la universidad la golpearé hasta sacarle los dientes.

Tomo las llaves y me preparo mentalmente para lo que se aproxima con esta manga de rubios raros y desconocidos,

Cosas de rubiosHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora