⚡️Thunderman vs McCalistter⚡️

745 54 12
                                    

— Entonces, estás diciendo que tú no gritaste "No a la opresión de los patos" mientras abrías sus jaulas.

— Así es oficial.

— ¿Que me dices de todos los testigos?

— Están mintiendo.

El oficial observo a la chica, la cual seguía chorreando el liquido dulce, con una mirada neutral mientras anotaba unas cuantas cosas en una pequeña libreta. Después miró al chico a su lado quien tocio a causa de las plumas que estaban pegadas a él.

— ¿Y usted?

— Yo sólo soy una víctima de esta loca —dramatizó el gemelo.

— ¿No se supone que usted hizo que la chica cayera en la fuente gigante de chocolate?

— En mi defensa, ella es demasiado torpe como para no ver qué puse mantequilla en el suelo.

— Así que admite haber sido usted.

— No, no —se apresuró a contestar—. Fue mi gemelo, Phoebo.

El oficial cerró los ojos con impaciencia, sin poder creer que un par de niños causaran tantos desastres en un día tan precioso que se supondría sería de pura relajación para él.

⚡️⚡️⚡️⚡️⚡️

DOS HORAS ANTES

La pequeña rubia prácticamente saltaba de un lado al otro cuál niña pequeña, en parte por la adrenalina de la montaña rusa de la cual había acabado de bajar y en parte por que precisamente había estado en ese juego con su padre. No sabía que le emocionaba más, pero aún así, no se privaría de demostrar su entusiasmo.

— Adéntrate, ire a los sanitarios —le dijo el McCalistter mayor, la joven asintió y se dirigió al edificio principal del parque, en una de sus manos sostenía un helado a medio comer y en la cabeza tenía una diadema de diablillo que hacía juego con la de su padre quien era un ángel.

Camino con lentitud concentrada más en comer, pareciendo una vez más, una niña. El edificio era de tres pisos, en el pirmero había toda clase de tiendas de dulces, en el segundo estaban los restaurantes y en el tercero las tiendas de recuerdos, pero la estrella era la fuente de chocolate de tamaño real la cual estaba justo en el centro del primer piso y esta podía verse desde el mirador del segundo y tercer piso.

Observaba todo a su alrededor con una sonrisa, tal ves era el día más feliz de su vida y nada cambiaría eso. O al menos eso pensó antes de que una alegre Thunderman se hubiera colgado de su pierna derecha. Seguida de tres de sus hermanos mayores.

— ¡Vaya que sorpresa! —exclamó Phoebe al tener enfrente a su mejor amiga.

— Si, que sorpresa —murmuró Alex con preocupación.

— No sabía que tu padre te había levantado el castigo.

— No lo ha hecho. Él está conmigo, volverá pronto.

— Oh —dijo ella.

— Suéltala, Chloe —ordenó Nora sin éxito alguno, por lo que se agachó y tomó la cintura de la pequeña para después tirar de ella con ayuda de Billy, aunque la pequeña seguía sin soltar. Alex le tomo sus dos pequeñas manos y sin hacer mucho esfuerzo pudo liberarse de la niña.

Entonces la más pequeña salió corriendo con sus hermanos pisándole los talones. Alex empezó a reírse levemente y miró a su alrededor en busca de su progenitor, el cual no hallaba por ningún aparte. Decidió llamarlo, pero cuando buscó su celular en su bolsillo trasero, noto que este no estaba. Busco del otro lado y tampoco encontró nada.

The Thundermans...algo asíDonde viven las historias. Descúbrelo ahora