Maya se vera obligada a casarse con un hombre que no ama, para salvar a su familia de las deudas, su esposo le hará la vida imposible al principio, la típica chica trabajadora de ciudad tendrá que acostumbrarse a su nueva vida en el campo, ¿podrá d...
-Estas...-doña Alba me miraba boquiabierta, María lo mismo,sólo yo era la que no se sentía muy a gusto con el escote de este vestido, baje la mirada muerta de vergüenza.
-¿Fea?- dije con timidez.
Ella sonríe.
-No, cielo- en sus labios se dibuja una sonrisa de felicidad- estás preciosa-se acerco a mi y me abrazo como si fuera mi madre.
Mi madre...en otras circunstancias me hubiera gustado que ella estuviera aquí conmigo, la tristeza me embargo de repente.
-No,no estés triste-me dice ella tratando de consolarme-recuerda,debes ser fuerte y que esto que estas haciendo, lo hiciste por ella.
-Si, es cierto.
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Ella me giro para que me viera en el espejo,el vestido era sencillo pero hermoso e ideal para un casamiento en el campo,sólo una pequeña fiesta entre nosotros y los empleados,unos golpecitos en la puerta nos interrumpió.
-¿Puedo pasar?- dice asomando su cabeza un elegante y bien apuesto Esteban.
-Pasa querido-le indica doña Alba.
-Vengo a salud...- el quien fuera mi jefe hasta hace poco, se queda pasmado al verme.
<<¿Que tiene este vestido que hace que todos se queden mudos al verme?>>.
-Wow- expresa dando un silbido a modo galante.
-Gracias- agradezco apretando los labios avergonzada.
-Estás...uy, uy, uy- no sabía que decirme- doña Alba ¿puedo raptar a la novia?- dice todo seductor.
Nos reímos ante su comentario, toma mi mano y con un gesto de caballero deposita un casto beso en ella.
-Suerte,la necesitaras para estar con alguien como mi amigo-me guiña a modo cómplice,luego se despide y se aleja cerrando la puerta tras de si.
-Bueno,en menos de quince minutos vendrán a buscarte- me dice doña Alba que vuelve a abrazarme-te veré en unos minutos querida y debo decir que siempre estaré en deuda contigo.
-Esta bien doña Alba.
DANIEL
Estaba acomodando mi saco, pienso que si yo no soy feliz con toda esta locura de mi madre, Maya tampoco lo sera,voy a sacarle partido a esto, esa pequeña arpía me las va a pagar.
-Hmmmm- Esteban había entrado y ahora estaba detrás de mi con unos papeles en la mano.
-¿Es lo que te pedí?-le pregunte tomando asiento frente a él en el sofá.
-¿Estás seguro de este ridículo contrato?- pregunta a modo de burla.