De camino a casa de Kyle, Ciara nos habló de su día y Kyle y yo le contamos sobre el nuestro, el viaje resulto por suerte más rápido que el anterior. Así que Kyle aparco el coche, ya que volveríamos a salir y no necesitaría guardarlo, luego nos dirigimos a la entrada.
Cada uno subió directo a su habitación, al entrar a la mía, abrí el armario donde había dejado la ropa que estaba en mi maleta y me dispuse a buscar un traje de acuerdo a la ocasión.
Ciara dijo que era uno de los mejores restaurantes de la ciudad, por lo que intuí que sería algo muy elegante, así que opte por ponerme un vestido que traje en caso de alguna emergencia, realmente no pensaba utilizarlo, pero dadas las circunstancias.
Era un vestido corto casi hasta la rodilla, ajustado en la parte de arriba y con una caída que se asemejaba a la falda de una bailarina de ballet, solo que sin tanto volumen. Lo combine con unos zapatos de tacón alto y un collar de plata sencillo con unos pequeños brillantes en la parte de abajo. Me deje el cabello suelto y me maquille.
No me tarde tanto como pensé que lo haría, por lo que salí del cuarto para ver si los chicos ya habían terminado. Camine por el pasillo que conectaba todos los cuartos, pero justo antes de tocar la puerta, salió Kyle, este dio un pequeño paso para atrás, producto de la impresión y se quedo mirándome.
―¡Wou!―exclamo mirándome de pies a cabeza―¡Lizie estas preciosa!
Sonreí―Muchas gracias―lo mire y me queda más tranquila al confirmar que había escogido bien.
Kyle llevaba un traje negro con una corbata azul que hacia asemejaba se asemejaba mucho al color de sus ojos―Tu también te ves guapo amigo―dije guiñándole un ojo
Asintió riendo― Bueno, dado que los dos ya estamos listos solo queda una persona―se dio la vuelta y toco suavemente la puerta―Amor, ya estamos listos, solo faltas tú.
―Si, si―dijo Ciara acercándose― ¡Estoy lista!―anuncio abriendo la puerta.
Al salir se quedo mirándome con una gran sonrisa en el rostro, ella llevaba un vestido azul ceñido, unos tacones negros y un precioso collar que resaltaba muchísimo, parecía ser de oro y en medio tenia un delicado zafiro que hacia juego con su vestido―¡Oh por Dios!―dijo Ciara mirándome―¡Lizie estas divina!
Sonreí―Tu también lo estas-la mire- Y mucho.
―Gracias―dijo sonriente- Me encanta tu vestido.
―¿Enserio?―pregunte mirando mi atuendo―No estaba segura si iría de acuerdo a la ocasión.
―Ni hablar―respondió mientras caminaba hacia mi― Esta perfecto.
Luego de salir de la casa y una vez en el auto, nos cercioramos de que todo este en su lugar, luego Kyle puso en marcha el auto y nos dirigimos hacia el restaurante.
Una vez llegados allí uno de los chicos que se encargaba del estacionamiento guardo el auto, por lo que todos bajamos y caminamos con dirección hacia aquella entrada.
El restaurante era sumamente elegante y señorial, la gran entrada estaba cubierta por arbustos que asemejaban un camino y en ellos habían pequeñas luces que le daban un toque mágico, en la puerta se encontraba un hombre anciano, vestido elegantemente junto a un joven señorita muy bien uniformada, ella le pidió las reservaciones a Ciara y luego de esto el señor nos indico nuestra mesa.
El interior era aun mas elegante, si se puede decir, había mucha gente, señores con trajes muy elegantes, chicas con hermosos vestidos, señoras impecablemente vestidas, las mesas estaban decoradas en tonos blancos y cremas y para darles contraste tenia unas muy cómodas sillas color negro.
Una vez sentados todos y luego de ojear por algunos minutos la carta que nos ofrecía los mas suculentos platillos internacionales, un joven mesero se nos acerco, dispuesto a tomar nuestras ordenes.
―Muy buenas noches―sonrió―Bienvenidos a “Aromata et saporis” Mi nombre es Carlos―se detuvo―¿Qué desean ordenar esta noche?
―Bueno…―dijo Kyle―Yo ordenare el “Magret de Pato”
―Yo un “Risotto de espárragos y gorgonzola”
―Yo unas “Chuletas de cordero en salsa de azafrán y anacardos”―respondí orgullosa por haberlo dichos sin trabarme.
―Excelente―dijo el joven con una sonrisa―En un momento les traeré sus ordenes―luego de decir esto se despidió cortésmente y se retiró.
―Ciara este restaurante es estupendo―comente.
Sonrió― Lo se, por eso lo elegí―dijo Ciara―Además la ocasión lo amerita.
―Eso es cierto ―admitió Kyle colocando la servilleta en su regazo.
Comenzamos a hablar sobre que sería la futura boda de Kyle y Ciara, el local, el vestido, el pastel y todo eso, luego llego el mesero y después de acomodar nuestros platos sobre la mesa re retiro con una sonrisa.
La velada transcurrió tranquila y divertida, aunque me dio un poco de tristeza que sea la ultima vez que comparta una cena con ellos, por lo que trate de disfrutar el momento al máximo. Al día siguiente tendría que partir muy temprano al aeropuerto y volver a Los Ángeles a seguir con mi vida, aunque estas, definitivamente han sido de las mejores vacaciones que he tomado en mucho tiempo.
Unas horas mas tarde nos retiramos de aquel elegante restaurante y nos dirigimos de regreso a casa.
Una vez allí luego de despedirnos, cada uno fue a su habitación, al llegar a la mía me quite el vestido y luego de darme una ducha me puse el pijama y me dispuse a arreglar mis maletas, pues mi avión partía muy temprano al siguiente día y debía tener todo organizado para partir hacia el aeropuerto. No tarde mucho, puesto que no traía muchas cosas, así que luego de arreglar todo mi equipaje, cepille mis dientes y me recosté en aquella cama, sabiendo que seria la ultima vez que reposaría allí, luego caí rendida ante el sueño.
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Hooooola!! Bueno, estamos muy cerca de la despedida de Lizzie c: Espero que les este gustando la historia y los personajes c:
Muchas gracias por los mensajes, votos y comentarios ^-^ Me ayudan a seguir escribiendo :3
Tambien a los que estan leyendo mi otra historia (De Flores y Dinero) c: PD: Muy prnto sera el encuentro de Lucy y Luke *o*
Gracias por el apoyo, no se olviden de comentar que les parecio el cap y votar ^^ Tengan una bonita semana :*
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Mi destino eres tú.
Roman d'amourLa vida de Elizabeth Stevens, una publicista de 21 años, dara un giro inesperado cuando conozca a Adam Knightley, un neurocirujano que se desvive por su trabajo. ¿Qué pasaria si las cosas cambiaran de tal forma que ya nada seria lo mismo? Eso es lo...
