Luego de unos días llenos de papeleos, contratos y demasiada presión, obtuve mí muy merecido fin de semana libre, ya que el anterior tuve que ocuparlo en el nuevo lanzamiento que organizaba la empresa para una marca de ropa.
Demás está decir que Robert no paso por alto mi ausencia en la oficina y todo el trabajo que quedo pendiente en mi semana de descanso se acumuló en mi regreso.
Así que resumí mi sábado y domingo en ordenar un poco mi departamento, dormir mucho y ver unas películas mientras restauraba mi lista de contactos en mi nuevo teléfono.
Mientras escribía el nombre del siguiente contacto por guardar, casualmente derrame algo de café en mi blusa , así que luego de maldecir mentalmente me levante de la cama y deje la taza sobre la pequeña mesa de noche. Camine hacia el espejo que se encontraba en una esquina de la habitación para observar la dimensión del daño.
―Bueno ―dije mientras observaba mi reflejo―Supongo que se puede remediar.
Me quite la blusa y la cambie por una camiseta deportiva, luego me dirigí al cuarto de lavandería para lavar la prenda con la esperanza de que la mancha de café saliera.
Coloque la blusa dentro de la lavadora y después programe el ciclo de lavado. Camine hacia la puerta para dirigirme nuevamente hacia mi habitación, no sin antes tomar la ropa limpia de la secadora.
En tanto doblaba la ropa sentada en mi cama, pude ver que en uno de los bolsillos de mis jeans sobresalía un pequeño papel doblado, rápidamente lo tome entre mis manos y lo desplegué con cuidado de no deteriorar más la borrosa inscripción.
Lo mire extrañada y luego pensé que quizá había sido el causante de los pequeños rastros de papel en mi sudadera.
―“I…Boc…G.. ―dije tratando de averiguar el título, pero las letras apenas eran legibles dado a que el papel había sufrido los daños de un lavado en ciclo deportivo, así que trate de estirarlo cuidadosamente―“Il…Buo..G.. ―frote mi dedo pulgar sobre la segunda palabra para unirla―“Il…Buon..G..u”―Junte mis cejas ante el extraño reconocimiento de las primeras letras―Un momento―dije con una sonrisa mientras comprendía la inscripción― “Il Buon Gusto” ―susurre mientras dejaba el papel sobre la cama mirándolo completamente.
Recordé que la noche en la que fui con Adam a ese lugar tome uno de los folletos que se encontraba en la entrada, obviamente ahora era casi ilegible y solo se distinguían algunas palabras y los sutiles colores de la bandera italiana, pero solo eso bastaba para traer nuevamente los recuerdos a mi memoria.
Reí un poco ante el repentino recordatorio de aquella noche y lo que causo nuestro inesperado encuentro.
Tome nuevamente el papel entre mis manos echándolo un rápido vistazo, recordando los sucesos de aquel día y de mi estadía en Londres, hasta que llego a mi memoria uno en especial, un suceso al que le reste importancia con el tiempo, olvidándome de la información que contenía.
― ¡No puede ser! ―me levante rápidamente de la cama y lleve una de mis manos a la cara― ¡Oh! ¿Cómo pude olvidarlo?―me dije a mi misma mientras cerraba fuertemente los ojos― El número de Adam estaba en ese teléfono ―susurre mientras cubría mi cara con ambas manos― Perdí el numero –dije cayendo de espaldas a la cama.
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Hoola c:
Este capitulo es corto pero importante, subire el siguiente cuanto antes c:
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Mi destino eres tú.
RomanceLa vida de Elizabeth Stevens, una publicista de 21 años, dara un giro inesperado cuando conozca a Adam Knightley, un neurocirujano que se desvive por su trabajo. ¿Qué pasaria si las cosas cambiaran de tal forma que ya nada seria lo mismo? Eso es lo...
