Capitulo 12: Búsqueda

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― ¿Papá?―pregunto Adam al otro lado de la línea.

― Oh,  hijo te estuve llamando pero no respondías ―respondió Ian con cierto alivio ―¿Dónde te encuentras?

―Si, es que lo apague al entrar en el avión―decía Adam mientras le pagaba al chofer del taxi― Muchas gracias―sonrió en agradecimiento a aquel hombre, mientras bajaba del auto con su maleta―Ahora estoy entrando a mi casa, acabo de llegar hace unos minutos―explico mientras caminaba hacia la entrada.

―Me alegra que hayas llegado bien de tu viaje―se detuvo―Y dime  ¿Cómo te fue?

―Bueno―decía Adam mientras trataba de abrir la puerta de su casa con una mano, aunque sin mucho éxito―Lo logre―murmuro con una sonrisa cuando por fin pudo ingresar las llaves a la cerradura.

― ¿Qué lograste?―pregunto Ian un poco confundido.

―Abrir la puerta papá―respondió Adam mientras ingresaba al recibidor y dejaba la maleta en el suelo―Bueno, ahora si―cerro la puerta tras de él―Pues fue un poco agotador ¿sabes? Las conferencias, charlas y eso me dejaron un poco exhausto, pero por suerte el viaje resulto tranquilo.

―¿Estas seguro que solo tienes que contarme eso?―preguntó Ian con cierta picardía― ¿No conociste a nadie­ ­­? ¿Alguna señorita quizá?

Adam rio, pues sabía que tarde temprano su padre le preguntaría por aquel tema― Quizá.

― ¡Oh, vamos hijo!―exclamo Ian riendo―¿Cómo es ella?

Adam rio― Bueno, tiene dos brazos, dos piernas, una cabeza, una nariz…

―Adam―interrumpió ― ¿Estas jugando conmigo?

―No padre, para nada―contesto Adam―Pero es la verdad―rio―O ¿acaso has conocido a alguna chica sin alguno de los aspectos que te acabo de mencionar?

―Bueno―dijo Ian―En cierta ocasión conocí a una chica que perdió un brazo en una guerra que hubo en…―su padre rio― Bueno, ese no es el caso―Adam esbozo una sonrisa―Hijo ¿Me concederás el honor de saber como es la señorita que te hace poner tantas excusas para saber su identidad?

―Todo a su debido tiempo papá, todo a su debido tiempo―respondió Adam mientras ojeaba el correo que al parecer había recibido recientemente.

―¿Tiempo hijo?―pregunto― Tiempo es lo que menos tengo. Además mi sueño seria que antes de partir por fin de este mundo, pudiera verte a ti y a tu hermana siendo felices, junto a la persona indicada y con una hermosa familia―Ian rio― ¡Por favor hijo! Quiero conocer a mis nietos.

Adam rio― Papa por favor, no digas cosas como esas― se detuvo― Hablando de eso papa ¿Has estado tomando tus medicinas? ¿Ya te sientes mejor?

―Adam por favor, por supuesto que si, de hecho fui a mi control y el Dr. Frank dijo que estaba yendo bastante bien.

―¿Frank te atendió esta semana papá?―Ian asintió con un sonido nasal―Bueno, eso me deja un poco más tranquilo.

―Si, fui el martes y...―Ian se detuvo.

―Disculpe la interrupción Sr.Knigthtley, pero necesitan que firme unos papeles para confirmar la compra del nuevo equipo de mantenimiento-explicaba un joven al otro lado de la línea.

― ¡Oh! Si, en un momento iré― se aclaró la garganta―Hijo en estos momentos me necesitan, luego hablare contigo ¿está bien?

―Claro, luego hablamos―dijo Adam―Cuídate mucho.

Ian asintió―Tu igual―dijo para luego finalizar la llamada.

Adam guardo su teléfono en el bolsillo de su chaqueta.

Mi destino eres tú.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora