Al día siguiente me levante muy temprano y luego de tomar un baño y cambiar mi atuendo salí del cuarto con mis maletas en mano mientras intentaba bajar las escaleras.
―¡Oh Lizie!―llamo Kyle mientras subía hacia mi dirección― No te preocupes, yo te ayudo― tomo mis maletas y me ayudo a bajarlas.
―Gracias ―sonreí ― ¿Cuánto llevas despierto?
―No mucho―respondió dejando las maletas en el suelo― Supongo que desde hace 15 minutos tal vez.
Asentí mientras caminábamos con dirección al comedor―¿Dónde esta Ciara?
―Ella aun esta en la habitación, creo que ahora debe de estar tomando una ducha―mientras nos sentábamos en la mesa.
En eso entro Matilda con un carrito donde traía el desayuno, luego de saludarnos a Kyle y a mí, dispuso las cosas sobre la mesa y se despidió cortésmente para luego volver a la cocina.
―¿Esta bien que comencemos sin Ciara?―pregunte desdoblando la servilleta sobre la mesa.
―Ella bajara pronto―respondió mientras vertía café en su taza.
Minutos después Ciara bajo, con su usual sonrisa y un atuendo muy relajado.
―Buenos días Lizie―saludo acercándose a mi― ¿Cómo dormiste?
―Muy bien―respondí con una sonrisa, luego saludo Kyle y tomo asiento.
―¿Lista para regresar a Los Ángeles?―pregunto Kyle imitando un falso tono de emoción.
Me extrañará, lo se, solo que no lo demostrara ahora.
―Realmente no―conteste mirándolos.
―De verdad no quisiera que te vayas Lizie―confeso Ciara mirando su regazo.
―Ni yo―afirme tomando un sorbo de té.
El desayuno paso tranquilo, aunque se podía notar en el ambiente que no todos estábamos del todo felices, yo me encontraba un poco triste por mi partida y al parecer ellos también, realmente me hubiera gustado quedarme un poco más de tiempo en Londres, pero las circunstancias no me lo permitían, no quería dejar a Kyle ni a Ciara aun, pero debía volver a Los Ángeles.
Una vez terminado el desayuno me despedí de Matilda, ella me dio un tierno abrazo y me pidió que vuelva pronto, mientras tanto Kyle llevaba mi maleta al auto. Ciara y yo nos dirigimos poco tiempo después.
El camino al aeropuerto fue muy tranquilo y dada la hora el trafico no se hizo presente, así que llegamos muy rápido.
Luego de registrar mi equipaje, presentar mi documentación y el boleto de viaje, me pidieron que espere, ya que en unos minutos tendría que embarcar.
―Bueno chicos―dije mirándolos―Ha sido todo un gusto pasar estos días con ustedes, muchísimas gracias por todo―sonreí.
―Oh, Lizie―exclamo Kyle dándome un abrazo― me encanto pasar estos días contigo pequeña―me dio un beso en la mejilla― Te extrañaré ―me miro a los ojos―Pero iré pronto a Los Ángeles a verte ¿de acuerdo? ―asentí y él se acerco a mi oído―También espero que luego puedas contarme si es que cupido te hizo alguna visita― sonreí.
―No cuentes eso―respondí ―Muchas gracias por todo West.
Él me guiño un ojo―De nada pequeña.
Ciara se acerco a mi y me abrazo fuertemente―Lizie, realmente te voy a extrañar muchísimo, espero poder ir pronto a Los Ángeles ―confeso, pero cuando se separo pude ver sus ojos algo húmedos ―Te quiero mucho Lizie y espero que te vaya muy bien.
ESTÁS LEYENDO
Mi destino eres tú.
RomansaLa vida de Elizabeth Stevens, una publicista de 21 años, dara un giro inesperado cuando conozca a Adam Knightley, un neurocirujano que se desvive por su trabajo. ¿Qué pasaria si las cosas cambiaran de tal forma que ya nada seria lo mismo? Eso es lo...
