Todo estaba normal en la clase de la señorita Bustier haciamos un ejercicio, que en este momento, sólo abre más mis heridas. Escribir un cuento de hadas. Y mi cuento decía algo asi:
Había una vez una princesa azabache de ojos celestes que era fuerte, valiente, bella, inteligente, simplemente perfecta.
La joven era una chica que poseía una gran suerte.
Por otro lado había un campesino Rubio de ojos emeralda, a diferencia de la princesa este contaba con una suerte terrible (Que era peor en temas amorosos), el chico era huérfano de madre y su padre se la pasaba viajando todo el tiempo.
La princesa a veces salía del Palacio disfrazada y se encontraba con el campesino, ambos eran grandes amigos. Pero lo que la princesa no sabia era que el rubio se había enamorado de ella. Sin saber que era la heredera del trono
Un día el joven no pudo contenerse, tenía que expresar sus sentimientos a su amada. Y en un acto de valentía le dijo esas palabras
-Te amo
-No puedo corresponder tus sentimientos. Lo siento. Me gusta alguien mas.
A cada palbra que ella decía el joven sentía como su corazón se rompía y la duda, la tristeza, la decepción y un profundo dolor se apoderaban de el.
El chico se fue inventando alguna excusa. Para no romper en llanto ahí.
Al llegar a su casa lloró hasta que sus ojos se secaron.
No volvió a ver a la docella que se había olvidado de devolverle el corazón antes de partir. El joven murió de la misma forma en la que vivió casi toda su vida, sólo, con un gran vacío y un dolor insoportable.
Fin
Al llegar al escritorio de la maestra tenía un nudo en la garganta y muchas ganas de llorar, recordar abría mis heridas.
-Adrien dije que la historia tenía que tener un final feliz.-me reprendió la maestra.
¿Un final feliz? Eso no existe, pequeño detalle Agreste, es un cuento.
La princesa se convirtió en reina, olvidó a aquel muchacho y se casó con el príncipe, por el cual rechazó al campesino. Y vivieron felices por siempre.
Fin
Puede que yo salga perdiendo siempre, que salga lastimado, abandonado, decepcionado. Pero ella será feliz con aquel chico , y si ella es feliz, aunque no sea en mis brazos, tal vez, con mucha suerte (Que no tengo), yo pueda ser feliz.
La maestra sólo me hizo una mueca.
-La princesa tuvo un final feliz ¿no?-ella sólo rodó los ojos- En el juego del amor alguien tiene que salir perdiendo- una lágrima rebelde recorrió mi cara, la profesora cambio su cara fastidiada por una de comprensión.
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Se que ya me había pasado a retirar pero me llegó un rato de inspiración
un poco noche pero hay que aprovechar.
Wueno ahora si me paso a retirar.
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Je vais t'aimer
Fiksyen PeminatUn corazón roto es una herida muy profunda, pero siempre habrá alguien dispuesto a sanar tus cicatrices. Un corazón roto es algo que puede cambiar tu vida. Un corazón roto te enseñará a ser más cuidadoso, con el de los demás. Un corazón roto te pued...
