Cap. 8 Despedida

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Cinco meses después

A la mañana siguiente, las hermanas bajaron a desayunar y recibieron una llamada de su padre; Al parecer, él quería que se quedaran en el mundo vampiro para ayudarle con unos problemas.

Akira: Aprovecho para decirles que hoy mi hermana y yo tendremos que irnos por tiempo indefinido, ya que mi padre nos ha llamado y nos ha dicho que necesita de nosotras... 

Ayato: One-sama , ¿nos dejará solos? 

Akira: Lo siento mucho, pequeños, pero tenemos que ir... 

Kanato: ¿Cuándo se irán? 

Moka: Lamentamos decirles que hoy mismo. 

Shu: Pero, ¿volverán, cierto?

Akira: Claro, Shu... 

Christa: Pues espero que les vaya muy bien, pequeñas.

Akira: Muchas gracias, madre...

Las dos hermanas les habían agarrado tanto amor y cariño a Christa y Beatrix que ya las llamaban madre.

Beatrix: Espero que nos visiten. 

Moka: Claro que lo haremos, madre...

Luego de la pequeña charla, las hermanas esperaron a que la limosina pasara, así que decidieron jugar un poco con los niños.

Shu: One-sama , ¡vamos! 

Akira: Jaja, enseguida voy, Shu.

Akira observó a Reiji, quien estaba estudiando solo, así que fue con él.

Akira: Mmm, Reiji-kun, diez centavos... ¿acaso no quieres jugar? 

Reiji: Sí, one-sama , pero debo estudiar para que mi madre se enorgullezca de mí...

Akira: Y lo hará, Reiji-kun, pero no todo en la vida es estudiar. Así que ven, vamos a jugar...

Ayato: ¡ One-sama , ven!

El niño lo pensó un poco y tomó la mano de su hermana, quien estaba jugando con todos, incluso con Subaru. Pero cuando llegó la hora de irse, las hermanas les dieron regalos a los niños.

Akira: Toma, Shu-kun. Espero que aprendas a tocarlo; es un violín. Por lo que vi, te encanta la música, pero no tenías ningún instrumento... 

Shu: Gracias, one-sama

Akira: Por nada, Shu. 

Moka: Toma, Kanato-kun. Es un osito, se llama Teddy. Espero que lo cuides bien, porque él también te cuidará a ti. 

Kanato: Muchas gracias, one-cha . Lo cuidaré bien... ¿verdad, Teddy?

Akira: Toma, Reiji-kun. Sé que te gusta mucho ser un buen niño y tomar el té, así que te compré este juego de tazas de porcelana...

Reiji: Gracias, one-sama

Moka: Ayato, toma esto. Es un diamante; Ponlo en tu habitación y nadie que no seas tú podrá entrar. 

Ayato: Gracias, one-cha

Akira: Laito-kun, sé que no te queda ahora, pero esto es un sombrero y espero que te guste mucho.

Laito: Claro que me gusta, one-sama . Arigato ... 

Moka: Subaru-kun, yo te quiero dar esta rosa... Ella cambia de color conforme a tus sentimientos y no hace falta que la pongas en agua, porque no morirá. Pero si algo nos pasase a nosotras, la rosa también lo sentiría, y si nosotras morimos, ella se marchitará. 

Subaru: Muchas gracias, one-sama y one-cha ...

Akira: Bien, debemos irnos. Adiós, pequeños... Adiós, mi Ore-sama

Los niños: ¡ Sayonara , one-sama y one-cha

Ayato: Adiós, one-sama .

Las hermanas se despidieron de las tres madres, les dieron algunos consejos y después se marcharon.

Las Gemelas SakamakiHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora