Llegamos a la mansión y todo estaba destruido...
Reiji: ¡¡¡AHHHHHHH, MI ALFOMBRA!!!
Reiji gritó como mujer en apuros y todos los demás quedamos impactados. No tuve más remedio que organizar todo.
Akira: Chicos, retroceden solo un poco.
Los chicos me hicieron caso. Levanté mi brazo y luego mi muñeca, haciendo un movimiento del que brotaron sombras de mi mano que rodearon toda la mansión, restaurando todo a su paso. Lo que estaba roto se cosía o se pegaba, y lo que estaba tirado se recogía. Pasaron minutos hasta que todo estuvo en orden de nuevo.
Akira: Busquen en toda la mansión. Debe de estar aquí o debe de haber algo que diga quién fue.
Chicos: ¡Sí!
Moka y Akira se quedaron solas.
Moka: ¿Quién cree que haya sido, one-sama ?
Akira: No lo sé, pero cuando sepa quién fue... te juro que lo mataré. Nadie entra a mi casa, hace esto y sale ileso.
Moka: Tienes razón...
Akira se dirigió a la puerta principal y, bajo la luz de la luna, pudo encontrar algo brillante. Al tenerlo entre sus dedos, vio que era un diamante negro en forma de estrella.
Akira: Entonces... ya recordaste todo. Pero no se quedará así; te mataré cuantas veces sea necesario.
Moka: One-sama , debes ver esto...
Akira entró y encontró a sus hermanos reunidos; Vio que tenían algo.
Akira: ¿Qué pasó? ¿Qué encontraron?
Reiji: Más bien sería a quién...
Akira: ¡¿Qué?!
Rápido, Akira subió las escaleras y entró a un cuarto donde, en la cama, se encontró un pequeño niño dormido que se veía algo golpeado. Se sentó en la orilla y acarició el rostro del pequeño suavemente. El niño tenía cierto parecido a alguien que ella conocía, pero no recordaba a quién o, mejor dicho, no estaba segura.
¿?: Mmmm... ¿quién es usted, señorita?
Akira: Mi nombre es Akira Sakamaki. ¿Cuál es el tuyo?
El niño no pudo hablar de inmediato; sus ojos se cristalizaron y abrazó a Akira, comenzando a llorar.
¿?: ¡Mamá! ¡Mami!
Akira: ¡¿Q-qué?!
Mitsuke: Soy Mitsuke, tu hijo... Bueno, o lo seré. Pero no sé por qué estoy aquí; solo recuerdo que estaba con mi padre en un laboratorio y tiré algo, creando un humo que volvió todo blanco.
Akira: Pequeño...dime, ¿cómo es tu padre?
Mitsuke: Mi padre... bueno, pero no creo que deba decírtelo, madre.
Akira: Vamos, no seas así... Solo dime cómo es básicamente.
Mitsuke: Está bien. Mi padre es un hombre alto y de cabello morado... es todo lo que diré por el momento.
Akira: Muuuu , qué malo. Pero... de casualidad tu padre es...
Reiji: La comida está lista.
Akira: (Sonrojada) Mmm, sí, enseguida bajamos. Vamos, amor.
Mitsuke: Sí, madre.
Reiji: ¡¿Qué?!
Akira: Bueno, te lo explícito en la comida.
Reiji: Muy bien... Vamos, los acompañan.
Akira llevaba a Mitsuke de la mano y Reiji venía al lado de él. Mitsuke le tomó la mano a Reiji, quien solo lo miró; aunque no sabía por qué, no podía —o tal vez no quería— soltarse.
ESTÁS LEYENDO
Las Gemelas Sakamaki
FanfictionKarlheinz guarda un secreto que podría reducir su imperio a cenizas: sus primeras hijas. Aunque no comparten su sangre, las gemelas fueron las primeras en portar el apellido Sakamaki, ocultas en las sombras bajo un velo de misterio. Sin embargo, el...
