Ayato: One-sama , ¿entonces tú me enseñarás?
La vampira miró al niño y le escuchó con dulzura.
Akira: Claro que sí, Ayato-kun... Ahora ve a jugar con tus hermanos, yo iré a preparar todo para la clase de hoy.
Ayato: ¡Sí, one-sama ! Arigato ...
La vampira se retiró y se dirigió a la biblioteca, donde preparó todos los libros. Al ser una experta en múltiples temas, simplemente colocó una libreta y un lápiz listos para el pequeño. Poco después, fue a buscarlo.
Akira: Ayato, es hora de la clase. Ven.
El niño ascendió y le tomó la mano para acompañarla. Al pasar frente a las tres madres, dos de ellas observaron la escena impresionadas, mientras que la tercera sonreía victoriosa.
Beatrix: ¿Qué es lo que estás tratando de hacer, Cordelia?
Cordelia: Ella se ofreció a darle clases privadas a mi hijo.
Christa: Vaya, al parecer le irá muy bien a Ayato.
Cordelia: ¡Claro que sí! —respondió la dama con su habitual arrogancia.
En la biblioteca:
Akira: Empecemos, ¿está bien?
Ayato: Sí, one-sama ...
Akira: Bien, comenzaremos con matemáticas y álgebra. En este problema, lo que tienes que hacer es simplificar para después obtener el resultado, dividirlo por este otro y, al final, reiniciar con este último. Así obtendrás la respuesta correcta.
El niño resultó ser un alumno brillante y aprendió con rapidez. Al terminar la sesión, Akira decidió informarle los resultados a su madre.
Akira: Cordelia... Ayato es un niño muy inteligente. Aprendí demasiado rápido; créeme, si sigue así, pronto no necesitarás asistir a la escuela o lo avanzarán de grado rápidamente.
Cordelia: Entiendo... Arigato .
La vampira ascendió y se marchó. Decidió ir al pueblo para observar el comportamiento de los habitantes, pero esta vez quiso ir acompañado de su hermana.
Moka: One-sama , ¿qué hacemos aquí?
Akira: ¿Qué? ¿Acaso no podemos venir? Además, quiero ver qué es lo que hacen los humanos hoy en día...
En cuanto las dos hermanas bajaron del carruaje, se empezaron a escuchar murmullos por todas partes.
Akira: Pero qué falta de modales...
Mientras caminaban, se toparon con unos hombres de apariencia apuesta que intentaron acercarse.
Akira: ¿Necesitan algo, caballeros?
¿?: ¡Oh, claro que no! Discúlpenos...
¿?: Lo sentimos, con permiso...
Akira sabía perfectamente cuáles eran sus intenciones, así que no cayó en sus juegos y siguió caminando con elegancia.
Akira: Hermana, ¿quieres jugar un rato?
Moka: No me digas que quieres...
Akira: Sí, usamos nuestro poder para divertirnos un poco.
Moka: Está bien...
Las hermanas cerraron los ojos por un instante y, al abrirlos, sus pupilas se tornaron de un verde intenso. Al instante, todos los hombres a su alrededor quedaron hipnotizados; se acercaron en masa, desde los más apuestos hasta los más comunes. Las mujeres del pueblo las observaban con celos, furia y envidia. ¿Por qué sucedió esto? Sencillo: las hermanas poseen un poder de seducción irresistible en su mirada.
Akira: Bien, creo que es suficiente.
Moka: Sí, a decir verdad, ya me aburrí.
Hicieron el mismo gesto y sus ojos volvieron a la normalidad. Los hombres se miraron entre sí, confundidos, como si acabarán de despertar de un profundo hechizo. Tras la pequeña travesura, las hermanas subieron al carruaje y regresaron a la mansión.
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Las Gemelas Sakamaki
FanfictionKarlheinz guarda un secreto que podría reducir su imperio a cenizas: sus primeras hijas. Aunque no comparten su sangre, las gemelas fueron las primeras en portar el apellido Sakamaki, ocultas en las sombras bajo un velo de misterio. Sin embargo, el...
