Capítulo 2

1.9K 67 15
                                        

Después de la acalorada discusión con Matteo, Luna decidió ir a ver a Sharon. Al llegar a la mansión, preguntó a una de las empleadas por ella, pero le respondieron que Sharon había salido de viaje.

Sin nada más que hacer, Luna decidió ir a una cafetería cercana. Pidió un café con leche, lo pagó y, al salir del lugar, chocó accidentalmente con alguien. Para evitar que cayera al suelo, la persona la sujetó, y quedaron tan cerca que casi se besan.

Luna: Lo siento, no te vi… soy muy distraída —dijo, apenada.

Felipe: No te preocupes —respondió él con una sonrisa.

Luna: Me presento, soy Luna Benson.

Felipe: Hola, yo soy Felipe.

Felipe la invitó a tomar un café y Luna aceptó. Pasaron un buen rato conversando hasta que Felipe recibió una llamada de su empresa y tuvo que marcharse. Antes de despedirse, intercambiaron números.

Luna se quedó un momento más, y luego fue a buscar a Matías y Sol al colegio. Al llegar a casa, preparó la cena, y Matteo y los niños comenzaron a comer. Tras la comida, Luna llevó a Sol a dormir y luego se puso su pijama antes de acostarse.

Al día siguiente

Narrador omnisciente:
Luna se levantó temprano y fue a la cocina a preparar el desayuno. Matteo se vistió y se sentó a la mesa. Luna terminó de servir la comida y luego subió a despertar y vestir a Sol. Los niños comenzaron a desayunar mientras el teléfono de Luna sonaba.

Luna: Hola, ¿quién habla?

Felipe: Hola Luna, soy Felipe.

Luna: Oh, disculpa, todavía no había guardado tu número.

Felipe: Te llamaba para invitarte a tomar un café hoy, ¿qué te parece?

Luna: Claro, me parece bien.

Felipe: Entonces nos vemos en el lugar de ayer.

Luna: Está bien, hasta pronto.

Felipe: Adiós, Luna.

Luna colgó y regresó a la mesa, donde Matteo estaba sentado.

Luna: Tienes que ir a dejar a los niños.

Matteo: Claro.

Luna: Bueno, adiós… se me hace tarde.

Matteo: ¿A dónde vas? —preguntó, enojado.

Luna ignoró la pregunta, se levantó y fue a su cuarto a buscar su cartera. Se despidió de los niños y salió rumbo a la casa de León y Emilia.

Al llegar, tocó el timbre y entró tras ser recibida.

León: ¿Cómo estás?

Luna: Bien, ¿y tú?

León: Bien… ¿viniste a buscar a Emilia?

Luna: Sí.

Luna y León conversaron unos minutos hasta que Emilia bajó. Después de despedirse de León, las chicas se dirigieron a una cafetería cercana y comenzaron a charlar.

Emilia: ¿Cómo va la relación entre Matteo y tú?

Los ojos de Luna se cristalizaron al instante.

Luna: Emilia… va todo mal.

Emilia: ¿De qué hablas?

Luna: Matteo actúa muy raro… y a veces me da miedo porque se vuelve violento.

Emilia: ¿Qué? ¿Violento? No entiendo.

Luna: Llegó ebrio a casa, y comenzamos a discutir. Tenía perfume de otra mujer, y de repente, se puso agresivo… —dijo, dejando escapar unas lágrimas.


  









¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
𝕸𝖊 𝕰𝖓𝖌𝖆ñ𝖆𝖘𝖙𝖊Donde viven las historias. Descúbrelo ahora