Trilogía #EBYR
Libro número 2
Encontraran la primera temporada en mi perfil
(1- temporada: emabarazada y rechazada)
Aviso:temporada corta
>estado: terminada
>protagonistas: lutteo y sus hijos
>tercera temporada:entre amor y odio
Narrador omnisciente Luna bajaba las escaleras cuando sonó el timbre de la casa. Fue a abrir y se encontró con Emilia, Ámbar, León, Simón y sus hijos. Los hizo pasar y todos comenzaron a platicar animadamente, hasta que un ruido proveniente de la escalera llamó su atención: era Matteo.
Matteo saludó a León y Simón, y luego se acercó a las chicas. Sin embargo, Ámbar y Emilia le respondieron con un tono frío que sorprendió a todos, incluso a Luna. El ambiente se volvió incómodo, y todos permanecieron en silencio hasta que el bebé de Emilia comenzó a llorar.
Emilia: Luna, ¿puedes calmarlo? Estoy ocupada peinando a Sol.
Luna tomó al bebé y lo comenzó a mecer, pero pronto se le cristalizaron los ojos al recordar a su propio bebé perdido. Emilia se dio cuenta, le pidió el bebé a Luna y se lo entregó a León, mientras las tres chicas se dirigían al cuarto de Luna. Una vez allí, Luna comenzó a llorar y desahogarse con ellas.
Luna: En serio… me estoy hartando. Soy tan débil ante él, pero lo amo. Aunque haya sido el causante de la pérdida de mi bebé, lo amo tanto que duele… y a la vez lo odio por hacerme sentir tan débil.
Emilia: Luna, tranquilízate, por favor.
Ámbar: Sí, Luna… respira.
Narrador omnisciente León, preocupado por Luna, se acercó y escuchó parte de la conversación. Solo escuchó cuando Luna mencionaba que odiaba a alguien y quedó con la duda de quién era. Decidió escuchar un poco más, pero Ámbar pronto se dio cuenta de su presencia.
Ámbar: ¿Quién anda ahí?
León, sobresaltado, corrió hacia la cocina. Ámbar abrió la puerta, pero no vio a nadie y decidió no darle más vueltas al asunto. Regresó con Luna y continuaron conversando. Las chicas hablaron un rato más hasta que Ámbar comenzó a maquillar a Luna para que no se notara que había estado llorando.
Después, bajaron para conversar con los chicos, pero Sol interrumpió:
Sol: Mami, ¿podemos ir a dormir? —dijo mientras bostezaba.
Luna: Claro… ven. —extendió los brazos y la abrazó.
Narrador omnisciente Luna llevó a Sol a su cuarto y comenzó a cantarle suavemente. La pequeña poco a poco fue cerrando los ojos hasta quedarse profundamente dormida, mientras Luna permanecía a su lado, con el corazón lleno de recuerdos y emociones encontradas.
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