Trilogía #EBYR
Libro número 2
Encontraran la primera temporada en mi perfil
(1- temporada: emabarazada y rechazada)
Aviso:temporada corta
>estado: terminada
>protagonistas: lutteo y sus hijos
>tercera temporada:entre amor y odio
Luna: Claro, por eso él te amó... me lo demostraba engañándome, tratándome como basura, como si yo no existiera, diciéndome palabras hirientes. ¿Esa es su manera de decir "te amó"? -rió sarcásticamente mientras secaba bruscamente las lágrimas de sus ojos.
Matteo: Luna... lo siento mucho, pero debes creerme. Yo nunca había sentido lo que siento por ti. Te amo de verdad, Luna. Debes creerme -dijo con los ojos llenos de lágrimas, sollozando.
Luna: Sabes qué, Matteo... vete a la mierda. Se acabó. En unos días te mandaré los papeles del divorcio -dijo, llorando desconsolada.
Narrador omnisciente Después de decirle esas palabras, Luna comenzó a sacar todas sus cosas de la casa. Matteo intentaba detenerla, rogándole que no se fuera, pero ella lo ignoraba. Finalmente, después de empacar todo, Luna se detuvo y le habló con voz firme, aunque entre sollozos:
Luna: No me busques más, Matteo. Lo nuestro se acabó. No quiero que te acerques a mí ni a mis hijos -dijo llorando.
Matteo: Luna... por favor, no te vayas. Sé que cometí muchos errores, pero te amo. Te lo juro... no me dejes -sollozó, desesperado.
Luna: Lo siento, Matteo. Te voy a olvidar... y también voy a sacarte de mi corazón, de la manera que sea posible -dijo mientras las lágrimas rodaban por su rostro.
Narrador omnisciente Luna encendió el auto y se fue, dejando a Matteo devastado y desconsolado. Se derrumbó en el suelo, llorando sin consuelo.
Matteo: No... no la perdí... y esta vez... la perdí para siempre -dijo, entre sollozos y lágrimas.
Narrador omnisciente Luna llegó a la casa de León, tocó el timbre y fue recibida con un abrazo reconfortante. No pudo contener más el llanto y se dejó llevar por su dolor.
Luna: León... duele mucho. Duele amarlo tanto...
León: Tranquila, Luna. Todo estará bien, ¿me escuchaste? Ahora ve, date una ducha y acuéstate a descansar.
Luna: Pero... ¿y los niños? -dijo, secándose las lágrimas.
León: Emilia y yo los cuidaremos. Ve a darte una ducha.
Narrador omnisciente Luna subió al cuarto de huéspedes, se bañó, se puso su pijama y, después de unos minutos, quedó profundamente dormida, intentando olvidar aunque solo fuera por unas horas el dolor que Matteo le había causado.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.