"Por eso sueño con tu novio, una pala y cloroformo, por eso mi mente es un horno"
2008.
"Te deseamos todos...cumpleaños feliz"
El día que Raoul cumplió diez años recibió muchos regalos, un coche teledirigido, un balón, la primera equipación que tuvo del Espanyol, dinero, golosinas, una tarta enorme de chocolate,...no podía contar con todos los dedos de su cuerpo la cantidad de cosas que la gente le regaló.
Por algún motivo, lo que más ilusión le hizo fue el regalo de su amigo Agoney, era una pulsera hecha por él mismo, que no se quitó hasta que su muñeca empezó a ahogarse dentro de la pulsera de cuero.Aquella noche vieron una película, ya que después del cunpleaños, el invitado VIP se quedó a dormir allí. Fue la primera noche que casi no durmieron porque tenían millones de cosas que contarse, vinieron muchas más, con los años, en las que hablarían desde las cartitas de amor que habían encontrado en su mochila hasta las dudas de Agoney, sobre si teñirse el pelo o no, cosa que hizo, bastante más tarde.
Actualidad.
Raoul pegaba puñetazos al saco de boxeo autoconvenciéndose de que no le estaba poniendo cara, pero casi podía verlo. El pelo rubio, la sonrisa de suficiencia y los ojos azul cielo. Dios, cuánto daría él por tener esos ojos. Como los de su hermano, penetrantes, azules. No podía dejar de pensar mientras golpeaba el saco en el contraste que hacía la pareja. Agoney con su piel morena, abrazando al otro, tan pálido en la playa, no podía parar de recordar cómo se besaban en el agua, y el moreno se reía de lo quemada que se le había quedado la nariz por el sol.
Recordaba las noches de discoteca que el mayor odiaba, se tiraba toda la noche con la cara arrugada, hasta que su chico se le acercaba y, susurrandole algo al oído, conseguía que se levantase y bailase la canción del momento, siempre pegado a su cuerpo, y, claro, a Raoul solo le quedaba beber y beber hasta que dejaba de importarle o se lo tenían que llevar de allí. O pegaba puñetazos a un saco de boxeo como en ese mismo momento. "Vaya mierda de verano" era el título de su película y todavía estaban a julio.
Álvaro llevaba semanas siguiéndole la pista a Óscar, sabían que él se había cargado aquella parte de la fachada de la iglesia, y no es que a él le hiciese gracia que todavía se conmemorase a un puñado de fachas en su pueblo, pero el trabajo era el trabajo,y aún no habían conseguido comprobar que realmente era el rubio quien había cometido el delito, y le traía de cabeza, porque ya empezaba a ser un tema personal, lo cual odiaba. Se obsesionaba con él, por culpa de su hermano pequeño, porque tenía que ver cómo a los diecinueve años, en verano, prefería quedarse en casa viendo la televisión que salir con sus amigos para no ver a la pareja del año.
Cuando el policía regresó a casa todo estaba en silencio, y rezó, a pesar de no conocer rezos, porque Raoul hubiese salido a tomar algo y no estuviese como se lo encontró, en lo que solía ser el sótano, golpeando el saco como un energúmeno.
-Raoul, amigo, te vas a hacer daño.
-Me da igual.- puñetazo, puñetazo, puñetazo.
-¿Me explicas cómo vas a disfrutar del verano si te rompes una mano?
-¿Disfrutar, dices, del verano? No disfruto sabiendo que Ago pasa de mí porque tiene novio- puñetazo- justo ahora, que volvíamos a ser- puñetazo-amigos.La respiración agitada del pequeño inundaba todo el gimnasio, en parte por el cansancio y en parte porque retenía como podía las ganas de llorar.
"¿Pero has hablado con él o estas esperando a que venga a por ti?"
Esa pregunta hizo pensar a Raoul, que miró a su hermano a los ojos y al momentó agachó la cabeza.
-Es que eres gilipollas, si tú no le dices nada no sé qué quieres, pues el chaval hará sus planes.
-Pues también es verdad.
-Pues claro.
-Pues voy a ducharme y le llamo.
-Pues eso.
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Al paraíso.
Fanfiction"desde entonces no ha habido otra historia que mereciera la pena vivir"