No deja de sorprenderme el modo en que me estimulas,
me enervas, estremeces y logras hacerme tiritar de frío.
Me abarcas por entero, cuando te pienso,
cuando hago exposición de lo que deseo y te encuentro.
Pegada a mi piel, inhalando los suspiros que salen roncos de mi pecho.
Eres la esencia inextinguible de mi fe, la real diosa, estímulo,
que libra conmigo, a pecho descubierto, la batalla desigual de un amor verdadero.
Por esa razón sigues siendo mi musa, mi obsesión,
el volcán que ruge y grita en forma de gemidos,
que son los auténticos alaridos que fluyen de mis entrañas,
queriendo doblegar tu cuerpo y convertirlo en mi único universo.
Eres tu, diosa mía, la que amo, me estimula y deseo,
aquella que, sin hablar ni hacerse visible,
sabe que vive gozosa y alegre en mi pecho.
Ni tu ni yo pronunciaremos a la vez nuestros nombres,
sin embargo, tu sabes y yo lo sé...
que ambos estamos a un paso tan solo de ser solo pura lava...
a punto de ser expulsada por un volcán y engullida por nuestra sangre.
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Duele la memoria (poemas en el aire)
PoezjaLa poesía como medio de alejar las situaciones que me producen dolor, soledad o miedo.
