Capítulo 14.

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Una semana después de volver, al ver las noticias, un noticiero publicó la foto que la periodista nos había tomado el último día y la cual dejamos como prueba de que habíamos ayudado, afirmando que nosotros habíamos sido los causantes del terremoto, alegando que muchos de nosotros pueden controlar elementos como la tierra y exigiendo nuestra captura a nivel mundial. Nos acusaban de matar a más de 100 personas.

Aún así con el paso de los meses fui conociendo a todos y me acostumbré a que en este lugar ningún día sería igual al anterior, y cada persona aquí era la responsable de eso.

Todos los días entrenaba con Becca durante cinco horas, lo cual me hizo quedar como todo un físicoculturista -bueno, no exactamente, pero digamos que ya no era el flacucho de antes- mientras Becca seguía igual. Jill cambió el color de su cabello rubio a uno castaño cuando finalmente había aprendido a dominar todos los elementos por completo con ayuda de William y de Jenn, no sin antes incendiar unas cuantas cosas. Ares y Thor habían crecido bastante, no les faltaba mucho para llegar a la altura de sus padres, y ya no les resultaba tan sencillo acostarse en mi pecho como solían hacerlo, ahora sólo se limitan a apoyar su cabeza cuando yo me acuesto en el pasto luego de terminar la rutina de ejercicios.

- ¿Qué haces?- Jill se sentó a mi lado y le enseñé el dibujo que hacía del mar. - No sabía que dibujabas, es muy bueno Drew.

Normalmente sólo dibujaba cuando no tenía absolutamente nada que hacer, lo cual no sucedía muy a menudo.

- Claro que es bueno.

- Era mentira, lo dije por educación, en realidad es una basura, mejor damelo para quemarlo- me dijo ante mi comentario.

- Ja ja, muy divertida- continúe dibujando y Jill observó.

Durante este tiempo Jill y yo nos habíamos vuelto muy cercanos, conocí todo su pasado y ella conoció el mío, le dije todo lo que nunca conté y yo supe por todo lo que ella había pasado y lo mucho que había sufrido. Aprendí todo de ella y noté que era como la hermana que nunca tuve.

- Dibuja esto- Jill se levantó y corrió a la costa, caminó dentro del mar pero el agua se abrió y no la tocó, simplemente se arrodilló el la tierra húmeda y abrió los brazos mostrando una gran sonrisa.

Yo hice lo que me pidió y la dibujé lo mejor que pude.

- ¿Ya terminaste Picasso?- me preguntó cansada. - Me duelen los brazos.

- Relájate.

Terminé de arreglar unos detalles y le se lo enseñé, al parecer le gustó bastante porque me lo quitó de las manos.

- ¿Me lo puedo quedar?

- Sí.

- Gracias, eres el mejor.

- De nada.

Dicho eso se fue corriendo como alma que lleva el diablo. Minutos después Levi apareció con un arco en la mano y una docena de flechas en la otra, me dio una mirada rápida y puso una flecha en el arco, apuntó y disparó al mar.

- ¿Qué haces?- le pregunté finalmente.

- Te espero para irnos de compras.

Levi una vez al mes me ayudaba a "comprar" cosas que necesitaba para mi apartamento, aunque la verdad era que le vaciabamos las cuentas bancarias de unas cuantas personas malas para así poder comprar lo necesario. Y si, sé lo que van a pensar, quizá somos igual de malos que esas personas, aunque no lo crean yo también lo pensé la primera vez que Levi me informó lo que hacía, y honestamente luego de un gran debate moral llegué a la conclusión de que es preferible que yo gasté el dinero en cosas necesarias como alimento, o papel higiénico... A que ese tipo de personas que no hicieron ningún tipo de esfuerzo para ganarse el dinero, lo gasten en drogas, o en alcohol.

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