Capítulo 15.

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Días después y de regreso en la isla mientras Diego, Matt y yo recogíamos las hojas de los árboles, volví a pensar en Lya Holmes y en la información que sabía. Eso era más que suficiente para exponernos y si decidía hacerlo todos corrimos peligro, y todo sería por mi culpa.

Drey apareció frente a nosotros con una serpiente sobre sus hombros y grité al verla, nunca me iba a acostumbrar. Diego y Matt dejaron de reírse al ver la expresión en el rostro de la chica.

- Tienen que ver esto- fue lo único que dijo antes de que todos corrieramos en dirección a la casa.

Allí, todos observan la televisión conmocionados y al ver la razón casi me desmayo. En la inferior el titular decía: periodista se proclama defensora de los jóvenes con habilidades. Y en el vídeo aparecía Lya Holmes hablando con seguridad frente a la casa blanca, con una pañoleta turquesa alrededor del cuello.

- No cerraré los ojos ante la masacre que todos los gobiernos del mundo comenten contra estos jóvenes- exclamó mirando fijamente a la cámara. - Como periodista y como persona, no dejaré que más jóvenes mueran asesinados por la ignorancia de otros. Haré todo lo que esté en mis capacidades para desmantelar estas organizaciones y para proteger a los jóvenes de ojos turquesas. Un mensaje para todos ustedes, para los que estén escondidos y para los que tengan miedo: No están sólos. Y para aquellos que los quieres herir: Lya Holmes, va por ustedes.

La transmisión finalizó y todos quedamos asombrados, unos más que otros.

- ¿Esto que significa?- preguntó Diego a Jenn.

- Significa que esa mujer tiene sus horas contadas- dijo alguien, apostaría por Jared.

- No lo creo- intervino Charlie. - Es Lya Holmes, es la mujer más lista que conozco; ella sabe lo que hace y te puedo asegurar que no tardará en mover a las multitudes.

- ¿La conoces?- preguntó Malia cruzando los brazos.

- Es su ex- dijo Annie desde el sillón, Jenn se giró a verla enojada. - Lo siento, Charlie lo gritó en su cabeza.

- ¿Y qué se supone que haremos?- preguntó Levi.

- Por ahora, nada. No podemos arriesgarnos por ningún motivo, sin embargo, los mantendré informados de esta... revolución- concluyó Charlie.

Una vez todos los demás abandonaron la casa para volver con sus vidas, yo busqué a Jenn. Finalmente la encontré en la terraza.

- Jenn, tengo que decirte algo- inicié y ella suspiró.

- Y por tu cara estoy segura que no es bueno.

- Técnicamente... no, aunque ahora sí.

- Habla de una vez, Drew- exclamó.

- Yo hablé con Lya Holmes una vez, hace unos días en San Francisco cuando acompañaba a Levi a comprar unas cosas, bueno a robar, pero eso no importa... La cosa es que ella iba a saltar del puente y yo quise convencerla de que no lo hiciera, y cambio...

- ¿Qué? ¿Y a cambio qué?- preguntó impaciente.

- Le conté lo que habíamos hecho en Manta, luego del terremoto- dije en voz baja.

- ¿Qué tu qué?- gritó Jenn, segundos después Charlie entró corriendo.

- ¡Perdón!- dije de prisa. - Sé que lo que hice fue estúpido y arriesgado, y nos puse en peligro a todos cuando supo que estábamos aquí pero...

- ¿Sabe de este lugar?- volvió a gritar, ya empezaba a ponerse roja.

- Eh... algo así.

- Creo que me dará un infarto- dijo Jenn apoyándose en el barandal con ambas manos.

- ¡En serio lo siento!- dije nuevamente. - Pero ella iba a saltar y yo quise que supiera que podía ayudarnos...

- ¡O que podría matarnos a todos!- replicó.

- En primer lugar yo no sabía quién era, y mucho menos que era tan inteligente- dije enumerando con los dedos. - Segundo, yo sólo quería darle un motivo.

- ¿Un motivo para qué, Drew?- preguntó Charlie con su usual mirada gélida.

- ¡Para que tuviera esperanza, la convencí de que no somos los malos, la convencí de ayudarnos!- exclamé con las manos en la cabeza. - No medí los riesgos de hablarle de nosotros a desconocidos, y no pasará otra vez, pero no me arrepiento de lo que hice. Salvé la vida de esa mujer y le di un propósito, uno que por cierto nos concierne a todos nosotros. ¡Y no crean ni por un segundo que me quedaré aquí sentado viendo como ella lucha nuestra pelea!

- Drew- me llamó Charlie y me detuve pero no me giré a verlo. - El que estés aquí no te hace uno de ellos, no es tu lucha. Hasta cierto punto, eres un adolescente ordinario.

Imbécil.

- Mientras quieran a Jill y a mis amigos muertos, la pelea es mía también- espeté y me fui a mi apartamento.

En el camino Ares se acercó trotando hacia mí y permaneció a mi lado hasta que su hermano se unió y quiso saltar sobre mí.

- Ahora no quiero jugar, Thor- le dije sobando su cabeza.

- Alto ahí vaquero- dijo Jill apareciendo frente a mi. - Conozco esa cara, ¿ahora que hiciste?

- Discutí con Jenn y Charlie por el asunto de Holmes- dije mientras me sentaba en el pasto con Jill a mi lado. - Dicen que debemos permanecer ajenos a esto, pero ella nos quiere ayudar y siento que permanecer aquí ocultos no es lo correcto.

- Puede que no sea lo correcto, pero es lo más seguro ahora- Jill entrelazó nuestras manos. - Permanecer juntos es lo más importante, Drew. Tu eres la única familia que tengo.

- Lo sé. Pero tenemos que hacer algo Jill...

- Piensa en algo y yo te apoyaré, estaré contigo, pero ahora necesito alejar a Cassie de la lechuza de Jackie- Jill se levantó y llamó a su loba quien no dejaba de aullarle a una lechuza que estaba sobre una rama. - ¡Cassie, puedes cazar en silencio!

Sonreí al ver la escena. No podía irme y llevarme a Jill conmigo, ella es feliz aquí y está tan enamorada de Diego que hasta Charlie se dio cuenta, por no olvidar a todos mis amigos y a mis lobos, no los podía dejar. Aún no podía irme, pero debía hablar con Lya también. Y sé bien a quien debo buscar.

Minutos después...

- Sólo serán cinco minutos, Levi- pedí a punto de llorar. - ¡Por favooooor!

- ¡Bien!- accedió y yo sonreí, también estaba asustado. - ¿Conoces su dirección?

- Sí, ten- le extendí el papel con la dirección del edificio donde Lya Holmes trabaja.

- Te odio por esto- dijo antes se colocar su mano sobre mi cuello.

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