Días después y de regreso en la isla mientras Diego, Matt y yo recogíamos las hojas de los árboles, volví a pensar en Lya Holmes y en la información que sabía. Eso era más que suficiente para exponernos y si decidía hacerlo todos corrimos peligro, y todo sería por mi culpa.
Drey apareció frente a nosotros con una serpiente sobre sus hombros y grité al verla, nunca me iba a acostumbrar. Diego y Matt dejaron de reírse al ver la expresión en el rostro de la chica.
- Tienen que ver esto- fue lo único que dijo antes de que todos corrieramos en dirección a la casa.
Allí, todos observan la televisión conmocionados y al ver la razón casi me desmayo. En la inferior el titular decía: periodista se proclama defensora de los jóvenes con habilidades. Y en el vídeo aparecía Lya Holmes hablando con seguridad frente a la casa blanca, con una pañoleta turquesa alrededor del cuello.
- No cerraré los ojos ante la masacre que todos los gobiernos del mundo comenten contra estos jóvenes- exclamó mirando fijamente a la cámara. - Como periodista y como persona, no dejaré que más jóvenes mueran asesinados por la ignorancia de otros. Haré todo lo que esté en mis capacidades para desmantelar estas organizaciones y para proteger a los jóvenes de ojos turquesas. Un mensaje para todos ustedes, para los que estén escondidos y para los que tengan miedo: No están sólos. Y para aquellos que los quieres herir: Lya Holmes, va por ustedes.
La transmisión finalizó y todos quedamos asombrados, unos más que otros.
- ¿Esto que significa?- preguntó Diego a Jenn.
- Significa que esa mujer tiene sus horas contadas- dijo alguien, apostaría por Jared.
- No lo creo- intervino Charlie. - Es Lya Holmes, es la mujer más lista que conozco; ella sabe lo que hace y te puedo asegurar que no tardará en mover a las multitudes.
- ¿La conoces?- preguntó Malia cruzando los brazos.
- Es su ex- dijo Annie desde el sillón, Jenn se giró a verla enojada. - Lo siento, Charlie lo gritó en su cabeza.
- ¿Y qué se supone que haremos?- preguntó Levi.
- Por ahora, nada. No podemos arriesgarnos por ningún motivo, sin embargo, los mantendré informados de esta... revolución- concluyó Charlie.
Una vez todos los demás abandonaron la casa para volver con sus vidas, yo busqué a Jenn. Finalmente la encontré en la terraza.
- Jenn, tengo que decirte algo- inicié y ella suspiró.
- Y por tu cara estoy segura que no es bueno.
- Técnicamente... no, aunque ahora sí.
- Habla de una vez, Drew- exclamó.
- Yo hablé con Lya Holmes una vez, hace unos días en San Francisco cuando acompañaba a Levi a comprar unas cosas, bueno a robar, pero eso no importa... La cosa es que ella iba a saltar del puente y yo quise convencerla de que no lo hiciera, y cambio...
- ¿Qué? ¿Y a cambio qué?- preguntó impaciente.
- Le conté lo que habíamos hecho en Manta, luego del terremoto- dije en voz baja.
- ¿Qué tu qué?- gritó Jenn, segundos después Charlie entró corriendo.
- ¡Perdón!- dije de prisa. - Sé que lo que hice fue estúpido y arriesgado, y nos puse en peligro a todos cuando supo que estábamos aquí pero...
- ¿Sabe de este lugar?- volvió a gritar, ya empezaba a ponerse roja.
- Eh... algo así.
- Creo que me dará un infarto- dijo Jenn apoyándose en el barandal con ambas manos.
- ¡En serio lo siento!- dije nuevamente. - Pero ella iba a saltar y yo quise que supiera que podía ayudarnos...
- ¡O que podría matarnos a todos!- replicó.
- En primer lugar yo no sabía quién era, y mucho menos que era tan inteligente- dije enumerando con los dedos. - Segundo, yo sólo quería darle un motivo.
- ¿Un motivo para qué, Drew?- preguntó Charlie con su usual mirada gélida.
- ¡Para que tuviera esperanza, la convencí de que no somos los malos, la convencí de ayudarnos!- exclamé con las manos en la cabeza. - No medí los riesgos de hablarle de nosotros a desconocidos, y no pasará otra vez, pero no me arrepiento de lo que hice. Salvé la vida de esa mujer y le di un propósito, uno que por cierto nos concierne a todos nosotros. ¡Y no crean ni por un segundo que me quedaré aquí sentado viendo como ella lucha nuestra pelea!
- Drew- me llamó Charlie y me detuve pero no me giré a verlo. - El que estés aquí no te hace uno de ellos, no es tu lucha. Hasta cierto punto, eres un adolescente ordinario.
Imbécil.
- Mientras quieran a Jill y a mis amigos muertos, la pelea es mía también- espeté y me fui a mi apartamento.
En el camino Ares se acercó trotando hacia mí y permaneció a mi lado hasta que su hermano se unió y quiso saltar sobre mí.
- Ahora no quiero jugar, Thor- le dije sobando su cabeza.
- Alto ahí vaquero- dijo Jill apareciendo frente a mi. - Conozco esa cara, ¿ahora que hiciste?
- Discutí con Jenn y Charlie por el asunto de Holmes- dije mientras me sentaba en el pasto con Jill a mi lado. - Dicen que debemos permanecer ajenos a esto, pero ella nos quiere ayudar y siento que permanecer aquí ocultos no es lo correcto.
- Puede que no sea lo correcto, pero es lo más seguro ahora- Jill entrelazó nuestras manos. - Permanecer juntos es lo más importante, Drew. Tu eres la única familia que tengo.
- Lo sé. Pero tenemos que hacer algo Jill...
- Piensa en algo y yo te apoyaré, estaré contigo, pero ahora necesito alejar a Cassie de la lechuza de Jackie- Jill se levantó y llamó a su loba quien no dejaba de aullarle a una lechuza que estaba sobre una rama. - ¡Cassie, puedes cazar en silencio!
Sonreí al ver la escena. No podía irme y llevarme a Jill conmigo, ella es feliz aquí y está tan enamorada de Diego que hasta Charlie se dio cuenta, por no olvidar a todos mis amigos y a mis lobos, no los podía dejar. Aún no podía irme, pero debía hablar con Lya también. Y sé bien a quien debo buscar.
Minutos después...
- Sólo serán cinco minutos, Levi- pedí a punto de llorar. - ¡Por favooooor!
- ¡Bien!- accedió y yo sonreí, también estaba asustado. - ¿Conoces su dirección?
- Sí, ten- le extendí el papel con la dirección del edificio donde Lya Holmes trabaja.
- Te odio por esto- dijo antes se colocar su mano sobre mi cuello.
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EURUS
RandomCuando eres joven tienes la costumbre de creer que siempre tienes la opción de hacer algo con tu vida, puedes elegir que hacer, como pensar, con quien estar, como vestir, que decir, y ese tipo de cosas que hace parte de la libre expresión. Se puede...
