Capítulo VII (Razones)

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Ya casi cuatro meses habían transcurrido después de lo sucedido en el baño y si bien la relación entre Mina y Nayeon no tenía avances amoroso como lo deseaba la primera, su relación de trabajo iba bastante bien, tan bien que dentro de lo que era sus tareas diarias ellas se la pasaban hablando, Mina le explicaba de mejor manera algunas cosas que Nayeon no entendía y ella ya no se intimidaba tanto ante su presencia, si...todo iba excelente.

— ¡Nayeon-chan! — exclamó Sana interrumpiendo en la sala donde trabajaba Nayeon. — Me enteré que se te asignó un nuevo escritor, así que felicitaciones. — Sana después de sus palabras le extendió su mano diestra en la cual sostenía una rosa de plástico. — No es el mejor regalo, pero me acabo de enterar aunque ya van meses de eso, así que está rosa va desde el fondo de mi corazón.

— Aunque sea solo una, la intención es lo que cuenta, muchas gracias Sana-san. — Nayeon amablemente tomó aquel regalo y con una sonrisa en sus labios le agradeció realizando una pequeña reverencia.

Mina por otro lado, desde su escritorio observaba de reojo y escuchaba atentamente la conversación entre ambas chicas y aún cuando tenía entre sus manos unos papeles que debía leer no les ponía atención, ya que cada vez que se hablaba de aquel nuevo escritor con tan buenas ventas los celos de Mina no demoraban en llegar.

— Sana — les interrumpió Mina. — agradezco que vengas a felicitar a Nayeon por su nuevo logro, pero no la interrumpas, ahora con un autor a su cargo el trabajo es más pesado, así que realmente agradecería que te retiraras, por favor. — la sonrisa de Mina era de hipocresía total y Sana lo pudo notar, ellas eran amigas y aunque se llevarán muy bien, Sana sabía sobre lo que sucedía entre ella y Nayeon y sabía a la perfección como hacer que los celos de Mina explotarán y por lo mismo es que cada vez que podía hablar de aquel escritor lo hacía frente a su amiga.

— Tienes razón, lo siento Nayeon-chan, nos vemos luego... — antes de continuar observó a Mina y le sonrió del mismo modo poco cordial en que lo había hecho la otra chica. — Espero te vaya bien hoy visitando nuevamente a tu querido escritor, porque supongo que han de llevarse muy bien.

— jajajaja pues si, nos llevamos bastante bien, ya no existe esa relación tan formal de cuando nos conocimos por primera vez, Ryoma-san es bastante amable conmigo — Nayeon sin sospechar de las intenciones de Sana respondía con total sinceridad.

Mina carraspeo su garganta con la intención de interrumpir nuevamente la conversación y es que si Sana no se iba probablemente sus celos lograrían que sus palabras fueran hirientes hacia las dos jóvenes.

— A propósito, Nayeon hoy te acompañaré a la visita semanal, creo que tener a alguien supervisando tus arreglos en los capítulos del nuevo libro te ayudará bastante y como soy la editora en jefe encargada de este equipo me encargaré de ayudarte.

— No, no, no creo que sea necesario... — A pesar de que en el trabajo se estaban llevando de buena manera, Nayeon aún evitaba tener que quedarse a solas con Mina.

— No es que sea necesario o no quieras, iré de igual modo. — Mina a esas alturas ya estaba cabreada y sus respuestas llegaban a ser cortantes, en pocas palabras Sana lo había logrado.

— jajajajajaja — interrumpió Sana con su característica risa burlesca. — Bueno yo ya me voy, cumplí con mi trabajo. — y aquel trabajo no era específicamente entregar la rosa.

— ¡Nayeon! — la voz de Mina era distinta a cuando hablaba con ella, algo que la  sorprendió— Me avisas cuando tengas que ir al departamento del escritor.

— Está bien...aunque pensaba ir ahora, pero si no puedes no importa, de verdad que no es necesario.

— Si puedo. — Mina se levantó de su asiento, tenía muchos papales que leer, seleccionar los próximos libros y varios manuscritos que los otros editores habían terminado y ella debía revisar antes de entregarlos y aún así dejó ese trabajo para más tarde, estaba decidida a acompañarla y una vez tuvo sus cosas guardadas tomó su bolso y caminó hacia Nayeon. — ¿Nos vamos?

Como miel y abeja. MinaYeonDonde viven las historias. Descúbrelo ahora