Hobi no recordaba nunca haber sido tan feliz , como lo era en este momento de su vida. Tenía un trabajo que le encantaba, había aprendido a querer su pequeño departamento y por sobre todas las cosas, había encontrado a Jimin. Su alfa. A quien amaba como nunca antes había amado a nadie. Si había creído que lo que había sentido por Yoongi era amor, entonces había estado muy equivocado.
Jimin lo complementaba de todas las maneras en que dos personas podían hacerlo. Y Hobi no podía creer aún que su suerte hubiese sido tan buena. Después de tanto sufrimiento, Jimin era como un gran regalo que él no quería dejar ir jamás.
- Alguien está muy pensativo hoy... - Las manos de Jimin se cerraron sobre su vientre, y Hobi se apoyó en su fuerte pecho. No lo había oído llegar a la cocina, y sólo había sido consciente de él cuando lo abrazó por la espalda.
En su lista de cosas que amaba de Jimin, ésta era otra de ellas. Amaba que su alfa fuese tan cariñoso y atento. A diferencia de otros alfas que él había conocido, Jimin no tenía miedo de mostrarse vulnerable o sensible cuando tenía qué. Y ese era un rasgo especial, entre tantos otros.
- Sólo me perdí entre mis pensamientos mientras preparaba el desayuno. - Hobi se giró para darle un beso de disculpa, y Jimin no desperdició la oportunidad de estrecharlo aún más entre sus brazos, e intensificar el beso. Su lengua se abrió camino por su boca, y en menos de dos minutos, Hobi estaba apresado contra la mesada de la cocina, y las manos de Jimin recorriendo todo su cuerpo por debajo de su bata.
- Jiminie... - Hobi intentó llamarle la atención, aunque su propio tono de voz había sonado más desesperado de lo que hubiese querido. Quería reprenderlo, no implorarle por más. Aunque no le hubiese molestado en otro momento, ahora tenía que ir a trabajar y no podía llegar tarde.
- Sólo déjame un poco más... - Jimin murmuró contra la piel de su cuello, mientras sus manos acariciaban sus caderas, y Hobi perdía cada vez más su capacidad de razonar. El aroma y las caricias de Jimin lo envolvían en una neblina de lujuria, y aunque quería rendirse a sus demandas, él tenía un examen importante que tomar. No importaba que su omega se retorciera de placer, no podía darse ese lujo.
- Mi amor, no puedo. Tengo que ir a trabajar, tengo un exámen importante hoy... - Hobi suplicó, mientras las manos de Jimin se detenían al oír sus palabras.
Tuvo que contener la protesta que intentó escapar de sus labios, al sentir las manos cálidas lejos de su cuerpo. Después de todo él estaba pidiendo eso.
- Lo siento. Es que me he vuelto adicto a ti, ángel. - Jimin le sonrió con esa sonrisa que lograba derretir hielo, y Hobi se sintió afortunado de ser el receptor de ese tipo de gesto.
- No es que yo sea precisamente inmune a usted, señor Park. Pero realmente necesito irme... - Hobi le depositó un fugaz beso, tomó una de las tostadas que había preparado para el desayuno, y caminó hacia la habitación cuando la voz de Jimin lo hizo detener.
- Hobi... - Lo llamó con una nota de lujuria en su voz que llamó la atención del omega.
- ¿Si? - Hoseok lo miró confundido.
- Recuerda llamarme así de nuevo esta noche cuando te haga el amor. - La promesa en esa oración hizo que sus defensas casi flaquearan, y quisiera ser tomado ahí mismo por su pareja. Su cuerpo respondía a Jimin como si hubiese sido hecho únicamente para él.
Aún así despejó su mente, y sonrió con travesura.
- Intentaré recordarlo, cariño. - El gruñido que recibió en respuesta lo hizo sonreír, y sin esperar ninguna otra reacción extra, salió directo a la habitación a vestirse.
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Boy meets evil. (JIHOPE - OMEGAVERSE)
Fiksi PenggemarHoseok se ve obligado a rehacer su vida luego del nefasto día en que su felicidad se arruinó. Nuevo barrio, nueva casa... y nuevo vecino. ¿Qué pasará cuando el dulce omega conozca al irresistible Jimin? ¿Podrá aquel atrevido alfa ser la solución par...
