Y después lo entendió todo.
Entendió por qué aquella noche le había dicho que le quería.
Ella nunca lo hacía.
Era más de demostrar las cosas, en vez de decirlas.
Lo comprendió al ver esa carta y el libro de poesía en el lago.
Y corrió.
Y lo entendió al ver su cuerpo yacente en mitad de la carretera.
Y a pesar del cúmulo de gente solo podía oirse a sí mismo gritar su nombre.
Y derrumbarse allí mismo.
Viéndola.
Con la mirada perdida y sin brillo en los ojos.
Y después
v a c í o.
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Otra historia más.
Short StoryTodavía no estoy segura de quién necesitaba más al otro, si ella a él o él a ella.
