Capítulo 43: Desaparecer

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Había pasado tres semanas desde que hable con Jordán sobre mí padre y no volví a verlo, Ian me dijo que no me preocupara, él estaba bien, se había ido por cosas del trabajo

Desapareció cuando me había dicho que nunca lo haría.

Evelyna ya le habían dado de alta, estaba mejor y sus heridas sanaron, pero seguía sin decir en donde estuvo todo el tiempo y por qué estaba tan lastimada. Estaba visitando a un psicólogo para ayudarla con sus traumas, ya que casi no sale de su casa y cuando escucha el ruido de cualquier auto, se pone nerviosa y más de un vez le dio un ataque de pánico.

Las cosas en la escuela seguían mejorando para los Élites, cada vez más chicos querían entrar y varios salieron del equipo de fútbol. Todos amaban a Ian y a los demás, eran amables con todos y ayudaban cada vez que podían, se ganaron el cariño de todos y eso me gustaba.

Los reyes cada ves se separaban más y más, él primero en irse fue Argus, discutió con Altaír por su maltrató y decidió dejar de estar con él. Ahora es como los demás, pero solitario.

Celina y Altaír se siguen hablando, pero no tanto como antes, a veces solo se ignoran y cuando hablaban, terminaban peleando.

Brenda se convirtió en la nueva reina

A Celina se le reveló la esclava

Eso había dicho Kara, ahora era Brenda la que le daba órdenes a Celina y ella solo obedecían, pero eso no significa que ya no discuta conmigo y varias veces terminamos a los golpes.

Ya no recuerdo cuántas veces termine castigada después de clases limpiando la cafetería o los baños.

A pesar de que todo estaba funcionando como quería, Jordán no estaba conmigo, me sentía vacía al ir a la escuela y no hacer nuestras charlas matutinas en mí casillero, extrañaba sus besos y abrazos, extrañaba su voz chillona al quejarse de mí comportamiento y en especial extrañaba que me cuidara de todo y de todos.

En esas tres semanas me di cuenta de lo enamorada que estaba de ese chico.

Estaba deprimida y mamá lo notó, me interrogó durante días hasta que le hablé de Jordán, le conté todo (excepto lo de Nick, obviamente) y me dijo que tuviera paciencia, él volvería

Rompo la bolsa del pan para no desatar el nudo y me pide que tenga paciencia.

También Seth se dio cuenta de que algo pasaba, a él le confesé mí enamoramiento y relaciono algo extraño, pareció molesto pero quiso dicimularlo. Con el tiempo parece que aceptó lo que sentía y me dio consejos para pasar el tiempo sin pensar en él

Me inscribí en una escuela de actuación, hace meses no actuaba y ya extrañaba hacerlo

Iba después de la escuela y volvía muy tarde ya que siempre me quedaba después de las clases con mis nuevos amigos y no era consciente de lo tarde que era

Como ese día, ya era tarde y estaba frío, el otoño había empezado y el frío no tardó en llegar.

Caminé por el solitario boulevard, el único sonido era el de las hojas secas del piso que crujían al pisarlas. Iba con las manos en los bolsillos de mí campera pensando en lo tonta que había sido al decirle a Ian que no fuera por mí

La escuela era a pocas cuadras de mí casa, pero estaba haciendo demasiado frío

Escuché pasos detrás de mí y gire mí cabeza viendo a un chico alto acercarse a mí, apure mí pasó, estaba cerca de casa.

A los pocos minutos me detuve al ya no escucharlo y mire atrás, suspiré al ver que ya no estaba allí. Al volver a girar para seguí mí camino, choque con alguien, di varios pasos atrás y levante la vista para mirar quién era

-¿Jordán?- pregunté y él sonrió

-Hola Maxin- dijo y un nudo se instaló en mí garganta

-Eres un idiota- dije y frunció el ceño, seguí mí camino esquivandolo pero el tomo mí brazo y me dio vuelta

-¡Oye oye oye!- dijo mientras me giraba-¿Qué sucede?- me preguntó y me solté de su agarré.

-¿En serio lo preguntas?- hablé y se encogió de hombros- ¡Desapareces por casi un mes y solo apareces preguntándome que sucede!- exclamé y me miró apenado- ¡Me prometiste que no desaparecerias y fue lo primero que hiciste! ¡No sabes lo preocupada que estuve por ti!

-Lo siento- fue lo único que dijo y me altere más

-¿Lo sientes? ¿¡Es lo único que vas a decir!?- exclamé y se encogió de hombros- Eres increíble- dije sarcástica y gire sobre mis talones para seguir mí camino, unos metros después escuché que me llamaba pero no me detuvo, hasta que se paró frente a mí impidiéndome seguir.

-En serio lo siento Max, yo no quise desaparecer, fue culpa de...

-¿Los Brooklyns? Lo sé Jordán- lo interrumpí rodando los ojos- ¿No pudiste llamarme o por lo menos mandarme un mensaje solo diciendo un "Estoy bien, vuelvo pronto"? ¿Tan difícil fue?

-Quise hacerlo, lo juró- hablo y sentí dolor en mí pecho- Pero no pude Max, no me dejaron.

-No quiero escuchar tus excusas Jordán- dije e intente rodearlo, pero me lo impidió-¿Puedes moverte? Mamá debe estar preocupada por mí.

-No hasta que me perdones

-Bueno, te perdono, déjame pasar- volví a intentar pasar a su lado, pero me lo impidió rodando los ojos

-Hablo en serio.- dijo y me crucé de brazos

-¿Como quieres que te perdone después de que rompiste tu promesa?

-¡Por favor Max! ¡No fue para tanto!- exclamó y alce las cejas incrédula

-¿Qué no fue para tanto?- pregunté sonriendo irónica-¿A caso sabes todas las noche que llore rogando que estés bien? ¿Sabes todas las tardes que pase pensando en ti y en lo mucho que te extrañaba? ¿Sabes lo deprimida que estuve todo este tiempo? ¡No! ¡No lo sabes! Así que no vengas después de tres putas semanas diciendo que no fue para tanto- dije llorando y lo empujé a un lado para poder caminar, pero el volvió a agarrar mí brazo para girarme y me pegue a su pecho envolviendome en un abrazo.

-Se que no hay escusas por todo lo que te hice sufrir Maxin, pero créeme cuando te digo que no quise hacerlo, lo que menos quiero es verte triste y que llores por un idiota como yo, no mereces eso.- dijo e intente alejarlo, pero solo logré que me pegará más a él

-Eres un imbécil- dije correspondiéndole el abrazó y lo escuché reír.

-Perdón Maxin, no quise irme así- dijo y suspiré alejándome de él

-Se que no lo hiciste a propósito Jordán- dije haciendo una mueca y me sonrió dulcemente

-¿Así que me extrañaste?- preguntó egocéntrico y rode los ojos

-No empieces ¿Si?- dije y empezó a reír antes de volver a abrazarme más fuerte

-Tambien te extrañe Princesa- hablo y beso mí cabeza.

Me quedé con Jordán un rato hasta que decidimos ir a una cafetería que estaba cerca de casa para ponernos al día.

Me dijo que los Brooklyns estaban algo enojados por lo cercanos que nos volvimos y quisieron alejarlo de mí, pero él volvió apesar de todo.

Lo Brooklyn no iban a alejarnos.

¡No te odio Ian!Donde viven las historias. Descúbrelo ahora