Capítulo 38: La conexión Smith

18 2 0
                                    

Los minutos pasaron lentos y Jordán no llegaba. Me senté afuera en las escaleras y solo pensaba en que iba a decirle a mamá al llegar a casa

Jordán llegó en el auto de Patch y me subí del lado del copiloto, bese su mejilla y comenzó a conducir a mí casa

-¿Como te fue?- me preguntó y mire por la ventana

-No muy bien- hice una mueca

-¿Qué sucedió?

-Ian me dejó muy preocupada cuando me llamo y no pude concentrarme, no gane nada.- hablé y lo mire-¿Sabes algo de él?

-Llame a un chico que trabaja con nosotros y me dijo que Ian estaba haciendo entregas, no volverá hasta después de las 3 de la mañana

-¿Pero estará bien?

-Espero que si- fue lo único que dijo y no respondí. El viaje a casa fue silencioso y yo solo rogaba por qué Ian estuviera bien.

Llegamos después de varios minutos y mire a Jordán antes de bajar

-Mañana vendré por ti- dijo mirándome y asentí-¿Después de clases estás ocupada?

-Supongo que no- respondí y fruncí el ceño-¿Por qué preguntas?

-Quiero llevarte a un lugar

-¿A dónde?

-Es una sorpresa- me sonrió y rode los ojos-¿Puedes?

-Claro- sonreí- Nos vemos mañana Harrison

-Adios Smith- bajé del auto y entre a casa, mamá estaba parada en bata, con una taza de café en una mano y una expresión de enojó

-¿Donde estabas?- preguntó y me quedé quieta

-En el concurso

-¿Qué concurso?

-Un concurso de belleza. Te hable de él

-No lo recuerdo

-Hablo en serio

-¿Donde esta Ian?- preguntó cambiando de tema y me tense más de lo que ya estaba

-Se quedó en la casa de un amigo- respondí- hace rato me llamo y dijo que no volvería a casa, intente llamarlo de nuevo, pero no contesto, supongo que se le apagó el teléfono.

-Mientes

-No lo hago- me queje aunque si estaba mintiendo

-Mañana hablamos- dijo y se fue a su habitación. Suspiré y subí corriendo las escaleras, le mandé un mensaje a Ian para que no volviera a casa, porque mamá pensaba que estaba en la casa de un amigo.

Cerca de las cuatro de la madrugada respondió y dijo que se quedaba en lo de Patch.

No dormí bien esa noche, me despertaba constantemente y tardaba en volver a dormir, no sabía por qué.

La alarma sonó y yo ya estaba despierta, me levanté y me duché.

Mientras ataba mí corbata entre a la habitación de Ian y busque su uniforme, tarde bastante ya que su habitación es un desastre.

Bajé a desayunar y estaba completamente sola, mamá había vuelto a trabajar a las 8 y en la casa no había nadie más que yo

Me sentía sola, me hacia falta algo. Entonces fue cuando se me ocurrió

Necesito una mascota

Tomé mí teléfono y llame a mí tío Aiden, él tiene un refugio de animales y se que podrá darme algún animalito que pueda cuidar.

-¿Hola?- preguntó al contestar

-Hola tío, soy Max

-¡Oh miren quien decide llamarme después de tanto tiempo!- hablo irónico y sonreí, lo había extrañado mucho

-Lo siento, he estado ocupada

-Eso dicen todas- hablo resentido y reí- Ya dime ¿Que quieres?

-¿Estás en Paraíso?

-Vuelvo hoy, llegó cerca del medio día

-¡Perfecto!- exclamé-¿Tienes algún animalito que nadie quiera? Me siento sola en casa, necesito compañía

-Si tan sola te sientes ¿Por qué no vienes a visitarme maldita niña estúpida?

-Iré pronto, lo prometo- hablé inocente y estoy segura de que rodó los ojos

-Esta bien Max, te espero hoy en el refugio ¿A las 9 puedes? Recién a esa hora podré ir

-Si, está bien, nos vemos allí Aiden

-Claro, adiós princesa

-Adiós- cortó la llamada y sonreí. Desayuné un poco más feliz hasta que tocaron timbre. Me levanté de un salto y fui a abrir

-Buenos días- dijo Ian entrando junto a Patch

-¿Qué haces aquí? Pensé que te vería en la escuela- cerré la puerta después de que ambos entrarán y los seguí a la cocina

-No iré hoy- dijo buscando algo en la heladera

-Esta bien- hice una mueca y observé su cara mientras tomaba un energizante. Las ojeras debajo de sus ojos era horribles y se notaban aún más por su piel pálida, sus labios rojos al igual que sus ojos.

-¿Pudiste dormir anoche?- me preguntó mirándome fijamente, yo no estaba tan diferente a él, solo que no se me notaban tanto las ojeras por qué me maquille un poco

-No tanto- respondí volviendo a sentarme en mí lugar

-¿Si uno no duerme bien, el otro tampoco?- preguntó Patch algo curioso

-Algo así- respondió Ian

-Cuando estamos lejos mucho tiempo nos cuesta hacer las cosas cotidianas, como dormir o comer

-Creí que esa extraña confección solo lo tenían los gemelos

-No somos como los demás- hablamos al mismo tiempo

-¿Qué más les pasa cuando están mucho tiempo separados?

-Solo eso Patch- rodó los ojos Ian y sonreí

-Pero sabemos cuándo algo malo le está pasando al otro, nos falta el aire. Ian siente que lo golpean en el estómago y yo como si me estuvieran ahorcando.

-Son raros- dijo y le sonreí

-Somos Smith ¿Qué esperabas?- hablo Ian sonreído y el timbre volvió a sonar

-Te toca Patch- dije y me miró frunciendo el ceño

-Yo no vivo aquí

-¿Y eso qué? Ve a abrir la puerta- dijo Ian y bufando se fue.

-¿Como te fue en el concurso?

-No muy bien, no gane nada por tu culpa- dije y me miró ofendido

-¿Mí culpa? Ni siquiera estuve contigo

-Cuando me llamaste me dejaste preocupada, no pude consentrarme.

-Lo siento- dijo riendo y le tire una manzana de plástico que mamá usa como adorno.

-¡Buenos días familia Smith!- dijo Evan entrando a la cocina

-¿Por qué golpeas Evan? Sabes que puedes entrar cuando quieras.

-Lo siento, es que como hace tiempo no hablamos, creí que ya no me querían

-Hablamos ayer Evan, deja de ser dramático- y así continuo mí desayunó.

Con el dramático Evan haciéndose la víctima de abandonó

Ian diciendo que no era así

Y la risa de Patch

¡No te odio Ian!Donde viven las historias. Descúbrelo ahora