Corazón 9: Rodrigo

0 0 0
                                        

Al día siguiente de que me dejase, volví a hacer lo mismo. Quise buscar a alguien para olvidarle.

Conocí a otro chico, Rodrigo, esta vez 10 años mayor.

No me gustaba nada, pero estaba aburrida y empezamos a hablar. Era un chico muy divertido e inteligente.

Después de unos días, ya no quería seguir hablando con él, y no sabía cómo decírselo.
A veces le dejaba sin respuesta, otras tardaba horas en responder, otras le hablaba mal y otras buscaba la mínima cosa para montarle un drama y que me mandase a tomar por saco.

Pero nunca lo hacía.

Me calmaba, intentaba entenderme, se disculpaba, se portaba tan bien... Le gustaría de verdad y soportaba todas esas mierdas.

Después de un mes decidí conocerle en persona.

Me vestí con lo primero que pillé, me hice un medio recogido en el pelo y salí con la esperanza de que me viera fea y no le gustase.

Pero no, le gusté, y nuevamente no sabía cómo deshacerme de él.

Le contaba todas mis cosas y siempre me daba consejos y apoyo. Me dedicaba todo el tiempo que podía.

Quedamos una segunda vez. Es tan caballeroso. Me abría las puertas y pagaba todo. Me regaló algo que un día dije que quería y lo tuvo en cuenta.

Cuando nos despedimos, quiso besarme, y me aparté. No me gustaba nada y no le quería besar, pero volvió a intentarlo y me supo mal, así que seguí el beso por unos segundos, y luego me fui.

Seguimos hablando, no podía dejar de hablar con él de lo bien que me sentía.

Quedamos de nuevo, esta vez sí que le besé y me gustó.

Estuvimos unos días un poco distanciados, y volvimos a quedar. Nos fuimos a un paraje natural. Estábamos solos. Me compró todas aquellas cosas de comer que poco a poco iba anotando cuando decía que me gustaban. Fue tan tierno.
Nos besamos, y nos besamos mucho, pero nunca pasó de ahí, ni siquiera ponía su mano en mi culo, me respetaba demasiado, y eso me encantaba.

Volvimos a distanciarnos, esta vez mucho más. Yo le decía que ya casi no me prestaba atención. Se lo dije durante varios días, pero no se solucionaba. Entendía que tenía un tiempo muy reducido para su tiempo libre, que trabajaba muchas horas y que podía estar cansado, pero ya no me dedicaba el tiempo de antes. Así que un día me cansé y quise seguir mi vida de nuevo.

Él de vez en cuando volvía a hablarme, pero yo le respondía cortante. Otras veces, creía que volvería a ser como antes, pero volvía a dejar de hablarme. Y eso me tenía desconcertada.

Todo esto ocurrió mientras en mi mente seguía estando Fernando. Y si él hubiera querido, por más que Rodrigo me gustase y le prefiriera, le hubiera elegido a pesar de nuestras diferencias y de todo lo que sufrí por su culpa.

ChloéDonde viven las historias. Descúbrelo ahora