Las emociones no eran reales. Definitivamente no lo eran. Sin embargo, él podía sentir la adrenalina subirle por el cuerpo, y el sudor frío cayéndole por las sienes. También era capaz de escuchar el bombeo de su corazón en su cabeza, el cosquilleo de sus dedos, y el temblor de sus piernas. Sentía sus pulmones expandirse y contraerse con las respiraciones, y también podía sentir el escalofrío subir por su espina dorsal. Pero no. Las emociones no eran reales. Este escenario no era real. Todo esto era parte de un sueño, nada de lo que se supone que está pasando aquí es verdad. Es simplemente una mala jugada por parte de su cerebro y subconsciente. Hasta que...
—Quedan arrestados por asesinato y cómplices de asesinato. —Yuta dijo en tono autoritario. Con su uniforme bien puesto, bien erguido y pecho afuera, intimidaba demasiado. JaeMin, DongHyuck y Jeno no sabían qué hacer. Habían sido atrapados, no había escapatoria. O se iban arrestados, o se iban arrestados. No tenían opción.
SiCheng estaba a su lado, como siempre, mirando a los tres chicos con la misma expresión dura que su jefe, demostrando autoridad, o por lo menos, haciendo el intento, porque con esa cara de niño no asustaba ni a una hormiga.
Nadie dijo nada por unos segundos, unos largos segundos que parecían una eternidad. JaeMin trataba de pensar en algo, lo que sea, alguna forma de salir de aquí, pero nada. Sencillamente no se le ocurría ni lo más mínimo. Alternó su vista entre Jeno y DongHyuck, y éste último, al hacer contacto visual, entendió.
—¿Qué? ¿Nosotros? —DongHyuck empezó a reír de forma hilarante, retorciéndose de la risa, casi cayendo al suelo. Yuta frunció aún más el ceño, y los otros dos, Jeno y JaeMin, aprovecharon para relajarse y pensar en cualquier cosa que ayudara a salir de esta situación, pero era inútil, estaban en un callejón sin salida—. No te lo creo. ¿Por qué estaríamos nosotros en algo así? ¿Escuchaste JaeMin? Qué estupidez. —Y se largó a reír de nuevo.
—Ya basta —ordenó Yuta, haciendo que el chico parase al instante—. No finjas que no sabes, lo tenemos todo registrado. Todo está aquí.—Yuta se adentró en la casa sin pedir siquiera permiso, y alzando un folio café, sonrió ladino.
Silencio otra vez. La tensión se sentía en el ambiente, y eran los tres chicos los que iban perdiendo. Yuta y SiCheng parecían cantar victoria con aquellas sonrisas arrogantes, y los oponentes sólo miraban con miedo, realmente asustados con todo lo que sucedería de ahora en adelante. Esta no sería una simple conversación de rutina, sino que serían llevados a la fuerza a la cárcel, para pudrirse allí, y pagar por el crimen que cometieron.
—¿Cómo sabremos si no nos estarás chantajeando? —inquirió Jeno, saliendo por fin de su trance, apareciendo por detrás, de brazos cruzados, sonrisa de gato, y mirada inquisitiva—. Nosotros estamos seguros de lo que sucedió, y de lo que no. Unos simples papeles no nos meterán en la cárcel.
Yuta esbozó una sonrisa ladina.
—Oh, créeme que sí. Y tú serás ejemplo de esto. —Espetó, y abrió el folio, tirando los papeles a la mesa.
Ninguno de los tres chicos se atrevió a mirar aquellos papeles, porque sabían, lo tenían más que claro, de que ahí estaría la razón de su perdición, lo que les arruinaría la vida entera. Más de lo que ya estaba.
—Vamos, échenle un vistazo. ¿O acaso les da miedo? Se supone que son "inocentes" —hizo las comillas con los dedos—, ¿no es así? Pruébenlo entonces.
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blood pact ー 00 line
FanfictionCuatro amigos mentalmente inestables, y un círculo amoroso. Cada uno son el complemento del otro, hasta que uno desaparece, y las bestias que llevan escondidas en lo más recóndito salen de la cueva, sin siquiera ellos saber sobre su existencia. ↪ AD...
