Es de mañana. Los rayos del sol traspasan la cortina iluminando la pequeña habitación, y golpeando suavemente el rostro del chico, susurrándole que ya es la hora de levantarse, que un nuevo día empieza.
Los párpados de RenJun ascienden poco a poco, acostumbrándose a la luz del día. Su ceño se frunce cuando los rayos de sol le golpean el rostro, y vuelve a cubrirse con las sábanas para dormir un poco más. Es entonces cuando la alarma lo interrumpe, impidiéndole el poder seguir con su sueño. Gruñó. ¿Quién mierda ponía alarma un día domingo? Él, claro, porque era idiota.
La apagó, pero no de la manera convencional, deslizando el dedo a través de la pantalla para apagarla, sino que tomó el teléfono y lo tiró con fuerza contra la puerta. El teléfono dejó de sonar al instante, y RenJun pudo seguir durmiendo en paz. Si el celular lo había roto o no, ya se preocuparía después.
Sonrió de satisfacción al sentir cómo las sábanas lo cubrían de nuevo, disfruntando del calor que le proporcionaba. Eestaba listo para volver a dormir unas horitas más, como el día domingo demandaba.
O al menos, así creía.
Un almohadazo en su cara irrumpió su sueño por tercera vez en esa mañana. ¿Acaso no podía dormir en paz? Era domingo, por favor, qué fastidiosos.
—¡Levántate ahora! ¡Llevamos media hora esperándote abajo! —esa voz, esa molesta voz que llevaba atormentándolo desde hace años. La maldita voz de DongHyuck podía ser tan desagradable algunas veces...
Soltó un gruñido, estaba muy molesto, habían arruinado su reparador domingo. Aunque, siendo sinceros, cuándo no le arruinaban algo.
Levantó el dedo de en medio, a la vez que volvía a acomodarse para dormir. No se pararía de la cama, no hoy.
—Vamos, RenJun. Tienes que levantarte, teníamos esta salida planeada desde la semana pasada, ¡y tú eras el más motivado! —DongHyuck exclamó. Era cierto, sin embargo ya se le habían ido las ganas, porque le habían interrumpido sus sagradas horas de sueño.
—Ajá. Como tú digas —respondió con hastío, aún con los ojos cerrados y la voz ronca. El otro chico suspiró con molestia. RenJun pudo sentir cómo se acercaba y se dejaba caer en la cama de un salto, más específicamente encima suyo. Soltó un quejido ante el peso.
—¡Vamos, RenJun! ¡Vamos, vamos, vamos, vamos! —saltaba arriba de RenJun como si pesara dos gramos. DongHyuck suplicaba volviendo su tono de voz más alto de lo normal, tratando de parecer tierno,dándole simultáneamente palmaditas en el trasero al mayor. RenJun frunció el ceño, enojándose cada vez más.
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blood pact ー 00 line
FanfictieCuatro amigos mentalmente inestables, y un círculo amoroso. Cada uno son el complemento del otro, hasta que uno desaparece, y las bestias que llevan escondidas en lo más recóndito salen de la cueva, sin siquiera ellos saber sobre su existencia. ↪ AD...
