Esteban hablaba pero mi corazón dejó de estar ahí.
Intenté escuchar lo que decía, sabía que estaba llorando y que Soraya podría verme y creer que su esposo tenía la razón, que en mi vida también había hecho milagros.
Anoté con letra temblorosa, algunas frases que tocaron mi corazón en medio del dolor2:
µ ¿Lo amas? ¿Lo amas tanto para exponer tu corazón?
µ Atravesamos un proceso de superación, nadie puede evitarlo. Si evadimos el proceso nos volvemos susceptibles a fallar, somos susceptibles a decepcionar, a desencantar porque quedamos inconclusos.
µ Y volverá tantas veces como tú se lo permitas, la tentación hará de ti, lo que tú detendrás.
Mentiría si dijera que no me ayudó a entender que es necesario decir adiós. El amor es inolvidable, el dolor es inevitable.
Mateo nunca dijo nada, perdió su examen por mí. Mi Mamá probablemente no se dio cuenta que Él estuvo ahí, mis hermanos ni siquiera sabían levantar la mirada y mis familiares, ni siquiera recuerdo quiénes estuvieron.
Sonó mi celular al mismo tiempo en que sonó la alarma de Esteban, ponía un temporizador en cada conferencia para dar así, un pequeño receso. Nuevamente abrieron mesas de postres pero esta vez casi nadie se levantó de su lugar. Se sentían más afectadas, había comprensión en el salón. Las mujeres deseaban salir de allí y acabar con todo patrón de comportamiento dañino de aquellos a quienes alguna vez amaron.
Soraya y el staff se acercaban para pedir opiniones, escuchar los resultados y hacer una retroalimentación, como un vil experimento. Como si saber poner anestesia fuera un milagro.
El verdadero impacto está en realmente cambiar, motivar cualquiera puede pero, ¿crear un impacto en la sociedad para crear un cambio radical? No todos.
Me levanté por un pastelillo y revisé la pantalla, un mensaje de Katia.
>> ¿Dónde estás? ¿Te ha gustado todo hasta ahora? Te veo en el baño<<
Dejé el pastelillo en mi lugar y fui al baño, Katia estaba viéndose en el espejo, sonriente, con un escudo para conferencias motivacionales porque si bien, ella no era quien las necesitaba.
- Creí que no vendrías pero no sabes cuan agradecida estoy contigo, la cena la invito yo.
- No es necesario, más bien, gracias a ti.
- ¿A mí? –preguntó juguetona, verme aceptar su ayuda era algo nuevo.
- Sí, sólo necesitaba ver las cosas desde otro punto.
- Esa es mi amiga, yo sabía que después de esto ibas a dejarlo. –contestó tomando su bolso y mirándose fugazmente al espejo –regresemos, faltan aún unas cuantas palabras.
Mi pastelillo ya no estaba en mi silla lo que me causó un poco de curiosidad. Esperaría al otro receso para comer, lo importante era decirle a mi corazón que después de todo, se merecía algo más.
>>Se terminó por hoy<< Fueron las últimas palabras, la recepcionista comenzó a bocear los nombres conforme fuimos llegando y así, nos daban la llave de nuestra habitación.
Me tocó la 202, en cuanto entré, me rendí. Caí en un profundo sueño.
Entre aquellos sueños, tuve la sensación de seguridad, después de todo, supe cómo quería que nuestra historia por fin terminara.
Siguieron las conferencias pero en un abrir y cerrar de ojos todo culminó.
Llegué a casa, tomé una larga ducha con música de fondo y canté sin ningún temor a ser oída por mis nuevos vecinos.
Al salir me puse un pants negro y unos tenis cómodos, me recosté en el sillón y tomé mi laptop, abrí una pestaña de internet y entré a redes sociales, había perdido todas las actualizaciones de mis compañeros de trabajo, no que fueran muy importantes pero solían ser mis temas de conversación a la hora del convivio interno, tampoco es que no tuviera mejores cosas de qué hablar sino que, a la personas nos gusta saber que somos vistas.
Y de pronto sonó aquella alerta reconocible en todo el mundo, de que había llegado un mensaje.
>>¿Me seguirás haciendo la ley del hielo?<< Mateo.
>>¿Eso crees que es?<<
>>Eso sé qué haces<<
>>Claro que no. Viajé en el tiempo, a aquél donde no hay celulares, no pude comunicarme, Una disculpa<<
>>Se lee razonable<<
Le estaba sonriendo a la pantalla pero ya no sabía qué sería lo apropiado para contestar. Sin embargo, Mateo sí.
>>Respecto a lo de la otra noche, lo siento...<<
>>Yo también lo siento...<<
>>No, tú no debes porque tienes razón. Hasta que lo dijiste yo pude entenderlo, fui muy tonto...<<
>> . . . <<
A veces el uso de los puntos suspensivos me volvía loca. Era amante de ellos, no lo niego. Usar puntos suspensivos significaba darle espacio a la duda, es como su nombre lo dice, agregar un suspenso, una interrupción en la oración con un final impreciso.
>>¿Aceptas unas donas como disculpa?<<
>>Estaría muy mal si digo que no<<
>>Me da gusto leer eso porque estoy afuera<<
Entré en pánico, ni siquiera me había arreglado, el cabello había mojado gran parte de la sudadera, si bien, era consciente de que no había tiempo para un cambio radical en mi vestimenta.
Dejé la laptop sobre la mesita y me dirigí al recibidor. Estaba un poco sonrojada aunque sabía que Mateo ya me había visto vestida así muchas veces.
Entró y se sentó en una de las sillas del comedor, puso en la mesa una gran caja de donas y me miró.
- ¿Tienes fresas? –preguntó.
- En la nevera –respondí dirigiéndome a la cocina a sabiendas que quería una malteada.
Preparé para los dos, la serví y me senté frente a Él. No fue hasta ese momento que me di cuenta que traía unas hojas en un folder.
- ¿Y eso qué es? –curioseé con temor.
- En la mañana llamó el abogado, me envío estos documentos por correo. Me ha dicho que debemos llenar los formularios para empezar el trámite lo más pronto posible –se quedó esperando mi respuesta o alguna reacción mía –si es que aún queremos divorciarnos.
- ¿Seis meses, cierto? –pregunté con más confianza de la que creí tener.
- Así es –contestó Él fugazmente.
- ¿Cuáles debo llenar yo? –y esta vez lo pregunté sin ningún nudo en la garganta.
Me dio algunos papeles y me miró a los ojos.
- Traje muchas donas porque pensé que esto sería distinto.
- Iré a buscar dos plumas –contesté tomando su mano con cariño.
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PROMESAS SIN CUMPLIR
RomancePRÓLOGO Inexplicable. Inexplicable ha sido la manera en que los segundos transcurren en un abrir y cerrar de ojos para decir las palabras mágicas.Suceden cosas que no te permiten razonar; crees que todo va bien pero no entiendes y te preguntas: ¿Por...
