—Graciosa.—dijo con tono sarcástico. Entramos al aula y nos sentamos en el mismo lugar de siempre. Giré mi cabeza para ver a Harry, que aún seguía disfrutando del placer de la vida: dormir.
—¿Tú crees que ya es hora de levantarlo? —le pregunté a mi compañero de adelante, Zayn, quien al sentir mi aliento en su nuca se le erizó la piel.
—Tal vez. —Encogió los hombros sin mucho interés, tecleando en su celular.
—Aguafiestas. —le dije con fingida molestia. Sonreí al ver a Harry. Tenía una gran idea. Tal vez se enoje conmigo, pero lo entenderá... es por su bien. Me levanté de mi asiento, llamando la atención de todos. Obvio, la profesora aún no había llegado. Me acerqué a Harry, aparté con cuidado el mechón de cabello que cubría su oreja y, cuando estuvo libre, grité:
—¡Ey! ¡Harry, ya es tarde! ¡Despierta!
No grité tan fuerte como para dejarlo sordo, pero sí lo suficiente para sobresaltarlo. Reí al ver su reacción.
—¿Qué? ¿Qué pasó? ¿Dónde estoy? —gritó asustado, dando un salto. Las risas de todos inundaron el aula.
—¡¿Estás demente?! —exclamó, pasándose las manos por el rostro.
—No, pero eso dio gracia. —respondí riendo mientras regresaba a mi asiento. Le di un golpecito juguetón en el brazo a Zayn y toqué la parte descubierta de su cuello.
—¿Viste eso?
—Sí. —contestó con una risa breve, seguido de una sonrisa encantadora. —Si me lo hubieras hecho a mí, ya tendrías problemas.
—¿Probamos? —le dije con tono retador. Zayn negó sonriendo y se giró al sentir que la profesora entraba.
Rodé los ojos. No tenía ganas de prestar atención. Mi mente divagaba y, por un momento, me distraje observando a un chico nuevo. Era lindo. ¿Por qué jamás lo había visto? Bueno, tampoco tenía intención de conocerlo. Pronto mi mirada volvió al asiento de adelante: Zayn. Su cabello desordenado, limpio, su cuello expuesto... inconscientemente, humedecí mis labios.
—Señorita Payne, ¿quiere pasar adelante a resolver el ejercicio? —di un pequeño salto en mi asiento. Alcé la vista y vi a la profesora observándome con una media sonrisa.
—¿Eh, yo? —respondí con torpeza. Miré el pizarrón. El ejercicio parecía escrito en otro idioma.
—Sí, usted. —repitió con tono burlón. Mi sonrisa se desvaneció. Me levanté con resignación, sintiendo las miradas clavadas en mí. Zayn me observaba con seriedad, pero cuando nuestros ojos se encontraron, me regaló una pequeña sonrisa. Harry, en cambio, tenía una sonrisa maliciosa. Si no estuviera la profesora, le sacaría el dedo medio.
—Empiece. —ordenó la profesora.
Tragué saliva y me concentré lo mejor que pude. Resolví parte del ejercicio, y cuando me giré, vi la expresión poco convencida de la profesora.
—No entendiste, ¿verdad? —negué con la cabeza. Suspiró. —Puedes sentarte.
Regresé a mi asiento haciendo sonar mis tacones, golpeé a Harry al pasar.
—¡Oye! —se quejó en voz baja. Lo fulminé con la mirada.
—Hermosa tu sonrisa. —susurró Zayn con una risa apenas audible. Ya no tenía escapatoria. Me tocaba soportar la clase más tediosa: matemáticas.
...
Terminadas las clases, fui directo a mi casillero a dejar algunos libros. De pronto, unas manos se posaron en mis caderas, rodeándome. Sentí un leve cosquilleo de emoción.
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Barbara Z.M (En Edición)
FanfictionBárbara es la chica que todos admiran. Popular, decidida, con una sonrisa que encanta y una seguridad que impone. El colegio es su mundo... hasta que llega Zayn. Zayn es todo lo que ella no es. Misterioso, rebelde, con una mirada peligrosa y una act...
