Eran alrededor de las 3:40 am. Harley se encontraba acostada en su cama, el Joker aún no llegaba del club, en cierto modo, le preocupaba que se tardara tanto. Mantenía su rostro en la almohada, la época de invierno apenas comenzaba y la habitación se sentía muy helada, tenía frío debido a que J aún no llegaba, digamos que entre ambos se daban calor.
Escucha el motor del Lamborghini llegar a la casa, ya era muy tarde. Escuchaba su risa, le gustaría mirar por el balcón pero hacia frío y la verdad no quería salir de la cama. Vendrá corriendo hacia la habitación, estaba segura.
La puerta se abre y ella cierra los ojos fingiendo dormir, escucha como la cierra lentamente. Siente como se mete entre las sábanas y la toma de la cintura comenzando a besar su cuello.
—J estoy cansada...—Ella comienza a reír.
—No soy del todo J...—Harley abre los ojos de golpe y salta fuera de la cama prendiendo las luces de la habitación.
—¡Guy Kopski!—Guy se levanta de la cama rápido.—¿Que diablos...? O sea, esto...¿Que carajos pasa contigo?
—Oye el Joker no ha llegado así que podemos...—La risa del Joker se comienza a escuchar por todo el pasillo de la segunda planta.—Mierda...—Susurra. El Joker ya iba a entrar a la habitación.
—El Joker ya viene...—Harley niega.—Necesitas irte ya...o si no va a pasar lo peor.
Harley pensaba un poco, ya no tenía tiempo tenia que actuar ya.
—Tengo una idea...métete al closet, yo lo distraeré. Cuando ya no mire hacia el closet sales de la habitación, deduzco que viene ebrio así que tienes tiempo y así salvas tu trasero.
Guy asiente y camina rápidamente hacia el closet sin cerrarlo. Harley respira, tenía aún su bata de seda. Tenía que distraerlo mucho para que no notara algo extraño. Sin dudarlo, se quita su larga bata quedando en aquella lencería roja que J le había dado para esta noche después de la cena. Se mira al espejo un poco, en verdad se veía sexy.
Se acomoda su pelo y se acuesta en la cama en una posición sexy tomando una de sus revistas. Eres una idiota Harley, piensa en su cabeza.
El Joker entra por la puerta, sonríe al ver a Harley con su regalo puesto y en esa posición.
—Harleen...—Libera un fuerte suspiro, Harley estaba convencida que hasta le pareció escuchar un gemido.—¿Te arreglaste así para papi?
Harley deja la revista que fingía leer y le sonríe mirándolo. Le lanza una mirada coqueta y ríe como niña pequeña.
—Te estaba esperando...—Se levanta y se pone de rodillas en la cama. El Joker queda frente a ella, la toma de la cintura acariciando su cuerpo. Harley lo acerca más a ella enrollando sus brazos alrededor del cuello del Joker, sus narices chocaban apunto de iniciar un beso muy apasionado.
—¿Extrañaste a papi?—Ella hace un puchero y solo asiente. Pasa sus manos por su trasero y lo comienza a acariciar.—Papi también te extraño, pero ya regreso, y viene a jugar con su niña...creo que dejaron algo pendiente antes de que se fuera.
—Soy toda tuya Papi.—Harley maldice por dentro y también se le hacia muy divertido, caía muy fácil en sus manos. Tenía que pensar en Guy, lo ve asomarse por la puerta del armario.
El Joker intenta girar su rostro para ver hacia donde miraba Harley, pero ella lo toma tan fuerte de este obligándolo a que la besara.
El beso apasionado ambos lo disfrutaban, Harley abre los ojos viendo como J los mantenía cerrados. Mira a Guy, y el sale lentamente de la puerta del armario con cuidado.
Dirige el rostro del Joker hacia su cuello, donde el continuaba dándole besos. Harley le lanza una mirada asesina a Guy exigiéndole que ya se fuera.
Guy ríe y sale de la habitación, gracias a Dios al Joker se le había olvidado cerrar la puerta. Harley suspira volviendo a la normalidad, estaba nerviosa.
Ahora el problema sería quitarse al Joker de encima, ya que lo había provocado de una manera muy...dura.
—Hey J, ¿No estás cansado? Vienes un poco ebrio, ¿No quieres dormir?—Ella le pregunta al oído. Suena estupido, pero no era parte de su plan esto.
—¿Que rayos te pasa?—El Joker se despega de su cuello.—Me acabas de provocar de una manera inigualable, ni creas que te dejaré ir.
La vuelve a besar, Harley al principio no correspondía, pero bueno...al menos se lo encontró de buen humor, cuando está de mal humor es tan difícil de convencer, aunque al final cae obviamente.
Ella toma su saco y se lo quita, para a continuación, quitarle su camisa dejando a la vista sus tatuajes y sus músculos. Otra noche de pasión tenía que valer la pena.
A la mañana siguiente Harley se miraba al espejo, no había tenido tiempo ni de desmaquillarse. Le dolía todo el cuerpo, y podía ver que tenía marcas alrededor de este. Le costaba mantenerse de pie, nunca lo había visto tan posesivo y tan rudo en el sexo como anoche.
Buscaba aquellas pastillas anticonceptivas entre sus cosas, a el no me gustaba usar condón, así que ella solamente se tenía que cuidar.
A lado de ella se encontraba el dándose una ducha en la regadera.
—Hey...—Abre la gran puerta de cristal de la regadera. Ella lo mira.—¿Quieres meterte a bañar o me esperaras a que salga?
—No tu báñate J, estoy bien. Puedo esperar.
—Perdón.—Ella solo escuchaba mientras continuaba buscando entre sus cosas. No las encontraba por ninguna parte.—¿Te duele?
—Un poco nada más.—Ella lo mira, se veía sexy con toda esa espuma alrededor de su cuerpo y con el shampoo en su cabello. Lo piensa unos segundos hasta que se da por vencida. Encuentra las pastillas pero para su suerte ya no tenía más, tira la caja al bote de basura y ve al Joker aún mirándola.
Ella se quita su ropa interior y se mete a la regadera junto a él. No le preocupaban las pastillas, no pasaría nada si no las tomara un día.
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La mujer de la mafia
FanfictionLa vida puede ser injusta, pero no tan injusta cuando eres obligada a querer a la persona incorrecta. -Harleen Quinzel
